Fr Germán March 20th 2022 SOLIDARITY AND FRATERNITY / SOLIDARIDAD Y FRATERNIDAD

posted Mar 18, 2022, 4:41 PM by German Sanchez

Fr German’s message

SOLIDARITY AND FRATERNITY

One of the values ​​of our humanity is solidarity and brotherhood.

For me, solidarity and fraternity are so united that I consider them as a single value.

I strongly believe in the universal brotherhood that makes us men and women in solidarity and responsible for one another. The globalization that we live in makes us understand day by day the need and the obligation to feel IN solidarity, brothers and sisters of all men and women who inhabit the planet.

We have all witnessed the joy, the comfort, the help, and the importance of feeling that someone is by our side to accompany us, advise us or give us a hand in a difficult moment of our existence.

We have all had the experience of feeling the need to have someone by our side to go through a situation of suffering or uncertainty.

The Covid 19 crisis revealed to us the urgency and beauty of helping each other to fight and to go through a difficult moment in history together.

I think that no one can say that they do not need others.

We all depend on each other, and we are happy when we can help someone or when someone can help us.

There are difficulties in which we need a friend, a relative or simply another person to comfort us, understand us or fortify us to continue living in peace or to look at the future with confidence.

When we are facing illness, grief, economic difficulties or disappointments in love, friendship, work or studies, we need an ear that listens to us, a word of comfort, a presence, a person who welcomes us with our difficulties or material help.

Whether we are believers or not, we are all human and we all carry the same humanity that makes us brothers and sisters, supportive and responsible for each other.

We should not remain insensitive to the suffering or difficulties of someone near or far from us.

Social media and the media keep us informed of what is happening in our city and around the world. Nobody can ignore the weight of the crosses that certain human beings carry in many countries of the world.

The war in Ukraine reached the world when we were beginning to heal the multiple wounds that Covid imposed on all of humanity.

The vast majority of countries on the planet have expressed their disagreement with this war. Many people, in all parts of the world are ready to help our brothers and sisters in Ukraine.

The situation, the problem, and the difficulties of the Ukrainian refugees have become a priority for our societies.

In this season of Lent, at this moment in history, I would like to invite believers and non-believers to reflect on the place we give to solidarity and fraternity in our lives.

The time is right, the time has come for all men and women of good will to unite their efforts to help all refugees and all children, women and men who have been forced to leave their country to escape death, to misery, and poverty.

It is very easy to find excuses not to help. It is very simple to invent arguments to place responsibility on others.

But, it is human, beautiful and necessary that we all be in solidarity with others and that we use words, actions, and our wealth to build fraternity here and in the whole world.

Have a great week, and blessings as you prepare for Easter.   

Fr Germán March 20th 2022

Mensaje del P. Germán

SOLIDARIDAD Y FRATERNIDAD

La solidaridad y la fraternidad son dos valores de nuestra humanidad.

Para mí, la solidaridad y la fraternidad están tan unidas, que las considero como un solo valor.

Creo intensamente en la fraternidad universal. Ella hace posible que seamos hombres y mujeres solidarios y responsables unos de otros. La mundialización o la globalización que vivimos nos hace comprender día a día, la necesidad y la obligación de sentirnos solidarios, hermanos y hermanas de todos los hombres y mujeres que habitan el planeta.

Todos hemos sido testigos de la alegría, del consuelo, la ayuda y la importancia de sentir que alguien está a nuestro lado para acompañarnos, aconsejarnos o darnos la mano, en un momento difícil de nuestra existencia.

Todos hemos tenido la experiencia, de sentir la necesidad de tener a alguien al lado, para atravesar una situación de sufrimiento o de incertitud.

La crisis del Covid 19 nos reveló la urgencia y la belleza de ayudarnos unos a otros, para luchar y para atravesar juntos un momento difícil de la historia.

Pienso que nadie puede decir, que no necesita de los demás.

Todos dependemos unos de otros y somos felices, cuando podemos ayudar a alguien o cuando alguien nos puede ayudar.

Hay dificultades en las cuales necesitamos un amigo(a), un pariente o simplemente otra persona que nos consuele, que nos comprenda o que nos fortifique, para seguir viviendo en paz o para mirar el futuro con confianza.   

Cuando estamos ante la enfermedad, al duelo, dificultades económicas o decepciones de amor, amistad, trabajo o estudios, necesitamos un oído que nos escuche, una palabra de consuelo, una presencia, una persona que nos acoja con nuestras dificultades o una ayuda material.

Que seamos creyentes o no, todos somos humanos y llevamos la misma humanidad que hace que seamos hermanos y hermanas, solidarios y responsables unos de otros.

No deberíamos quedarnos insensibles ante el sufrimiento o a las dificultades de alguien cercano o lejano a nosotros.

Los medios sociales y de comunicación, nos mantienen informados de lo que sucede en nuestra ciudad y en el mundo entero. Nadie puede ignorar el peso de las cruces que llevan ciertos seres humanos en muchos países del mundo.

La guerra en Ucrania llegó al mundo cuando estábamos empezando a sanar las múltiples heridas que el Covid impuso a toda la humanidad.

La gran mayoría de países del planeta han manifestado su desacuerdo con esa guerra. Mucha gente, en todas partes del mundo, están listas para ayudar a nuestros hermanos y hermanas de Ucrania.

La situación, el problema y las dificultades de los refugiados ucranianos se han trasformado en una prioridad para nuestras sociedades.

En este tiempo de Cuaresma, en este momento de la historia, quisiera invitar a los creyentes y no creyentes, a reflexionar sobre el lugar que le damos a la solidaridad y a la fraternidad en nuestra vida.

El momento es favorable, el momento ha llegado para que todos los hombres y mujeres de buena voluntad, unan sus esfuerzos para ayudar a todos los refugiados y a todos los niños, mujeres y hombres que han sido obligados a abandonar su país, escapando de la muerte, la miseria y la pobreza.

Es muy fácil encontrar excusas para no ayudar.  Es muy simple inventar argumentos para colocar la responsabilidad sobre los demás.

Pero, es humano, hermoso y necesario, que todos seamos solidarios con los demás y utilicemos palabras, actos y nuestra riqueza, para construir la fraternidad aquí y en el mundo entero.

Feliz semana y preparación para la Pascua.

P. Germán 20 de marzo del 2022
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