Fr German’s message June 17th 2018 AFTER CONFIRMATIONS

posted Jun 13, 2018, 12:49 PM by German Sanchez   [ updated Jun 13, 2018, 12:57 PM ]

Fr German’s message

AFTER CONFIRMATIONS

 

On Saturday May 26th we had the pleasure of welcoming Bishop Gordon, retired Jesuit bishop, who was with us to confer the Sacrament of Confirmation to 33 youth of the parish.

At the end of the celebration I took the floor to say two things: thank you and I feel proud.

Thank you.

There were many people to thank. The beauty, warmth, happiness and profundity of this celebration were the result of the participation of many people who took the time to prepare and celebrate this event.

Mgr. Gordon was very appreciated for the simplicity and joy with which he led our prayer.

Before the celebration, he asked all the youth who were getting ready to receive the sacrament of Confirmation to write him a little note and tell him: What difference does being a catholic make to me in my personal life and in the world?

The thirty-three candidates wrote the letters and we have sent them to the bishop. He read them all and kept four. He used these four letters, with the permission of those that wrote them, to write his homily. I was impressed by what was in these letters. There was a serious and intelligent theological reflection in each one of them. The youth reminded us of the greatness of this gift that God gives us in the sacrament of Confirmation. He told us that faith was an unending fount of joy and confidence because if God is with us, nothing can harm us. The youth and the bishop insisted on the importance of being committed to the Church and to the world in the building of a better world.

I thanked the catechists that gave up time to dedicate to these youths that received the gifts of the Holy Spirit on May 26th. I thanked the sisters Leidy and Ivon who go with the catechists, families, and youth on this road. I thanked the people who took care of the decoration of the Church. The lectors, Eucharist ministers, the people who took care of greeting and the collection really rose to the occasion for this celebration.

I said a big thank you to Marie Garnier and to the choir that she was able to prepare for these important events. They were remarkable. The joy and the different languages used helped us pray and welcome the Spirit of God, which is the source of joy and which is at the root of our differences. I thanked everybody whom I had forgotten and everybody who was present at this beautiful celebration.

I am proud.

The second thing I said is about how proud I am to be with this Saint Sebastian community.

I am proud of all the catechists, the sisters, the parents who have helped us in the preparation of these youths. I am proud of these youths, who are part of our community and who today are able to talk about God, the Church, and the World with respect and responsibility. I am proud of this community which gave a warm welcome to Monsignor Gordon and the two seminarians who came with him. We showed the beauty, joy, openness, and vitality of our community.

I am proud of our choir. They were not afraid to sing in English, Latin, Greek, French, and Spanish. Our choir reminds us that we are one Catholic Church, which is Universal.

The day ended with a potluck meal prepared by the choir. We ate very well and we took the time to listen to each other. The meal was of very high quality. There was a large variety of dishes and I had made a lasagna to thank the musicians.

Thank you to everybody, and let us be proud of our community.    

Have a great week.    

Fr Germán June 17th 2018

Mensaje del P. Germán

DESPUES DE LA CONFIRMACION


 

El sábado 26 de mayo, tuvimos el gusto de recibir a Monseñor Gordon Bennett, obispo jesuita retirado. Estuvo con nosotros para conferir el sacramento de la confirmación a 33 jóvenes de la parroquia.

Al final de la celebración tomé la palabra para decir dos cosas: gracias y me siento orgulloso.

Gracias.

Había muchas personas para agradecer. La belleza, el recogimiento, la alegría y la profundidad de esta celebración eran el resultado de la participación de muchas personas que tomaron tiempo para preparar y celebrar este evento.

Monseñor Gordon fue apreciado por la sencillez y la alegría con las cuales dirigió nuestra oración.

Antes de la celebración había solicitado a todos los jóvenes que se preparaban para recibir el sacramento de la Confirmación, que le escribieran unas palabras para decirle lo que significaba en la vida personal y en el mundo el hecho de ser cristianos.  Los treinta y tres candidatos escribieron y nosotros transmitimos las cartas al obispo. Las leyó todas y retuvo cuatro. Utilizó esas cuatro, con la autorización de quienes las habían escrito, en su homilía.  Me impresionó el contenido de esas cartas. Había una reflexión teológica seria y elevada en cada una de ellas. Los jóvenes nos recordaron la grandeza del regalo que Dios nos hace en el Sacramento de la Confirmación. Nos dijeron que la fe es una fuente interminable de alegría y de confianza porque si Dios está con nosotros nada puede hacernos daño. Los jóvenes y el obispo insistieron sobre la importancia de comprometerse en la Iglesia y en el mundo en la construcción de un mundo mejor.

Agradecí a los catequistas que tomaron de su tiempo para consagrarlo a estos jóvenes que recibían el 26 de mayo los dones del Espíritu Santo. Agradecí a las hermanitas Leidy e Ivón que acompañan a los catequistas, a las familias y a los jóvenes en este camino. Agradecí las personas que se encargaron de la decoración de la Iglesia. Los lectores, los ministros de la Eucaristía, las personas que se encargaron de la acogida y de la colecta. Todos estuvieron a la altura de la celebración.

Le di un gran agradecimiento a Marie Garnier y al coro que ella supo preparar para estos grandes eventos. Estuvieron remarcables. La alegría y las diferentes lenguas utilizadas nos ayudaron a orar y a recibir al Espíritu de Dios que es fuente de alegría y que está al origen de nuestras diferencias. Agradecí todas las personas que había olvidado y a todos los que estaban presentes en esa hermosa celebración.

Me siento orgulloso.

La segunda cosa que dice es el orgullo que siento al acompañar esta comunidad de San Sebastian.

Estoy orgulloso de los catequistas, de las hermanitas, de los padres de familia que nos ayudaron en la preparación de estos jóvenes. Estoy orgulloso de estos jóvenes que hacen parte de nuestra comunidad y que hoy son capaces de hablar de Dios, de la Iglesia y del Mundo con respeto y responsabilidad. Me siento orgulloso de esta comunidad que recibió a Monseñor Gordon y a los dos seminaristas que lo acompañaban. Hemos dado testimonio de la belleza, de la alegría, de la apertura y de la vitalidad de nuestra comunidad.

Estoy orgulloso de nuestro coro. No tienen miedo de cantar en inglés, en latín, en greco, en francés y en español. Nuestro coro nos recuerda que somos una Iglesia Católica, universal.

La jornada terminó con una cena compartida. Comimos muy bien y tomamos tiempo para escucharnos unos a otros. La cena era de muy buena cualidad. Platos muy variados y yo había preparado una lasaña para agradecer a los músicos.

Gracias a todos y sintámonos orgullosos de nuestra comunidad.

Feliz semana.

P. Germán el 17 de junio del 2018
Comments