Fr German’s message April 3rd 2016 Mercy Sunday

posted Mar 31, 2016, 4:15 PM by St Sebastian Catholic Parish

Fr German’s message

Mercy Sunday

On April 30th 2000, Pope John Paul II canonized Sister Faustina. This Polish nun who lived at the beginning of the last century (1905-1938) is known as the apostle of mercy. On the day of her canonization, the Pope declared the 2nd Sunday of Easter as to be Mercy Sunday. We have been in the year of mercy declared by Pope Francis since December 8th 2015.

Mercy is an attribute of God about which many Christians do not know. Muslims and Jews recognize this quality in God, which makes Him an exceptional being.

Pope Francis never ceases to talk to us about the mercy of God and he says in one of his latest books that God’s name is mercy.

We should make the most of today by discovering God’s mercy so that we can understand God’s immense love for us.

The Church and all Christians should make the most of this year by considering God’s mercy and becoming merciful in our words and deeds.

The one who knows that God is mercy places all his hope in God and never despairs when faced with a difficult situation or with a person of whom society disapproves.

God’s mercy is shown in the world by his unconditional goodness, tenderness, and forgiveness toward all without exception.

Have you experienced God’s love for you in your own live? Have you ever thought about all that God gives you so that you can be happy? Creation, health, family, Pope Francis… These are the most precious gifts.

Celebrating God’s mercy and recognizing his love for us all makes us open our hearts so that we feel that we stand in solidarity with those who suffer around us.

Accepting God’s mercy pushes us to go out to those who are in the periphery to tell them that God has sent us to all men and women of our world to tell them that God loves them.

We are the disciples of a God of mercy. We are the ambassadors of a living God. We celebrated his resurrection last week. We are the apostles of Him who feeds us with the Sacraments in order to transform us into merciful men and women.

The best way to announce the Gospel is to perform acts of mercy. Everybody is able to do them. Feeding a hungry person, giving a thirsty person something to drink, coming alongside somebody who is alone. Visiting somebody who is in prison, who is sick, or abandoned in a retirement home. Listening to somebody who needs to talk and sharing in their problems.

Let us listen to God’s invitation, which was given to us through Faustina, through John Paul II, and now through Pope Francis.

Let us be merciful like God is merciful. The Church will be everybody’s house once we the baptized understand that our mission in the world is to tell others about God’s mercy through our words and deeds.

Our world will be everybody’s house when Christians are convinced that the happiness of humanity passes through solidarity, fraternity, compassion, forgiveness, love toward others; in a word: through mercy.

Christ has risen, He is alive and He is with us in order to make us apostles of Mercy.

Have a great week. Happy Easter and have a great year of Mercy.

Fr Germán April 3rd 2016


Mensaje del P. Germán

Domingo de la Misericordia

El 30 de abril del 2000, el Papa Juan Pablo II canonizó a la Hermana Faustina. Esta religiosa polaca que vivió a principios del siglo pasado (1905-1938), es conocida como el apóstol de la misericordia. El día de la canonización, el Papa instituyó el 2º domingo de pascua, como el Domingo de la Misericordia.

Desde el 8 de diciembre del 2015, estamos en el año de la misericordia, establecido por el Papa Francisco.

La misericordia es un atributo de Dios que muchos cristianos no conocen todavía. Los musulmanes y los judíos, reconocen en Dios esta cualidad, que hace de Él un ser excepcional.

El Papa Francisco no se cansa de hablar de la misericordia de Dios, en uno de sus últimos libros, nos dice que el nombre de Dios es misericordia.

Hoy debemos aprovechar para descubrir la misericordia de Dios, para comprender el inmenso amor de Dios por nosotros.

La Iglesia y todos los cristianos deben aprovechar de este año, para observar la misericordia de Dios y ser misericordiosos en sus palabras y actos.

Toda persona que sabe, que Dios es misericordia, espera todo de Dios y nunca se desespera ante una situación difícil, o ante una persona condenada por la sociedad.

La misericordia de Dios se manifiesta en el mundo por su bondad, su ternura, su perdón, su acogida incondicional para todos, sin excepción.

¿Han vivido  la experiencia del amor de Dios por ustedes? ¿Han pensado algún día en todo lo que Dios les ha dado, para ser felices? La creación, la salud, la familia, el Papa Francisco… esos son los dones más preciosos.

Celebrar la misericordia de Dios y reconocer su amor por todos nosotros, nos obliga a abrir el corazón, para sentirnos solidarios con aquellos que sufren alrededor de nosotros.

Aceptar la misericordia de Dios, nos lleva hacia aquellos que se encuentran en las periferias, para decirles que Dios nos envió, a todos los hombres y mujeres de nuestro mundo, para de decirles que Dios los ama.

Somos discípulos de un Dios de misericordia. Somos embajadores de un Dios vivo. La semana pasada celebramos su Resurrección. Somos apóstoles de Aquel que nos alimenta con los Sacramentos, para transformarnos en hombres y mujeres misericordiosos.

La mejor manera de anunciar el Evangelio es realizando actos de misericordia. Están al alcance de todos. Dar de comer a quien tiene hambre, de beber a quien tiene sed, acompañar a quien está solo(a). Visitar al que está en la cárcel, al enfermo o al adulto en edad avanzada, que está abandonado en una casa de asistencia. Escuchar al que necesita hablar o compartir sus dificultades.

Escuchemos la invitación que Dios nos transmite por medio de la hermana Faustina, de Juan Pablo II y actualmente por medio del Papa Francisco.

Seamos misericordiosos como Dios es misericordioso. La Iglesia será la casa de todos(as), cuando los bautizados comprendamos que nuestra misión en el mundo, es de dar a conocer la misericordia de Dios, por medio de nuestras palabras y actos.

Nuestro mundo será la casa de todos cuando los cristianos estén convencidos de que la felicidad de la humanidad pasa por la solidaridad, la fraternidad, la compasión, el perdón, el amor del otro, es decir, la misericordia.

Cristo resucitó. Está vivo y está con nosotros para transformarnos en apóstoles de la Misericordia.

Feliz semana. Felices fiestas de Pascua y feliz Año de la Misericordia. P. Germán 3 de abril del 2016
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