Fr. German’s Message Nov., 14th and, 15th 09

posted Nov 13, 2009, 3:37 PM by Fr Germán Sanchez   [ updated Feb 6, 2014, 5:47 PM by St. Sebastian ]

Fr. German’s Message

The liturgical year B will finish on Sunday November 22nd with the Feast of Christ the King.

These last days liturgy suggest us texts that invite us to reflect on the end of the world.

There have always been charlatans who have announced the end of the world on a certain date. They are wrong and they always find a good excuse to extend the date and to make us believe that we do not understand well what he had announced.

There have always been prophets of disgraces and they always find simple and innocent people who trust them and ‘drink’ their words.

A few days ago, I saw someone on TV who was announcing the end of the world on a very precise date.

Then I thought on the Gospel of the Sunday XXXIII of the time of the Church in which Jesus tells us with Saint Mark’s pen: “Heaven and earth will pass away, but my words will not pass away. But of day or hour, no one knows, neither the angels in heaven, nor the Son, but only the Father” Mc 13,31-32

Two important affirmations of these short text:

1- The Word of the Lord will not pass away. We can believe in this since it does not go with the wind. The Word of God has to be our reference because it scolds us and illuminates us on every situation.

2- No one knows the day or hour of the end of the world. Let us live every day as if it is the last day and let us take advantage of every second because we do not know if tomorrow we will be here or in eternity.

Let us take advantage of every day to love those who are among us. It is possible that tomorrow they will not be there and we will regret of not have manifested our feelings when they were among us.

We will not sleep without being reconciled with the person who has something to discuss. If we go out at night or if this person goes out; tomorrow will be too late to be reconciled.

No one knows the day or the hour and this is much better because of we knew its day and the time, we would not take advantage of our day.

Let us life with confidence and let us take advantage of these liturgy time to learn to live each day in peace and happiness and love the other every day as if it was the last day.

Have a great week.

Fr. Germán L.A. Nov., 14th and, 15th  09



Mensaje del P. Germán

El año litúrgico B termina el domingo 22 de noviembre con la Fiesta de Cristo, Rey del Universo.

La liturgia de estos últimos días del año litúrgico nos propone textos que nos invitan a reflexionar sobre el fin del mundo.

Siempre ha habido charlatanes que han anunciado el fin del mundo para cierta fecha. Siempre se equivocan y siempre encuentran una buena excusa para aplazar la fecha y para hacernos creer que no habíamos comprendido bien lo que ellos habían anunciado.

Siempre ha habido profetas de desgracias y ellos siempre encuentran gente simple e inocente que ponen su confianza en ellos y que beben sus palabras.

Últimamente vi alguien en la televisión que anunciaba el fin del mundo en una fecha bien precisa.

Entonces pensé en el texto del Evangelio del domingo XXXIII del tiempo de la Iglesia en el cual Jesús nos dice con la pluma de San Marcos”: « Podrán dejar de existir el cielo y la tierra, pero mis palabras no dejarán de cumplirse. Nadie conoce el día ni la hora. Ni los ángeles del cielo ni el Hijo; solamente el Padre”. Mc 13,31-32.

Dos afirmaciones importantes en este pequeño texto:

1.- La Palabra del Señor no pasará. Podemos creer en ella ya que no se va con el viento. La Palabra de Dios debe ser nuestra referencia ya que ella no nos engaña y nos ilumina en toda situación.

2.- Nadie conoce el día o la hora del fin del mundo. Vivamos cada día como si fuera el último y aprovechemos de cada instante ya que no sabemos si mañana estaremos aquí o en la eternidad.

Aprovechemos de cada día para amar a aquellos que están alrededor de nosotros. Es posible que mañana ya no estén aquí y nos arrepentiremos de no haberles manifestado nuestros sentimientos cuando estaban con nosotros.

No vamos a dormir antes de reconciliarnos con la persona que tiene algo que reprocharnos. Si nos vamos en la noche o si esa persona se va en la noche; mañana será demasiado tarde para reconciliarnos.

Nadie conoce el día ni la hora y mucho mejor ya que si supiéramos el día y la hora, no aprovecharíamos de nuestra jornada.

Vivamos con confianza y aprovechemos de este tiempo litúrgico para aprender a vivir cada día en paz y alegría y a amar a los demás cada día como si fuera el último día.

Feliz semana.

 P. Germán, 14-15 de nov. del 2009
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