Fr German’s message January 31st 2016 Catholic Schools week

posted Jan 30, 2016, 1:20 PM by German Sanchez   [ updated Jan 30, 2016, 1:21 PM ]

Fr German’s message

Catholic Schools week

From Saturday January 30th to Friday February 5th, the American Church celebrates the Week of the Catholic Schools.

From November 18-21, 2015, in Rome, the Congregation for Catholic Education organized a World Congress on education “to re-energize the Church’s commitment to the area of education.”

On April 7, 2014, on the 50th anniversary of the Vatican II declaration Gravissimum Educationis, and the 25th anniversary of the Apostolic Constitution Ex Corde Ecclesiae published by Saint John Paul II, the same congregation has distributed the instrumentum laboris that was used in the preparation for the congress in November.

This document (which I suggest you read if you have children or young people in school or college, if you work, or are interested, in education) speaks of the characteristics and challenges of Catholic education today.   

We are going through a crisis in the area of education. Catholic schools “should convey vital values and principles to younger generations, not only to help individual growth and maturation, but also to contribute to building the common good.” The presence of Catholic schools in society should “enrich people and cultures with  anthropological and ethical values in individual consciences and cultures, which are necessary in order to build a society that is based on fraternity and solidarity”. (Written by Pope Francis in his message for World Peace Day in 2014). 

Catholic schools are “places of education about life, cultural development, personal training, and commitment to the common good. They provide an opportunity to understand the present and imagine the future of society and humanity…   Catholic schools are an educational community where the learning experience of knowledge is fed and made complete by that of research, thought, and life.”

Learning in Catholic schools “is not only about absorbing content, but also the opportunity to educate oneself, making an effort to improve oneself, committing to the common good, developing creativity, desiring continued learning, and being open to others.” Catholic schools have the “mission to help students open their hearts to understanding the mysteries and wonders of the world and of nature, to self-knowledge, to responsibility towards creation, to the grandeur of the Creator.”

We aim to “shape men and women who are capable of critical thinking, gifted with the professionalism of a student, but also rich in humanity and ready to use their skills in service to the common good.”

When I read the instrumentum laboris, I was glad because our Saint Sebastian school has the same goals and tries to follow the paths proposed by the Congregation for Catholic Education in this document.

At Saint Sebastian we aim to instruct children and young people to see the beauty and goodness of creation and of mankind, who always bears the mark of the Creator.

Thanks to everybody who works in our school and everybody who participates by prayer, by donations, or by their paid or volunteer work for the effective operation of our school.

During Catholic Schools Week, the parish community and the school community will have many opportunities to show that we all are part of one family, the Saint Sebastian family.     

Have a great week

Fr Germán January 31st 2016

Mensaje del P. Germán

Semana de las escuelas católicas

Del sábado 30 de enero al viernes 5 de febrero, la Iglesia americana celebra  la Semana de las Escuelas Católicas.

Del 18 al 21 de noviembre del 2015 en Roma, la Congregación para la Educación Católica organizó un congreso mundial sobre la educación, “para reafirmar el compromiso de la Iglesia en el dominio de la educación.”

El pasado 7 de abril del 2014, con motivo de los 50 años, de la Declaración del Concilio Vaticano II Gravissimum educationis; y del 25º aniversario de la Constitución Apostólica Ex corde Ecclesia, publicada por San Juan Pablo II.  La misma Congregación publicó el “Instrumentum Laboris”, que fue utilizado en la preparación del congreso del mes de noviembre.

Este documento (que les aconsejo leer, si tienen niños o jóvenes en la escuela, o en la universidad, si trabajan, o se interesan en la educación) habla de las características y de los desafíos de la educación católica hoy.

Estamos atravesando una crisis en la educación. La escuela católica debe “transmitir a las nuevas generaciones valores y principios de vida que ayuden las personas, no solamente a crecer y a madurar en el plan individual, sino también contribuir en la construcción del bien común.” La presencia de la escuela católica en la sociedad debe “enriquecer  las personas y  las culturas con los valores antropológicos y éticos necesarios en la construcción de una sociedad solidaria y fraternal.” (Escribió el Papa Francisco en su mensaje para la Jornada mundial de la paz en el 2014).

La escuela católica es un lugar de educación para la vida, el desarrollo cultural, la formación profesional, el compromiso por el bien común.

Proporciona una ocasión para comprender el presente, e imaginar el futuro de la sociedad y de la humanidad… La escuela católica es una comunidad educativa en la cual, la experiencia del aprendizaje de conocimientos se alimenta y se completa con la experiencia de la investigación, del pensamiento y de la vida.”

El aprendizaje en las escuelas católicas “no es solamente asimilación de conocimientos, sino oportunidad de auto-educación, de esfuerzo para crecer personalmente y de compromiso en el bien común, de desarrollo de la creatividad, de deseo de formación continua y de apertura a los demás.” La escuela católica tiene la “misión de ayudar a los estudiantes a abrir su corazón a la inteligencia al misterio y a las maravillas del mundo y de la naturaleza, al conocimiento de sí mismo, al respeto de la creación y a la inmensidad del Creador.”

Tratamos de “formar hombres y mujeres con una conciencia crítica, dotados de un profesionalismo elevado también ricos en humanidad y dispuestos a utilizar sus competencias para el beneficio del bien común.”

Leyendo el “instrumentum laboris”, me alegré porque nuestra escuela San Sebastián tiene las mismas preocupaciones y trata de seguir los caminos que propone la Congregación para la Educación Católica en ese documento.

En San Sebastián deseamos enseñar a los niños y a los jóvenes, a descubrir la belleza y la bondad de la creación y del hombre, que conservan siempre la marca del Creador.

Gracias a todos aquellos que trabajan por nuestra escuela. A quienes participan con la oración, con sus donaciones, con su trabajo asalariado o voluntario, en el buen funcionamiento de nuestra escuela.

Durante la semana de las escuelas católicas, la comunidad parroquial y la comunidad de la escuela,  tendrán varias oportunidades para manifestar que somos una sola familia, la familia de San Sebastián.

Feliz semana.

P. Germán 31 de enero del 2016
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