Fr German’s message August 31st 2014 DIVERSITY IN THE CHURCH #3

posted Aug 14, 2014, 4:10 PM by German Sanchez

Fr German’s message

DIVERSITY IN THE CHURCH #3

This is a third text continuing the discussion that we began two weeks ago on diversity in the Church. I would like to touch on another issue that was brought up at Washington during the meeting of national advisors on ethnic communities with the US Conference of Catholic Bishops that took place July 7 to July 12, 2014.

Mrs. del Mar Muñoz-Visoso, executive director of the Secretariat of the US Conference of Catholic Bishops which is responsible for the pastoral care of migrants and of people who are moving from place to place, invited us to discover the different stages that migrants and ethnic groups pass through  when they arrive in another country or when they have to deal with another culture.

Each stage can last a short time or a lifetime. We need to be able to evolve, and evolution cannot happen if one group (the people that arrive) and another group (the people that receive them) do not make an effort and sometimes sacrifices.

1.- Denial.

The first stage that people who live in another culture should confront is denial. Sometimes we are so fascinated or shocked by the culture that we find that we shut our eyes in order to not see the differences.

2.- Defense.

A second stage is defense. We are afraid of losing our culture and its values. The tendency to surround ourselves with family or with our own ethnic group is strong. We often feel that the other and his culture irritate us. Sometimes we become aggressive.

3.- Minimization.

In order to avoid conflicts and struggles we pass through a stage of minimization. We try to convince ourselves and others that our differences are not all that important. We know that there are problems but we minimalize them to try to live in peace with ourselves and with others.

4.- Acceptance.

In time, we end up accepting. We know that’s the way it is, and there’s nothing we can do about it. The other has his culture and I have mine. We either accept and we remain there, or else we accept and try to understand and advance.

5.- Adaptation.

With some thought and the help of friends, we come to the adaptation stage. We know we must make an effort, and we are ready to make it. We discover the good and bad of the other’s culture and of our own culture. Adaptation is not yet integration. In adaptation, we still consider ourselves on the outside of the culture that receives us. In adaptation, we have the impression that effort only comes from us.

6.- Integration.

Integration is the last stage and should be the ideal stage. We feel at ease in the new culture and the people of the country that receives us know that we are different, but see us as a gift.

Yes, we are all gifts for each other. We all need to work for the integrations of all in our societies.

It is important to identify  these stages to understand migrants and the ethnic groups that share in our society. It is important for migrants and ethnic groups to know about these stages to live a better life in the country and culture that receive them.

As far as the New Evangelization is concerned, all the baptized should be familiar with these stages in order to better understand migrants and ethnic groups that are here in our parish. The fact of knowing that these stages exist helps us to respect others and value their differences. Approaching others, knowing what they are going through, allows us to see the other and his differences as a gift and not as a threat.

The New Evangelization should take these stages into account so the Gospel can be accepted, appreciated, and followed by people who feel respected and accepted along with their rich cultures.

The Church must help all the faithful to work for the integration of those that arrive in our communities. They may be strangers or people from a different culture. We are all God’s children and we are brothers and sisters of Jesus Christ.

Have a great week.

Fr Germán August 31st 2014

Mensaje del P. Germán

LA DIVERSIDAD EN LA IGLESIA #3

Este es el tercer texto, que continúa la reflexión iniciada hace quince días, sobre la diversidad en la Iglesia. En esta ocasión, quisiera abordar otro de los temas tratados en Washington, durante el encuentro de consejeros nacionales de las comunidades étnicas, de la Conferencia Episcopal Americana, que tuvo lugar del 7 al 12 de julio del 2014.

La Señora Mar Muñoz Visoso,  directora ejecutiva del Ministerio de la Conferencia Episcopal Americana, encargada de la pastoral de las personas migrantes y de las personas que se desplazan. La señora Muñoz nos invitó a analizar las diferentes etapas por las cuales atraviesan las personas inmigrantes y grupos étnicos, cuando llegan a otro país y afrontan otra cultura.

Cada una de las etapas varía en tiempo, puede durar días, meses o toda una vida. Debemos aprender a evolucionar. La evolución no se produce si los unos, en este caso las personas inmigrantes, como los otros, es decir los residentes del país que recibe,  no hacen esfuerzos y a veces sacrificios.

1.- La negación.

La negación es la primera de las etapas que las personas que viven en una cultura diferente, que deben afrontar. En ocasiones, estamos ya sea fascinados, o sorprendidos por la cultura en la que estamos inmersos, que negamos aceptar las diferencias entre dos culturas.

2.- La defensa.

Una segunda etapa es la defensa,  ante el temor que sentimos, de perder nuestra cultura y nuestros valores. Existe una fuerte tendencia a encerrarse en un grupo étnico, o en la familia. Frecuentemente tenemos la sensación de que el otro y su cultura nos perturban. A veces somos agresivos o defensivos.

3.- La minimización.

Para evitar los conflictos y las dificultades recurrimos a la etapa de minimización de conflictos. Es decir, tratamos de convencernos y de convencer a los demás, de que nuestras diferencias culturales no son de suma importancia. Minimizamos los problemas o diferencias culturales, para tratar de vivir en paz con nosotros mismos y con los demás.

4.- La aceptación.

Con el pasar del tiempo, llegamos a esta etapa en donde aceptamos que las cosas son como son, que no podemos hacer nada para cambiarlas. El otro tiene su cultura y yo tengo la mía. Una vez superadas las etapas anteriores, podríamos quedarnos en la de aceptación o bien avanzar.

5.- La adaptación.

Con la reflexión y ayuda de amigos o familiares, llegamos a la etapa de la adaptación, en donde sabemos que hay que hacer esfuerzos y estamos dispuestos a hacerlos para adaptarnos a las diferencias culturales. Comprendemos las cualidades y los defectos de la cultura del otro y de la propia cultura. La etapa de adaptación no corresponde todavía a la etapa de  integración. En la etapa de adaptación, las personas aún no se consideran parte de la cultura que los recibe. En ocasiones, durante la etapa de adaptación tenemos la impresión de que todos los esfuerzos por comprender la otra cultura, vienen de parte nuestra.

6.- La integración.

La integración es la última de las etapas, es considerada la etapa ideal. Nos sentimos bien en la otra cultura. La gente del país que nos recibe, sabe también que somos culturalmente diferentes, nos respetan y aceptan como un regalo.

Sí, efectivamente todos somos un regalo los unos para los otros. Debemos trabajar por la integración de todos en nuestras sociedades.

Es importante identificar estas etapas para comprender a las personas inmigrantes y grupos étnicos que forman parte de nuestra sociedad. Es importante para las personas inmigrantes, y grupos étnicos, conocer estas etapas para vivir mejor su cultura y sus valores, en el país y cultura que los recibe.

En cuanto se trata  de la Nueva Evangelización, todos los bautizados, deberán conocer las etapas mencionadas,  para comprender mejor a las personas inmigrantes y grupos étnicos presentes en nuestras parroquias. El hecho de saber que existen estas etapas, nos  ayuda a respetar a los demás y a aprovechar sus diferencias. Acercarse a los demás sabiendo lo que están viviendo, nos permite considerar al otro con sus diferencias culturales, como un regalo y no como una amenaza.

La Nueva Evangelización deberá tomar en cuenta estas etapas, para que el Evangelio sea recibido, apreciado y seguido por personas que se sientan respetadas y aceptadas con sus riquezas culturales.

La Iglesia deberá ayudar a todos sus fieles, a trabajar por la integración de todos los que lleguen a nuestras comunidades. Ya sea que se trate de extranjeros o personas que provengan de una cultura diferente a la nuestra. Todos somos hijos de Dios. Hermanos y hermanas de Jesucristo

Feliz semana.

P. Germán 31 de agosto del 2014

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