Fr. German’s Message L.A. August 19th 2018 World Cup 2018

posted Aug 18, 2018, 1:06 PM by German Sanchez

   Fr. German’s Message

World Cup 2018

 

The world soccer championship just ended. France won the World Cup. I am not a soccer fan, but I think the World Cup was interesting to a lot of people. It seems that the whole world heard about soccer on those days. We are delighted because a country we know, love, or in which we have friends, won. We were sad when we saw a country lose which played well but ran out of luck. I felt there were many friendly and fraternal sentiments in the hearts of those who watched the games. It is nice to see our humanity come together for a good cause.

France won the World Cup for the second time. I am happy about it because this victory, from a country that counts among its players 14 men from Africa, invites us to talk about immigration.

In recent years, we have heard a lot about immigration, refugees, and foreigners. One feels that there is racist talk here and there. Some people are trying to reestablish borders that we have worked so hard to erase. Some people are trying to build walls, even though we were all happy when the Berlin Wall, 30 miles long and 5 feet high, was destroyed on November 10th, 1989. Some people are afraid of foreigners and see different people as a threat and not as a gift.

The victory of France’s team with players of very different origins brings a fact to our attention. Immigrants are an opportunity for all countries. People from other countries who are welcomed with open arms develop their qualities, put their skills to the service of the host country, and become the pride of the nation who takes them in when they are honored for their victories.

That is what happened in July 15th, 2018 when France became the world champion. The players were proud to be French, and France was proud to have players on its soil defending the colors of their country. We were all French. Nobody denied their roots, which is not necessary and not healthy, and we were all happy to sing La Marseillaise, which gathers us under the same flag.

After the victory, there were no foreigners. We were all French by birth, adoption, or because of our love for France. We used this victory to give the world a moment of fraternity, peace, joy, hope, and love thanks to the World Cup.   

The French Republic was built on the values of Liberty, Equality, and Fraternity. The World Cup let all French people experience days of fraternity on French land and all around the world. France was a pioneer in the defense of Liberty and Equality, and today it can be an example of Fraternity if it continues to experience these days that we have experienced in the World Cup celebration.

This victory has shown us that it is possible. People of different origins can come together in one country to create the best team and win the World Cup. Men and women of different origins can sing the national anthem together and celebrate the soccer team’s victory. It is beautiful, and it is possible, to sing and dance together to celebrate a national event.

This gathering was a lesson for every country that is still afraid to open its doors to foreigners. I have heard many journalists talk about ‘communion’. Yes, that is what we experienced with the 2018 World Cup.

¡Allez les bleus, allez!

Have a great week.

Fr. Germán L.A. August 19th 2018

Mensaje del P. Germán

La Copa del Mundo 2018

 

El campeonato mundial de futbol acaba de terminar. Francia ganó la copa. No soy un fanático de futbol, pero creo que la copa del mundo interesó a mucha gente. Me parece que el mundo entero escuchó hablar, en estos días, de futbol. Uno se alegra porque un país que se conoce, que se ama, o en el cual tiene amigos, ganó. Estuvimos tristes cuando vimos perder un país que jugó bien, pero que no tuvo suerte. Sentí que hubo muchos sentimientos de amistad y fraternidad, en el corazón de quienes vieron los partidos.

Es muy bonito ver a nuestra humanidad reunida alrededor de una causa hermosa.

Francia ganó la copa. Por segunda ocasión obtuvo la copa del mundo. Me alegro porque creo que la victoria de un país, que cuenta con 14 jugadores de origen Africano, nos invita a hablar de inmigración.

En los últimos años hemos escuchado hablar mucho de inmigración, de refugiados y de extranjeros. Se siente que hay discursos racistas por aquí y por allá. Se busca ahora, restablecer fronteras que nos costó tanto trabajo hacer desaparecer. Se busca construir muros sabiendo que estuvimos muy felices, cuando el muro de Berlín, con 49 kilómetros de largo y 1.5 metros de alto fue destruido, el 10 de noviembre de 1989. Ahora, tienen miedo del extranjero y se ve a la gente diferente, como una amenaza y no como un regalo.

La victoria del equipo de Francia, con sus jugadores de orígenes muy diferentes, coloca frente a nosotros una evidencia. Los inmigrantes son una suerte para todos los países. Los extranjeros, que son bien recibidos desarrollan sus cualidades, ponen al servicio del país que los recibe, sus competencias, convirtiéndose en el orgullo de la nación que los recibe, cuando son galardonados por sus victorias.

Eso fue lo que sucedió el 15 de julio del 2018, cuando Francia fue campeón del mundo. Los jugadores estaban orgullosos de ser franceses y Francia estaba orgullosa de tener en su territorio, jugadores que defienden los colores de la Patria. Todos éramos franceses. Nadie negó sus orígenes, no era necesario ni saludable y todos estábamos felices de cantar el himno de la Marsellesa, reunidos bajo la misma bandera.

Después de la victoria, ya no había extranjero. Todos éramos franceses por nacimiento, por adopción, o por amor a Francia. Todos aprovechamos de esa victoria para ofrecer al mundo, un momento de fraternidad, de paz, de alegría, de esperanza y de amor, gracias a la copa del mundo.

La República Francesa fue construida sobre valores de Libertad, Igualdad y Fraternidad. La copa del mundo le ofreció a todos los franceses, la oportunidad de vivir unos días de fraternidad en el territorio francés y en todo el mundo. Francia ha sido pionera en la defensa de la Libertad y de la Igualdad. Hoy puede ser un ejemplo de Fraternidad, si continua viviendo estas jornadas que hemos vivido en la celebración de la copa del mundo.

Esta victoria nos ha mostrado que es posible. La gente de diferentes orígenes puede reunirse en un país, para formar el mejor equipo y ganar la copa del mundo. Hombres y mujeres de orígenes diferentes pueden cantar juntos el himno nacional y alegrarse de la victoria del equipo de futbol. Es muy bonito y es posible cantar y bailar juntos, celebrando un evento nacional.

Este evento fue una lección para todos los países, que todavía tienen miedo de abrir sus puertas a los extranjeros. Escuché a varias periodistas hablando de “comunión”. Si, eso es lo que vivimos alrededor de la copa del mundo 2018.

¡Allez les bleus, allez!  

Feliz semana.

 P. Germán, 19 de agosto del 2018

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