Fr German’s message Agosto 7th 2016 PEACE IN THE WORLD

posted Aug 5, 2016, 5:04 PM by German Sanchez

Fr German’s message

PEACE IN THE WORLD

After the attack on St. Steven church (St. Etienne) in Rouvray, archdiocese of Rouen in France, which took the lives of three people: two terrorists and Father Jacques Hamel who was 86 years old, and which left three people injured, one of them critically, I thought I needed to write a few words.

I’m sure that you have, as do I, many questions going through your mind that you just can’t find satisfactory answers to. 

Why is there so much violence in the world? Why can’t we just live in peace? Why are there, in our world, people who do not respect the lives of others? Why are there men and women who kill and get themselves killed without reflecting on the suffering they’re inflicting on their families, the victims’ families, and on all of society? Why? Why?

These questions must be treated seriously and we should weigh our words carefully so that we don’t make the situation worse, and so that we can try to find lasting solutions.

Society is injured. Our world is ill. We all have very different feelings regarding these events which have become our daily bread. All these abominable acts produce in us a bit of fear, anger, consternation, revolt, helplessness, sadness, a desire to do something so that this never happens again…

As for these feelings that reside in us, we need to be very careful, lest we accept simplistic and false answers which will lead us toward paths of revenge, hate, or despair.

In my family we have been victims in the past of violence that caused the death of my sister and of one of my brothers. We were profoundly hurt but we never gave in to the temptation of hate, revenge, or despair.

They took loved ones from us, but they will never be able to destroy in us the hope and desire to continue to live and to work for peace and fraternity. They want war, hate, violence, but we will not satisfy them by giving them what they expect. Today we should gather together to build a better world for everybody. With men and women of goodwill, believers or not, we must look for real solutions to the threat that is before us.

We believers should pray every day for peace. As for those that do not believe in God, we should work with them for justice and for the respect of every person. Often, behind the violence, there is a feeling of injustice or humiliation.

Let’s work together so that the answer to violence won’t be arms sales and war.

We cry out loudly that love, forgiveness, compassion, mercy, and fraternity are very powerful weapons in the fight against violence and against terrorism.

The world needs to change, but it won’t change with gunshots but rather with words of forgiveness and love. Let’s try to eliminate from our society the words, songs, movies, and all acts that speak of or show violent scenes.

Let us commit ourselves to the fight for peace and in the building of a new, more just society.

We are all part of an orchestra that is called humanity and the musical piece that we need to play is entitled Fraternity.

If each person plays his part with love, our world will be better for all.

Have a great week.

Fr Germán Agosto 7th  2016

Mensaje del P. Germán

PAZ EN EL MUNDO

Después del ataque acontecido en la iglesia San Esteban (St Etienne) en Rouvray, en la arquidiócesis de Rouen en Francia, que costó la vida a tres personas: dos terroristas y al Padre Jacques Hamel (86 años), y dejando a tres personas heridas, de las cuales una de ellas en estado grave, pensé que debería escribir unas pocas palabras.

Estoy seguro que ustedes, como yo, tienen muchas preguntas en su cabeza y no logran encontrar respuestas satisfactorias.

¿Por qué tanta violencia en el mundo? ¿Por qué no logramos vivir en paz? ¿Por qué existen en nuestro mundo personas que no respetan la vida de los demás? ¿Por qué hay hombres y mujeres que matan y se hacen matar, o se suicidan, sin reflexionar en el sufrimiento que le están infligiendo a su familia, a la familia de las víctimas y a la sociedad entera? ¿Por qué? ¿Por qué? 

Estas preguntas deben ser tratadas seriamente y debemos medir las palabras, para evitar empeorar la situación y tratar de encontrar soluciones duraderas.

La sociedad está herida. Nuestro mundo está sufriendo. Todos tenemos sentimientos diferentes, ante esos acontecimientos que se han convertido en el pan de cada día. Todos esos actos abominables, producen en nosotros un poco de miedo, de cólera, de confusión, de rebelión, de impotencia, de tristeza, de deseos de hacer algo para que esto no vuelva a suceder,…

Detengamos a esos sentimientos que nos habitan. Tenemos que poner mucha atención, para no aceptar respuestas simplistas y falsas que conduzcan por caminos de venganza, de odio o desesperanza.

En mi familia, hemos sido víctimas en un pasado de la violencia, que asesinó a mi hermana y a uno de mis hermanos. Fuimos heridos profundamente, pero nunca cedimos a la tentación del odio, de  venganza, o desesperanza.

Nos quitaron dos seres queridos, pero jamás pudieron destruir nuestra esperanza y el deseo de continuar viviendo y trabajando por la paz y la fraternidad. Ellos buscan la guerra, el odio, la violencia, pero no vamos a darles gusto, ofreciéndoles lo que esperan. Hoy debemos reunirnos para construir un mundo mejor para todos. Con los hombres y mujeres de buena voluntad, creyentes o no, debemos buscar soluciones verdaderas, ante la amenaza que tenemos en frente.

Los creyentes debemos orar todos los días por la paz. Con aquellos que no creen en Dios, debemos trabajar por la justicia y por el respeto de todos. Frecuentemente, detrás de la violencia hay sentimientos de injusticia o de humillación.

Trabajemos juntos para que la respuesta a la violencia, no sea la venta de armas y la guerra.

Gritemos fuertemente que el amor, el perdón, la compasión, la misericordia y la fraternidad, son armas bastante poderosas para luchar contra la violencia y contra el terrorismo.

El mundo debe cambiar, pero no cambiará con los tiros de un arma de fuego, sino con palabras de perdón y de amor. Tratemos de eliminar de nuestra sociedad las palabras, las canciones, las películas y todos los actos que hablan, o muestran escenas de violencia.

Comprometámonos en la lucha por la paz y en la construcción de una sociedad más justa.

Todos formamos parte de una orquesta que se llama Humanidad y la pieza musical que debemos tocar se titula Fraternidad.

Si cada uno toca su partición con amor, nuestro mundo será mejor para todos. Feliz semana.

P. Germán 7 de Agosto 2016
Comments