Fr. German’s Message September 25th/26th 2010

posted Sep 22, 2010, 6:21 PM by Fr. German Sanchez   [ updated Feb 6, 2014, 5:47 PM by St. Sebastian ]

Fr. German’s Message

During the weekend of September 11th and 12th I participated in the fund-raising marathon organized by the Avon Walk for Breast Cancer foundation for prevention and research of breast cancer and the support of cancer victims.

My team, “La Vie en Rose”, left at noon on Friday for Santa Barbara. We walked 26.3 miles (42.32 km) Saturday and 13 miles (20.93 m) on Sunday.  In two days we walked 39.3 miles (63.24 km) which equals to a marathon and a half.

There were more than 2800 participants, 322 of them cancer survivors. The association that organized this event collected more than $6,400,000   for prevention and research of breast cancer and the support of cancer victims. In the closing ceremonies, checks were presented to some hospitals, associations and universities that have on-going prevention programs to fight against breast cancer, and to support those suffering from that disease.

Saturday afternoon, after 20 miles (32.18 km), I began to suffer. My left knee and foot had no more strength to continue. I felt like quitting, but I forced myself to continue until the end for several reasons:

1. To show my gratitude to those who had supported me.  You extended yourselves to help me financially (I had to collect $1,800 in order to be able to participate in the marathon; I was able to collect $2,295 thanks to your donations).   You helped also with your prayers and your friendly messages and encouragement.  Thank you.

2. To show my gratitude to my team, who from the beginning of this adventure was most attentive and kind to me.

3. To show my gratitude to those who walked with me.  There were persons older than myself; there were sick people, overweight people, and people with much more difficulty walking than I. There was a lady who had had a double mastectomy just two weeks before the walk.  I wanted to say “thank you” to all these people for their courage.

4. - But the most important reason to force myself to continue until the end was to honor the persons I had accompanied in their sickness (Olga, Odile, Therese).  I was a witness to their courage and strength of will so necessary in fighting cancer, especially breast cancer.

Sunday afternoon I was glad to have arrived, with all my team to the conclusion of our commitment.  I walked 39.3 miles (63.24 km) and am very proud of having done this for you.

 The weekend of Sept. 11th and 12th I abandoned my parish, but I had thought it all out carefully before committing myself to this marathon.  My participation in this walk, and my desire to make it until the end, stem in part from my desire to live the faith in daily events and giving witness to the solidarity that my faith impels to live in the painful and distressing situations which we all encounter  along the way in life.

Thanks to all of you who encouraged and supported me in this undertaking.

Have a great week.

Fr. Germán LA. September 25th/26th 2010


Mensaje del  P. Germán

El fin de semana del 11 y 12 septiembre participé en el Maratón organizado para recoger fondos para apoyar la prevención, la  investigación y el acompañamiento en el cáncer del seno.

Con mi equipo “La Vie en Rose” salimos al medio día del viernes para Santa Barbara e hicimos   26.3 millas (42.32 km) el sábado y 13 millas (20.93 m) el domingo. En 2 días caminamos 39.3 millas (63.24 km), es decir, un Maratón y medio.

Más de 2800 participantes de los cuales 322 son sobrevivientes del cáncer del seno caminamos este fin de semana. La asociación que organizó el evento recogió más de $6’400,000 (seis millones cuatrocientos mis dólares) destinados a la prevención y a la investigación del cáncer del seno y al apoyo de las víctimas de esta enfermedad. En la ceremonia de clausura se entregaron varios cheques a los representantes de algunos hospitales, asociaciones y universidades que poseen programas para prevenir, para luchar contra y para acompañar a los enfermos de cáncer del seno.

El sábado en la tarde, al cabo de 20 millas (32.18 km), comencé a sufrir. Mi rodilla izquierda y mis pies no tenían más fuerza para continuar. Me dieron ganas de parar pero me forcé para ir hasta el final por varias razones:

1.- para agradecer a aquellos que me habían apoyado. Ustedes hicieron un esfuerzo para ayudarme económicamente (había que reunir $1.800 para poder caminar; yo pude participar con $2.295 gracias a sus donaciones).  Ustedes me ayudaron también con su oración y con sus mensajes de amistad y de aliento. Gracias.

2.- para agradecer a mi equipo que desde el inicio de esta aventura estuvo atento y lleno de bondades para conmigo.

3.- para agradecer a aquellos que caminaban conmigo. Había personas de más edad que yo, había enfermos, había personas obesas y gente que tenía más dificultades que yo para caminar. Había una señora que había tenido una doble ablación de seno hace dos semanas. Yo quería decirle gracias a todas esas personas por su valentía.

4.- pero la razón que me empujó a ir hasta el final de este compromiso fue el testimonio de varias personas que yo había acompañado en su enfermedad. (Olga, Odile, Thérèse,…). Varias veces fui testigo de la valentía y de la fuerza de voluntad que se necesita para ir hasta el final en el tratamiento del cáncer y particularmente del cáncer del seno.

El domingo en la tarde estuve muy contento al llegar con todo mi equipo al final de nuestro compromiso. Caminé 39.3 millas (63.24 km) y estoy orgulloso de haberlo hecho por ustedes.

El fin de semana del 11 y 12 septiembre abandoné mi parroquia pero lo había pensado bien antes de comprometerme en este Maratón. Mi participación en esta caminada y mi deseo de ir hasta el final hacen parte de mi manera de vivir la fe en los eventos cotidianos y de dar testimonio de la solidaridad que la fe me empuja a vivir en las situaciones de sufrimiento que encuentro en el camino de la vida.

Gracias a todos aquellos que me animaron en este compromiso y que me apoyaron para poder ir hasta el final.

Feliz semana.

P. Germán, septiembre 25/26 del 2010
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