Fr German’s message March 1st, 2020 THE VOTE

posted Feb 24, 2020, 5:26 PM by German Sanchez   [ updated Feb 25, 2020, 2:43 PM ]

Fr German’s message

THE VOTE


On March 3, 2020, the primary elections will be held to elect the candidate who will represent the different political parties in the presidential election that will take place on November 3, 2020.

We have the right and the social, moral and religious obligation to vote.

There are many countries that do not have that right. There are many people who are governed by dictators or by people who took power and passed it on from generation to generation.

Democracy is a right that we owe to those who fought and lost their lives to leave us that fundamental right: the right to choose the people who govern us.

In our rich countries, men and women have the right to vote today. It is one more acquisition in the fight for equal rights between men and women.

We live in a country that is one of the richest and most powerful in the world. Despite the multitude of poor people we see every day.

We cannot allow this country to be governed by someone who will be elected by a minority because many people will not vote.

We must vote and invite all the people we know to go to vote so that the person who is elected is truly representative of the nation.

The challenge is important. We are going to choose someone who will have the power to fight for the good of all or who will also have the power to continue helping the rich get richer and the poorest to remain poor.

If we are Christians and disciples of Christ we must pray before going to vote. We have the obligation to vote for the person who, in his speeches, undertakes to defend the poor and the disadvantaged in our society. We must vote for the person who proposes a fraternal society and not a fractured and divided society.

We must be attentive to discourses that are based on racism, intolerance and fear. These discourses are simplistic, do not correspond to the complexity of reality and the solutions they propose are unrealistic, irrelevant, unfair, inhuman and dangerous.

Let us not forget that Hitler was chosen by many people who were afraid of the future and were fooled by beautiful speeches and false promises.

In the United States and throughout the world today we need men and women who do not feel fear for others. Men and women who consider foreigners not as a threat but as wealth. We live in a world without borders. Through radio, television and the Internet we are aware of what is happening now in all corners of the world. That is the reality of today whether we like it or not. In this world without borders in communication we must build bridges so that people can gather together, and not walls for families to divide.

The president must work for fraternity, for unity and for justice. He/She must provide all the inhabitants of the country with the necessary means to live humanely. Having a place to live, food to eat, clothing, the means to take care of your health, and keeping health from becoming a business. Everyone should be able to access an adequate education which corresponds to their intellectual abilities and not to the weight of their wallet.

Have the right to participate in the decisions of society and the right to practice a religion or not.

The president is the guarantor of the cohesion of society and his only concern must be the common good.

All citizens must go to vote. I would say that it is a sin to leave the future of humanity in the hands of others. We all have a responsibility to choose the people who will govern us tomorrow.

Let's not be afraid to trust the candidates who propose positive solutions and who we believe are sincere and honest.

Let us pray that all people who have the right to vote take time to pray before choosing their candidate and to vote encouraged by the values ​​of fraternity that the Gospel transmits to us and that all men and women of good will practice.

Blessings on the road to Easter and have a great week.

Fr Germán March 1st 2020

Mensaje del P. Germán

EL VOTO


El 3 de marzo del 2020 tendrán lugar las elecciones primarias, para elegir el (la) candidato(a) que representará los diferentes partidos políticos en la elección presidencial, que tendrá lugar el 3 de noviembre del 2020.

Tenemos el derecho y la obligación social, moral y religiosa de votar.

Hay muchos países que no tienen ese derecho. Hay muchas personas que son gobernadas por dictadores, o por personas que tomaron el poder y se lo transmiten de generación en generación.

La democracia es un derecho que debemos a nuestros ancestros que lucharon y perdieron la vida, para legarnos ese derecho fundamental: El derecho de elegir a las personas que nos gobiernan.

En nuestros países ricos, hombres y mujeres tienen derecho a votar hoy. Es una adquisición de más, en el combate por la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer.

Vivimos en un país que es uno de los más ricos y poderosos del mundo. A pesar de la multitud de personas pobres que vemos todos los días.

No podemos permitir que este país sea gobernado por alguien que será elegido, por una minoría porque la gran mayoría de personas no va a votar.

Debemos votar e invitar a todas las personas que conocemos, a  ir a votar para que el/la elegido(a) sea verdaderamente representante de la mayoría del pueblo de electores.

El reto es importante. Vamos a elegir alguien que tendrá poder de luchar por el bien de todos, o que tendrá también el poder de seguir ayudando a los ricos a ser más ricos y a los pobres más pobres.

Si somos cristianos y discípulos de Cristo, debemos orar antes de ir a votar. Tenemos la obligación de votar por la persona que en sus discursos se comprometa, a defender a los pobres y a los desfavorecidos de nuestra sociedad. Debemos votar por la persona que nos proponga, una sociedad fraternal y no una sociedad fracturada y dividida.

Debemos estar atentos a los discursos que se fundan en el racismo, la intolerancia y el miedo. Esos discursos son simplistas, no corresponden a la complexidad de la realidad y las soluciones que proponen son irrealistas, inaplicables, injustas, inhumanas y peligrosas. 

No olvidemos que Hitler fue elegido por una mayoría de personas, que tenían miedo del futuro. Que se dejaron engañar por hermosos discursos y falsas promesas.

En los Estados Unidos y en el mundo entero, necesitamos hoy hombres y mujeres que no sientan miedo por los demás. Hombres y mujeres que consideren a los extranjeros no como una amenaza, sino como una riqueza. Vivimos en un mundo sin fronteras. Por medio de la radio, televisión y e internet estamos al tanto de lo que sucede ahora en todos los rincones del mundo. Esa es la realidad de hoy: Nos guste o no. En este mundo sin fronteras en la comunicación, debemos construir puentes para que la gente pueda reunirse y no muros para que las familias se dividan.

El presidente debe trabajar por la fraternidad, por la unidad y por la justicia. El/Ella debe proporcionar a todos los habitantes del país, los medios necesarios para vivir humanamente. Tener un lugar para vivir, de que alimentarse, con que vestirse, medios para cuidar de su salud, prohibiendo que la salud se transforme en un comercio. Todos deben poder acceder a una educación adecuada a sus capacidades intelectuales y no al peso de su billetera.

Tener el derecho a participar en las decisiones de la sociedad y el derecho a practicar, o no una religión.

El presidente es el garante de la cohesión de la sociedad y su única preocupación debe ser el bien común.

Todos los ciudadanos deben ir a votar. Diría que es un pecado dejar el futuro de la humanidad, en las manos de los otros. Todos tenemos la responsabilidad de elegir a las personas que van a gobernarnos mañana.

No tengamos miedo de confiar en los candidatos que proponen soluciones positivas y que creemos que son sinceros y honestos.  

Oremos para que todas las personas que tienen el derecho de votar, se den un tiempo para orar antes de escoger a su candidato. Para que vayan a votar, animados por los valores de fraternidad que el Evangelio nos transmite y que todos los hombres y mujeres de buena voluntad practican.

Feliz camino hacia Pascua y feliz semana.

P. Germán 1º de marzo del 2020

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