Fr German’s message March 23rd 2014 GIVE ALMS, FAST AND PRAY

posted Mar 20, 2014, 5:39 PM by German Sanchez

Fr German’s message

GIVE ALMS, FAST AND PRAY

During Lent, the Church specifically invites us to share, to fast, and to pray.

These three roads, offered to all Christians to prepare themselves to experience the feast of Easter, permit us to progress in our relationship with God, with ourselves, with our brothers and sisters, and with Creation.

We are relational men and women. Our entire life is built on, and depends on, relationships that mold our personality and shape our way of life.

There are very different relationships in our life, and they are all important for our personal stability. We can think of the relationship that a fetus has with its mother and father, the relationship of the baby with the family, the relationship of the child with those around him, the relationship of the adolescent with himself, the relationship of the adult with others, the relationship of the older person with his friends, the relationship of all men and women with Creation and with God, who is present at the beginning, middle, and end of our life.

Sharing helps us to become aware that we have received everything from God, and that we should think of those around us and those that are in need.

Fasting invites us to discover what is important and essential for our wellbeing. With fasting, we discern what is not necessary to avoid waste. Fasting allows us to discover the real value of material things that Creation gives us to respect them, protect them, and conserve them for future generations. 

Prayer is indispensable in life for all believers. We cannot advance in faith if we do not take the time to listen to God’s voice and confide to him our joys and sorrows. By prayer we receive the light of the Holy Spirit that guides us and gives us God’s strength that helps us fight against all injustice and against all suffering. How joyous it is to be able to share, fast, and pray to purify our hearts to celebrate the feast of Easter in a Christian way.

May our sharing, fasting, and prayer help us, in this time of Lent, to improve our relationships with our brothers and sisters, with ourselves, with Creation, and with God.

Best wishes on the road to Easter.

 Fr Germán March 23rd 2014

Mensaje del P. Germán

COMPARTIR, AYUNAR Y ORAR

 

Durante la Cuaresma, la Iglesia nos invita, de una manera particular a compartir, a ayunar y a orar.

Estos tres caminos utilizados por los cristianos para prepararse a la fiesta de Pascua, nos permiten progresar en nuestra relación con Dios, con nosotros mismos, con nuestros hermanos y hermanas y con la Creación.

Todos somos hombres y mujeres de relación. Toda nuestra vida está construida en base a las interacciones sociales y personales que modelan nuestra personalidad y esculpen nuestra vida.

Durante la vida nos relacionamos con los demás en diferentes formas y todas son importantes para nuestro equilibrio personal. Podemos pensar en la relación del feto con su madre y su padre, la relación del bebé con su familia, la relación del niño con aquellos que lo rodean, la relación del adolecente consigo mismo, la relación del adulto con los demás, la relación de la persona de edad avanzada con sus amistades. La relación de todo hombre y mujer con la Creación y con Dios, está siempre  presente al inicio, durante y al final de nuestra vida.

El compartir es el camino para tomar consciencia de que todo lo hemos recibido de Dios y que debemos pensar en aquellos, que se encuentran a nuestro alrededor careciendo de lo necesario para vivir.

El ayuno es el camino para descubrir lo que es importante y esencial para sentirnos bien. Mediante el ayuno podemos discernir sobre lo que no es necesario y evitar así el desperdicio. El ayuno nos permite descubrir el justo valor de las cosas materiales que la Creación nos ofrece para respetarlas, protegerlas y conservarlas para las próximas generaciones.

La oración es el camino indispensable en la vida de todo creyente. No podemos progresar en la fe si no dedicamos tiempo para escuchar la voz de Dios y confiarle nuestras alegrías y nuestras penas. Por medio de la oración recibimos la luz del Espíritu Santo que nos guía y ofrece la fuerza de Dios que nos ayuda a luchar contra toda injusticia y todo sufrimiento.

Qué alegría poder compartir, ayunar y orar para purificar nuestros corazones, para celebrar la fiesta de Pascua de una manera cristiana.

Que el compartir, el ayunar y la oración nos ayuden, en este tiempo de Cuaresma, a mejorar nuestras relaciones e interacciones con nuestros hermanos y hermanas, con nosotros mismos, con la Creación y con Dios.

Feliz camino hacia la Pascua. 

P. Germán 23 de marzo del 2014
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