Fr. German’s Message March 19th /20th. 2011

posted Mar 15, 2011, 6:15 PM by Fr. German Sanchez   [ updated Feb 6, 2014, 5:47 PM by St. Sebastian ]

Fr. German’s Message

As I promised you in the last 2 weeks’ bulletins, I will continue to describe my pilgrimage following in the footpaths of Jesus.

On the fourth day we were in Jerusalem to accompany Jesus on His ascent to Golgotha.

During Lent and Holy Week it is important to remember that the Passion and the Crucifixion of Jesus are two historical events experienced by a man who passed through Jerusalem a little more than 2000 years ago. We are preparing to celebrate historical events and not a child’s tale.

We started the day at the peak of the Mount of Olives where tradition commemorates the teaching of the Lord’s Prayer. Then we descended downhill, passing the Church of Dominus Flevit (The Lord cried), which commemorates the moment when Jesus wept as He looked upon Jerusalem. We terminated our descent in the chapel of the Agony where we celebrated Mass. In this Church, I thought and prayed for the members of our community who are living through difficult times. I thought of the families and the couples that are undergoing communication, health, or economic hardships. I thought of the elderly and all who suffer loneliness. The agony of Jesus reminds us also of the disciples who sleep and are not capable of watching with the Lord. I thought also of all our difficulties in praying and following Christ. I prayed for all of us, that we be faithful to the Gospel, above all in difficult and weary times.

We continued the day with the visit to Santa Ana, a historical site, with archeological excavations that show us the probable pool where Jesus cured  a paralytic one Sabbath day and the place  considered to be the Home of  Mary. From Santa Ana we went to San Pedro in Galicanto (The rooster sings) or Caifas’ palace where Peter denied Jesus three times. We stopped at the Cenacle. The Last Supper took place in this hall and it was there where the disciples gathered with Mary and received the Holy Spirit. The Birth of the Church is commemorated there and there is a sculpture of three pelicans, the same one which we have in the Tabernacle in St. Sebastian.  We explained the presence of three pelicans in the Cenacle and in the Tabernacle of St. Sebastian. The pelican wounds itself to save its little ones when it has nothing to feed them. This reminds us that Christ gives His blood for us. There are three. to remind us of the Trinity.

We finished the visits in the Church of the Dormition of Mary. How emotional when we sang a Magnificat in front of a magnificent mosaic of Our Lady of Guadalupe. The community of St. Sebastian was present once more in my pilgrimage.

The day came to an end with a conference from the Assistant to the General Consul from France in Jerusalem who has the function of Assistant to the Ambassador in Palestine.

He spoke passionately and with conviction of the difficulties that still exist for the creation of the State of Palestine. We discussed the shame that the wall constructed by Israel represents. It helped us understand the difficulty of dialogue with Israel posed to the international community when it comes to the creation of the State of Palestine. He shared with us his hopes and his innumerable questions with regard  to  peace in that part of the world so beloved by the  Jews, Muslims and Christians.

The last day of our pilgrimage began in the Basilica of the Resurrection. Once again we entered the empty tomb and were lucky since in the morning there are not as many people as there are during the day. We celebrated Mass in the chapel of the crusades and then visited Golgotha and the place where St. Helen (the mother of Emperor Constantine) discovered the cross of Jesus and of the two men crucified with Him.

The empty tomb is an impressive place. We had to disregard the crowd and the surrounding building in order to recollect our thoughts and enter the place where the body of Jesus was three days before the Resurrection. The darkness of the tomb and the noise of the crowd outside reminded us of the shadows of death in which each of us is alone in spite of the noise of the crowds surrounding us. I prayed for the families who have lost a child, a teen, or parents. I prayed that the light of the Resurrection illumine our obscurities and that the noise of society not prevent us from discovering the essentials of our existence.

Sunday afternoon I visited, despite the rain, the Jewish quarter of Jerusalem.

On Monday, I took the plane for my flight back, having visited the ruins of the city of Maritime Caesarea .We talked about St. Paul who was imprisoned a few months in this city before going to Rome. I prayed to the Lord that He grant wisdom and strength for Christians to live and proclaim the Gospel.

I hope that this pilgrimage, in which you were present in my prayers, will bring fruitfulness to our community and enlighten us to follow Christ towards the Resurrection in this time of Lent

Have a great week.

Fr. Germán March 19th /20th. 2011


Mensaje del  P. Germán

Como lo había prometido en el boletín de las 2 últimas semanas, continuo describiendo mi peregrinaje sobre los pasos de Jesús.

El cuarto día estuvimos en Jerusalén para acompañar a Jesus en su subida al Gólgota.

Durante la cuaresma y la semana santa es importante recordar que la Pasión y la Crucifixión de Jesús son dos acontecimientos históricos vividos por un hombre que recorría la Palestina hace un poco más de 2000 años. Nos estamos preparando para celebrar hechos históricos y no un cuento de niños.

Comenzamos el día en el pico del Monte de los Olivos en donde la tradición conmemora la enseñanza del Padre Nuestro. Luego descendimos la colina pasando por la iglesia de Dominus Flevit (El Señor lloró) en donde se hace memoria del momento en el cual Jesús lloró al contemplar Jerusalén y terminamos la bajada en la capilla de la agonía en donde celebramos la misa. En esta iglesia, pensé y oré por las personas de nuestra comunidad que viven momentos difíciles. Pensé a las familias y a las parejas que atraviesan crisis de comunicación, de salud o de finanzas. Pensé en las personas de edad y en todos aquellos que sufren de la soledad. La agonía de Jesús nos recuerda también los discípulos que se duermen y que no son capaces de velar con el Señor. Pensé también a todas nuestras dificultades para orar y para seguir a Cristo. Oré por todos nosotros para que seamos fieles al Evangelio sobretodo en los momentos difíciles y de cansancio.

Continuamos el día con la visita de Santa Ana, lugar histórico, con excavaciones arqueológicas que nos muestran la piscina probática en la cual Jesús curó un paralitico un día de Sabbat y lugar considerado como la casa de Maria. De Santa Ana fuimos a San Pedro in Galicanto (El gallo canta) o palacio de Caifás en donde Pedro negó tres veces a Jesús. Hicimos una escala en el Cenáculo. En ese salón tuvo lugar la última Cena y fue allí en donde los discípulos reunidos con María recibieron el Espíritu Santo. En ese lugar se conmemora el nacimiento de la Iglesia y hay una escultura de tres pelicanos, los mismos que tenemos en madera encima del Tabernáculo de San Sebastián. Explicamos la presencia de los tres pelicanos en el Cenáculo y en el Tabernáculo de San Sebastián. El pelicano se desangra para salvar a sus hijuelos cuando no tiene con que alimentarlos. Esto nos recuerda a Cristo que da su sangre por nosotros. Son tres para recordarnos la Trinidad.

Terminamos las visitas en la iglesia de la Dormición de Maria. Que emoción cuando cantamos un Magnificat frente a un magnífico mosaico de Nuestra Señora de Guadalupe. La comunidad de San Sebastián estaba una vez más presente en mi peregrinaje.

El día terminó con una conferencia del Ayudante al Cónsul General de Francia en Jerusalén que tiene la función de Ayudante al Embajador frente a la Palestina.

Nos habló con pasión y convicción de las dificultades que existen todavía para la creación del estado de Palestina. Hablamos de la vergüenza que representa el muro construido por Israel. Nos ayudó a comprender la dificultad que representa para la comunidad internacional el dialogo con Israel cuando se trata de la creación del Estado de Palestina. Compartió con nosotros sus esperanzas y sus innumerables interrogaciones con relación a la paz en esta región del mundo tan querida por los judíos, los musulmanes y los cristianos.  

El último día de nuestro peregrinaje comienza en la Basílica de la Resurrección. Una vez más entramos en la tumba vacía y tuvimos suerte ya que en la mañana no hay la multitud que hay durante el día. Celebramos la misa en la capilla de las cruzadas y luego visitamos el Gólgota y el lugar en el cual Santa Elena (la mamá del emperador Constantino) descubrió la cruz de Jesús y las de los dos hombres que fueron crucificados con él.

La tumba vacía es un lugar impresionante. Hay que hacer abstracción de la multitud y del edificio que la rodea para recogerse y para entrar en el lugar en donde el cuerpo de Jesús estuvo tres días antes de la resurrección. La oscuridad y el ruido de la multitud al exterior nos recuerdan las sombras de la muerte frente a la cual cada uno está solo a pesar del ruido de la multitud que nos rodea. Oré por las familias que han perdido un niño, un joven o uno de los padres. Oré para que la luz de la resurrección ilumine nuestras oscuridades y para que el ruido de la sociedad no nos impida descubrir lo esencial en nuestra existencia.

El domingo en la tarde visité, bajo la lluvia, el barrio judío de Jerusalén.

El lunes tomé el avión de regreso después de haber visitado las ruinas de la ciudad de Cesárea Marítima. Hablamos de San Pablo que estuvo preso algunos meses en esta ciudad antes de ir a Roma. Oré al Señor para que le de la sabiduría y la fuerza de a los cristianos para vivir y anunciar el Evangelio.

Espero que este peregrinaje, en el cual ustedes estaban presentes en mi oración, aporte frutos a nuestra comunidad y nos ilumine para seguir a Cristo hacia la Resurrección en este tiempo de cuaresma.

Feliz semana a todos.

P. Germán, marzo 19/20 del 2011

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