Fr. German’s Message September 10th/11th 2011

posted Sep 7, 2011, 5:26 PM by Fr Germán Sanchez   [ updated Feb 6, 2014, 5:47 PM by St. Sebastian ]

Fr. German’s Message

Beginning with Sunday, November 27th, 2011, the first Sunday of Advent and first Sunday of the new Liturgical Year B, the new English translation of the Roman Missal will be used in all Masses celebrated in English.

Beginning with the first weekend of August, we started a series of messages related to the changes in this new English translation. These reflections can help us to better understand and participate in the liturgy of the Mass.

The Eucharistic prayer also had some changes in the new English translation.

« …this is the chalice of my Blood… »

Which will be poured out for you and for many for the forgiveness of sins…”

The words in bold print correspond to the change in relation to the former translation which we use today.

With the new translation we get closer to Latin. The changes in the Eucharistic prayer correspond to that reasoning but also to the desire to go back to some well-known words used by the Jewish people and described in the Old Testament.

It is significant when we say chalice instead of "cup". We are in a liturgical setting and the tools we use in the liturgy are not the same we use in daily life. We can’t celebrate the liturgy in any common place or with any instrument. We have the churches, the consecrated dishes, the Roman Missal and the liturgical vestments. Those are places and tools that the Church asks us to use (whenever possible) in order to celebrate the Eucharist and other sacraments.

Also, we cannot celebrate the sacraments outside a church (except in extraordinary and justified situations). We cannot use glasses or dishes, or bread, or beer, or something else to celebrate the Eucharist. In the celebration of the sacraments, the priest must use the liturgical vestments and the appropriate colors to symbolize that he is celebrating the liturgy of the Church and not his own liturgy.

The use of the Roman Missal to celebrate the sacraments provides an opportunity for the communion among the churches and facilitates the participation of the faithful when they are traveling.

Now, in the words of the consecration of the wine, the priest will say "for many" rather than "for all" as we used before.

This is not to say that Jesus shed His blood just for a group of people and not for everyone. It is to remind us that the death and resurrection of Jesus have the power to save ALL humankind and that we are free to accept or reject salvation. This change of words recalls our freedom to accept or to reject the death and resurrection of Christ that we celebrate in the Eucharist.

Another major change in the publication of the new English translation is the exclusion of one of the anamnesis that the American church frequently used.

Christ has died,

Christ is risen,

Christ will come again.

The acclamation that comes immediately after the consecration expresses the faith of the Church. We believe that Jesus is present, that His body and blood are now on the altar under the appearance of bread and wine and, therefore, we speak to Him.

We should say “You have died… you are risen…” and not “Christ has died, Christ is risen,...”

All acclamations addressed directly to Jesus present in the bread and wine can be used and all other acclamations that are not directed to Jesus present in the Eucharist must be excluded from the liturgical language.

Finally, in this week in which we are commemorating the events of September 11 in New York, I invite you to pray for world peace and for all the victims of violence.

Have a great week

Fr. Germán September 10th/11th  2011

Mensaje del  P. Germán

A partir del domingo 27 de noviembre del 2011, primer domingo del Adviento y primer domingo del nuevo año litúrgico B, la nueva traducción al inglés del Misal Romano será utilizada en todas las misas celebradas en inglés.

Desde el primer fin de semana del mes de agosto, empezamos una serie de mensajes consagrados a los cambios en esta nueva traducción al inglés. Estas reflexiones pueden ayudarnos  a comprender mejor la liturgia de la misa para participar mejor en ella.

La plegaria Eucarística también tuvo algunos cambios en la nueva traducción al inglés.

« …this is the chalice of my Blood… »

Which will be poured out for you and for many for the forgiveness of sins…”

Las palabras en carácter graso corresponden al cambio en relación con la traducción anterior que utilizamos actualmente.

La nueva traducción quiso acercarse un poco más al latín. Las modificaciones en la plegaria eucarística corresponden a ese criterio pero también al deseo de regresar a las palabras conocidas y utilizadas por el pueblo judío y descritas en el antiguo testamento.

Dire caliz (chalice) en cambio de copa “cup” es importante. Estamos en un ambiente litúrgico y los instrumentos que utilizamos en la liturgia no son los mismos que los que tenemos en la vida de todos los días. La liturgia no debe ser celebrada en cualquier lugar o con cualquier instrumento. Tenemos las iglesias, la vajilla consagrada, el misal romano y los vestidos litúrgicos que son lugares e instrumentos que la Iglesia nos pide que utilicemos (cuando es posible) para celebrar la Eucaristía y los otros sacramentos. No debemos celebrar los sacramentos fuera de una iglesia (solo en caso excepcional y justificado). No debemos utilizar vasos o platos o pan, o cerveza, o no sé qué otra cosa para celebrar la Eucaristía. En la celebración de los sacramentos, el sacerdote debe utilizar los vestidos litúrgicos y los colores apropiados para significar que está celebrando la liturgia de la Iglesia y no su propia liturgia. La utilización del misal romano para celebrar los sacramentos permite la comunión entre las iglesias y facilita la participación de los fieles cuando están de viaje.

En las palabras de la consagración del vino, el sacerdote dirá ahora “for many” (por la multitud) en vez de decir “for all” (por todos) que utilizábamos antes.

No se trata de decir que Jesús  derramó su sangre por una multitud y no por todos. Se trata de recordad que la muerte y la resurrección de Jesús tienen el poder de salvar TODA la humanidad y que nosotros somos libres de aceptar o de rechazar la salvación. Con este cambio en el vocabulario recordamos la libertad de la humanidad para acoger o rechazar la muerte y la resurrección de Cristo que celebramos en la Eucaristía.

Otro cambio importante en la publicación de la nueva traducción en inglés es el hecho de suprimir una de las anamnesis que la Iglesia americana utilizaba frecuentemente.

Christ has died,

Christ is risen,

Christ will come again.

La aclamación que viene inmediatamente después de la consagración expresa la fe de la Iglesia. Nosotros creemos que Jesús está presente, que su cuerpo y su sangre están ahora en el altar bajo las apariencias del pan y del vino y por eso nos dirigimos a él. Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección,…  y no Anunciamos su muerte, proclamamos su resurrección,…

Todas las aclamaciones que se dirigen directamente a Jesús presente en el pan y en el vino pueden utilizarse y todas las otras aclamaciones que no se dirigen a Jesús presente en la Eucaristía deben desaparecer del lenguaje litúrgico.

Finalmente, en esta semana en la cual hacemos memoria de los acontecimientos del 11 de septiembre en New York, los invito a orar por la paz en el mundo y por las víctimas de la violencia.

Feliz semana a todos.

P. Germán, 10/11 septiembre del 2011
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