Fr. German’s Message March 3rd /4th 2012

posted Mar 1, 2012, 5:09 PM by German Sanchez   [ updated Feb 6, 2014, 5:47 PM by St. Sebastian ]

Fr. German’s Message

I was in Mexico from February 5 to 10 on a pilgrimage with a small group of people from the parish.
This was for me, and I think also for all participants, a beautiful human, spiritual and intellectual experience.

First we visited the Basilica of Our Lady of Guadalupe where we celebrated mass on the first and the last day of our pilgrimage. We had the joy and the privilege of viewing very closely the image of Our Lady of Guadalupe. The Vice-rector of the Basilica allowed our group to enter the sacristy and get near the main altar for a few minutes of prayer and contemplation in front of the image that Juan Diego saw in 1531 imprinted on his cloak and which is miraculously preserved to this day.

Staying so close to that image was moving and I had the feeling of living out of time and space for a few moments. It is impossible to describe the spiritual experience lived through the image that still holds unsolved mysteries to science.

In addition to admiring the image of the Virgin Mary, we had a beautiful experience about the universality and catholicity of the Church. We found there people from around the world who come to pray and contemplate the image of Our Lady who descended from heaven to show us her love.

We prayed for all of you and for your families. Our Lady knows about everyone and she is well aware of our concerns and sufferings. You all are in the heart of the Mother of God, the Mother of the Church, our mother.

To understand the importance of the apparitions of the Virgin Mary to an indigenous Mexican it is necessary to learn about the indigenous cultures.

So we visited the excavations and the Pyramids of the Moon and the Sun in Teotihuacan and the highest American Pyramid in Cholula. We toured the cities of Puebla, Cuernavaca, Taxco, Tonantzintla and Mexico City of course.

I was impressed by the human, spiritual, material and intellectual riches of the Mexican indigenous cultures. We reviewed the history and talked about the horrors of the conquest and the interactions among the Catholic and the Mexican indigenous religions.

I repeatedly reminded everyone that, along with the conquerors, there were priests and religious who gave their lives to defend the indigenous populations, to bring them education and to share with them their medical knowledge.

The religiosity of the indigenous cultures reminded me that in every man and woman there is an internal tendency that leads us to search for God. Some indigenous religious practices are very similar to ours and made me think of the statement of Vatican II in which the Church recognizes that there are germs of truth in all religions.

We celebrated mass in Puebla at the Cathedral, in Taxco at the church of Saint Sebastian (and Saint Priscilla) and in Mexico City at the Metropolitan cathedral. In Puebla we talked about the third encounter of CELAM (Latin American Episcopal Conference) in 1979 in the presence of John Paul II, in which the bishops of our continents reaffirmed the preference of the Church in favor of the poor. Ciudad de Mexico is a city greatly influenced by European cultures.

There is still much I want to say but I just wanted to share these few ideas for you to feel the desire to discover Our Lady of Guadalupe and the indigenous cultures of the Americas.

Happy preparation toward Easter.

Fr. Germán March 3rd /4th  2012

Mensaje del  P. Germán

Del 5 al 10 de febrero, fui a México en peregrinaje con un pequeño grupo de personas de la parroquia.

 Para mí, y  creo que también para todos los participantes fue una hermosa experiencia humana, espiritual e intelectual.

Visitamos en primer lugar la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en donde celebramos la misa el primer y el último día de nuestro peregrinaje. Tuvimos la alegría y el privilegio de contemplar  muy cerca la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe. El Vice-rector de la Basílica autorizó a nuestro grupo,  entrar a la sacristía y subir al altar principal de la Basílica para estar algunos minutos en oración y contemplación delante de la imagen que Juan  Diego vio en 1531. La misma imagen  que quedó grabada en su tilma o ayate  y que se conserva milagrosamente hasta nuestros días.

Encontrarse tan cerca de la  imagen  fue emocionante,  tuve la impresión de vivir algunos instantes fuera del tiempo y del espacio. Es imposible describir la experiencia espiritual vivida frente a la imagen de Nuestra Señora  que encierra tantos enigmas que los científicos aún no han podido descubrir .

Además del encuentro con María, vivimos también una hermosa experiencia de la Iglesia Universal y de la Catolicidad de la Iglesia. Allí acuden   personas de todo el mundo que van  a orar y a contemplar la imagen de aquella que bajó del cielo para manifestarnos su amor.

Oramos por todos ustedes y por sus familias. Nuestra Señora  conoce y  sabe mejor que nadie todas nuestras preocupaciones y nuestros sufrimientos. Todos ustedes están en el corazón de la madre de Dios, madre de la Iglesia y madre nuestra.

Para comprender la importancia de las apariciones de María a un aborigen/nativo mexicano hay que conocer un mínimo de los pueblos indígenas de México.

Por eso fuimos a visitar las excavaciones y las Pirámides de la Luna y el Sol en Teotihuacán como también la más alta de las Pirámides de las Américas en Cholula. Visitamos las ciudades de Puebla, Cuernavaca, Taxco, Tonantzintla y por supuesto la ciudad de México.

Me impresionó la riqueza humana, espiritual, material e intelectual de las culturas indígenas mexicanas.

Revisamos la historia para hablar de los horrores de la conquista y de los intercambios entre la religión católica y las religiones indígenas mexicanas.

En varias ocasiones recordé que entre  los conquistadores había sacerdotes y con ellos  misioneros religiosos que dieron sus vidas por  defender a los indígenas, ofreciéndoles   una educación evangelizada y a su vez   compartir con ellos   sus conocimientos medicinales.

La religiosidad de la cultura indígena me recordó que en todo hombre y mujer hay una tendencia interior que nos lleva a buscar a Dios. Algunas prácticas de  la religión indígena  son muy similares a las nuestras. Ello me hizo  pensar en  la  Declaración del Concilio Vaticano II,  en la cual la Iglesia reconoce que en todas las religiones hay gérmenes de la Verdad.

También  celebramos la misa en la catedral de Puebla, en la iglesia San Sebastián (y Santa Prisca) en Taxco, de igual forma  en la  Catedral Metropolitana de la ciudad de México. En Puebla hablamos del 3er encuentro del CELAM (Conferencia Episcopal Latino-Americana)  llevado a cabo en el año de 1979 en presencia de Juan Pablo II. En esa Conferencia,  los obispos de nuestros continentes reafirmaron la opción preferencial de la Iglesia por los pobres. La ciudad de México es una ciudad con mucha influencia de las culturas europeas.

Todavía hay mucho que decir pero  quería simplemente compartir con ustedes estas  experiencias  para que  alienten  el deseo de seguir descubriendo a Nuestra Señora de Guadalupe y las culturas indígenas de las Américas.

Feliz camino hacia Pascua.

P. Germán 3 y 4 de marzo del 2012
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