Fr. German’s Message L.A. December 8th 2019 6.- They left the Church

posted Dec 5, 2019, 6:41 PM by St Sebastian Catholic Parish

Fr. German’s Message

6.- They left the Church

 

Six weeks ago, I began to share with you what Bishop Robert Barron gave to us during the conferences that he presented to the clergy of the Los Angeles archdiocese, which met with the archbishop on Monday September 23rd.

In the first week’s bulletin, I tried to describe some of the characteristics of the young people who are leaving the Church today. I also listed some of the reasons these young people give for not being affiliated with a religion.

Five weeks ago, I talked about the first two points (1. Being engaged in activities that work toward justice, and 2. Using the ‘Via Pulchritudinis’).

Four weeks ago, I talked about two other points (3. Stop the depreciation of our faith. 4. Emphasize fraternity and community).

Three weeks ago, I talked about points 5 and 6: (5.- Eucharist should have a central place in our lives and 6.- All parishes should become missionary centers).

Last week, I talked about points seven and eight (7.- The Church needs to be strict and extremely merciful and 8. – We need to be digital missionaries) of the nine that Bishop Barron highlighted as the ways in which we will be able to make contact with young people and offer them a return or a way to discover the Church.

Today, I would like to talk about the final point and invite you to be actively committed in the life of the parish.

9.- Prayer. The most important point of the nine that we just presented is prayer.

Nothing is done in the Church without prayer. The most important moments of Jesus’ life were always preceded by a time of prayer. The life of the Church and the life of all the saints bear witness to the importance of prayer in the life of all Christians.

We need to put prayer back in an important place in our personal lives and in the life of the community. Prayer is not just for priests and those in the religious orders. It is a way that the believer has to come into contact with God, to share his joys and sorrows with Him, and to share his problems to Him.

In our prayers, we can add an intention for the return of young people to the Church and for the vitality of our communities. The Lord always hears the cries of those who persist with confidence.

We can create or join prayer groups that meet in the community. It is important for our parish to be, above all, a place of prayer so that people can ask us to pray for a certain intention or so that they can join us to propose different kinds of prayers.

We already have intercessory prayer Monday afternoons in the church. We also have the Rosary leads by the Legion of Mary in the parish office. A prayer group meets every Friday afternoon, and the first Friday of the month we have Taizé prayer. It is clear that Sunday Mass is also part of community prayer.

I often pass by the church and I almost always see people praying in front of the Tabernacle or one of the statues.

In many of the retirement homes around the parish, many older people that I know pray every day for our parish.

We can transform the world though prayer. Therefore, let us get started in prayer so that our Church can find the vitality that we want to give to it.

Now I would like to tell you what I think. All these points are interesting, and I am sure you have read them with enthusiasm.

You probably have other ideas to share and add to the points dealt with during these five weeks. The important thing is that all the baptized, without exception, be engaged in the life of the community. Our faithful presence on Sunday Mass and in the activities that the community offers is already an engagement.

We need everybody, so that the beautiful, welcoming, and joyful Body of Christ can be present in our neighborhood. I am sure that there are many people who can read with a beautiful voice and can become ministers of the Word of God. There are probably young musicians that nobody knows about yet who could, occasionally or regularly, enliven our Eucharists and our celebrations. If you have free time, you can help us visit the sick and elderly. If you like charity work, you can help us serve the poor who are growing in number around us.

There are many things that we can do so that the face of our community would become more attractive to young people.

Thank you for praying for our community and for reflecting on your commitment.

Have a great week.

Fr. Germán L.A. December 8th 2019

Mensaje del P. Germán

6.- Ellos se fueron de la Iglesia

 

Hace 6 semanas empecé a compartir con ustedes, lo que Mons. Robert Barron nos transmitió en las conferencias que dictó al clero de la arquidiócesis de Los Angeles, reunido alrededor de su arzobispo el lunes 23 de septiembre.

En el boletín de la primera semana, traté de describir algunas características de los jóvenes que abandonan la Iglesia hoy. También enumeré algunas razones que los jóvenes utilizan, para justificar su no pertenencia a una religión.

Hace cinco semanas hablé de los dos primeros puntos (1.- Comprometerse en las actividades que trabajan por la justicia y 2.- Utilizar la “Via Pulchritudinis”).

Hace cuatro semanas hablé de otros dos puntos (3.- Suspender la desvalorización de nuestra fe y 4.- Acentuar la fraternidad y la comunidad).

Hace dos semanas hablamos de los puntos cinco y seis: (5.- La Eucaristía debe tener un lugar central en nuestra vida y 6.- Todas las parroquias deben transformarse en centros misioneros).

La semana pasada hablé de los puntos siete y ocho (7.- La Iglesia debe ser exigente y extremamente misericordiosa y 8.- Debemos ser misioneros digitales), de los nueve que Mons. Barron señaló, como caminos que podemos utilizar, para encontrar a los jóvenes y proponerles regresar o descubrir la Iglesia.

Hoy quisiera hablar del último punto e invitarlos a comprometerse activamente en la vida de la parroquia.

9.- La oración. El punto más importante de todos los anteriores que hemos venido revisando, es la Oración. Los momentos más importantes en la vida de Jesús han sido precedidos por un tiempo de oración. La vida de la Iglesia, como la de todos los santos, han dado testimonio de la importancia de la oración, en la vida de los cristianos.  Debemos reasignar a la Oración un lugar importante, tanto en nuestra vida personal como en la vida de la comunidad. La Oración no está reservada únicamente a los sacerdotes, o religiosos (as).  Sino que es un medio que tenemos los creyentes, para entrar en comunicación con Dios, para compartir con El, nuestras alegrías, sufrimientos y confiarle nuestras preocupaciones. En nuestras oraciones podemos incluir una intención por el regreso de jóvenes a la Iglesia, o por la vitalidad de nuestras comunidades. El Señor escucha siempre el grito de aquellos que insisten con confianza. Podemos crear a unirnos a un grupo de oración en la comunidad. Es importante que nuestra parroquia sea, ante todo, un lugar de Oración.

Que personas nos puedan pedir Oración por alguna intención en particular, o que nos puedan acompañar, para proponer diferentes formas para orar. Tenemos ya la oración de intercesión los lunes por la tarde, en la iglesia. También, el Rosario celebrado por la Legión de María, en las salas de la parroquia.  Un grupo de oración se reúne todos los viernes por la tarde y el primer viernes del mes, tenemos la Oración de Taizé. Es evidente que la Misa Dominical, forma también parte de la Oración comunitaria. Durante el día paso a menudo por la Iglesia y veo casi todos los días, personas orando ante el Santo Sacramento, o ante una de las estatuas. En las casas de retiro alrededor de nuestra parroquia y varias personas de edad que conozco rezan todos los días por nuestra parroquia. Mediante la Oración, podemos transformar al mundo. Entonces, trabajemos para que nuestra Iglesia restablezca la vitalidad que queremos darle.

Ahora, quisiera decirles lo que pienso. Esos nueve puntos son muy interesantes, estoy seguro que los han leído con entusiasmo. Probablemente, tienen otras ideas a compartir y añadir, a los puntos tratados en estas cinco semanas. Lo importante es que todos los bautizados, sin excepción, se comprometan en la vida de la comunidad. Todos tenemos algo que compartirle a la comunidad. Nuestra presencia fiel en la Misa dominical y en las actividades que la comunidad propone, es ya un compromiso. Tenemos necesidad de todos, para que el Cuerpo de Cristo presente en nuestro barrio, sea bonito, acogedor y alegre. Estoy seguro de que hay muchas personas que saben leer y cuentan con una voz clara para servir como ministros de la Palabra de Dios. Probablemente, entre los jóvenes, contamos con músicos que no se han hecho presentes, pero que podrían en su tiempo libre, o de manera regular, animar la Eucaristía y las celebraciones. Si usted cuenta con tiempo libre, podría ayudarnos a visitar a personas enfermas, o en edad avanzada. Si usted gusta hacer caridad, podría ayudarnos sirviendo a personas pobres, que son cada vez más numerosas alrededor de nosotros.

Gracias por orar por nuestra comunidad y por reflexionar sobre su compromiso.

Feliz semana.

 P. Germán, 8 de diciembre del 2019

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