Fr. German’s Message Trinity Sunday June 7th 09

posted Jun 5, 2009, 5:37 PM by Fr Germán Sanchez   [ updated Feb 6, 2014, 5:47 PM by St. Sebastian ]

Fr. German’s Message

Trinity Sunday

 

During this Feast of the Most Holy Trinity of the Father, Son, and Holy Spirit, I would like to return to the subject of First Communion and Confirmation that we had the joy of celebrating during this month of May. 

Being Father, Son, and Holy Spirit as different persons yet wholly One united in the grace of Love with respect and kindness towards one another.   So must our Christian communities work towards unity, love, respect, and kindness within the Church and outside of the Church.

From the infant baptized to the child receiving First Holy Communion and Reconciliation, to the young person making their pledge of faith through Confirmation, to the adult receiving the Sacrament of Marriage to the priest receiving his Holy Orders to the final rite of the sick and dying, and all those who approach the Table of the Lord in order to receive the Precious Body, Blood, Soul, and Divinity of Christ, we all form one family, one family in God.

We are all without exception made in the image and likeness of the Holy Trinity.  We should work to respect our individual differences and acknowledge each person's dignity as such which only makes our community richer.

Be open and welcoming so that each person feels comfortable to be able to find his or her place within our community in order to be able to express fully through sharing their particular gifts with others.

 

From the joy of the newborn, the indefatigable energy of the little ones who can't sit still for an hour, to the hesitancy and questions of the young people who have not yet discovered the joy of participating in the Eucharist, to the concerns of the adult in the joys and sufferings of one another, all make up the  offering that we bring each Sunday to the altar so that Christ can present us to the Father who is attentive to the prayer of His children.

Thank you to the infants, the children, the young people, and to the adults who were baptized during this Pascal season.  Thank you to those who received the Sacrament of Reconciliation and the Body of Christ.  Thank you to those who welcomed in to their hearts the Holy Spirit during their Confirmation.  Thank you as well to all the couples who shared with us their love united in One God.  Thank you to the community who participated in the catechesis, the work of the Sisters, the lectors, the Eucharistic ministers, the musicians, those who cleaned and decorated the church and who took care of all the little details that made each celebration special and beautiful.  Thanks to the community who prays and who attend each time there is a special event within our community.   The Holy Trinity reminds us to be like God -- individual, yet One in body and in spirit.  Let's work together for the unity, respect for all that our witness to the faith will be  truly Trinitarian.

Have a great week.

 

Fr. Germán L.A. June 6th,7th,   09

Mensaje del P. Germán

Fiesta de la Trinidad

 

En esta fiesta de la Trinidad, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, quisiera recordar las primeras comuniones y las confirmaciones que tuvimos la alegría de celebrar en el mes de mayo.

Como el Padre, el Hijo y el Santo Espíritu son personas diferentes unidos profundamente gracias al Amor, al respeto y a la benevolencia del uno por el otro; así nuestras comunidades cristianas deben trabajar para dar prueba de la unidad, del amor, del respeto y de la benevolencia de los unos por los otros al interior y al exterior de la Iglesia.

El bebé que ha sido bautizado, el niño que hace su primera comunión y confesión, el joven que recibe el Espíritu Santo para confirmar su bautismo, el adulto que recibe el sacramento del matrimonio, del sacerdocio o la unción de los enfermos, todos los nos acercamos a la Mesa del Señor para recibir el Cuerpo y la Sangre del Cristo o para recibir una bendición del Ministro de la Eucaristía; todos formamos a una sola familia: la familia de Dios.

Todos, sin excepción, somos la imagen de Trinidad.

Debemos trabajar  por el respeto de nuestras diferencias y por el reconocimiento de las particularidades que enriquecen nuestras comunidades.

Seamos abiertos y acogedores para que cada uno pueda encontrar su puesto en la comunidad y para que cada uno pueda expresar y compartir sus dones con los otros.

La alegría del bebé, la energía del niño que no se está quieto durante la misa, las reticencias y las preguntas de los jóvenes que aún no han descubierto la alegría de participar a la Eucaristía, las preocupaciones de los adultos y la alegría y los sufrimientos de unos y otros forman parte de la ofrenda que llevamos todos los domingos al altar para que Cristo las presente a su Padre que escucha la oración de sus hijos.

Gracias a los bebés, a los niños, a los jóvenes y a los adultos que han sido bautizados en este tiempo pascual, gracias a los que recibieron por primera vez la reconciliación y el Cuerpo de Cristo, gracias a los que recibieron en su corazón el Espíritu de Dios, el día de la confirmación, gracias a las parejas que compartieron con nosotros su amor y que se unieron para siempre delante de Dios. Gracias a la comunidad que participa por medio de los catequistas, del trabajo de las hermanas, de los lectores y de los ministros de la Eucaristía, de los músicos, de las personas que limpian y que preparan las flores, de los que se ocupan de todos los detalles para que las celebraciones sean dignas y bonitas. Gracias a la comunidad que ora y que está presente cada vez que tenemos un acontecimiento en la Iglesia.

La Trinidad nos recuerda que nuestras comunidades deben ser como Dios: personas diferentes pero un Único cuerpo y un único espíritu. Trabajemos juntos por la unidad y por el respeto de todos para que nuestro testimonio sea Trinitario.

Feliz semana.

 P. Germán, 6/7 de junio del 2009

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