Fr. German’s Message L.A. January 6th 2019 Friendship

posted Jan 13, 2019, 10:11 AM by St Sebastian Catholic Parish

Fr. German’s Message

Friendship

 

In 1162, a Cistercian monk from England, Aelred de Rievaulx, wrote an amazing treatise entitled “On Spiritual Friendship”, where he has a dialogue with some brothers from the monastery.

In this small book, Aelred affirms that “from the moment a human being is the friend of another, he becomes a friend of God”.

This phrase sends us to the Gospel of St. John, where Jesus says: “No longer do I call you servants, for the servant does not know what his master is doing; but I have called you friends, for all that I have heard from my Father I have made known to you.” John 15:15

For the beginning of this year, I think it is important to think about the place we give to friendship in our lives.

By baptism and confirmation, we agree to be children of God and we commit to live in fraternity with Jesus and with our fellow humans.

Saint Augustine said that “friendship is a step toward a placement that is more elevated than an interpersonal relationship; it opens into fraternity”.

For Saint Augustine, it is impossible to love God if one does not love his friends. It is inconceivable for him to love the ‘head’, Christ, without loving ‘the Body’, the Church, in concrete terms.

In the First Testament, Abraham and Moses are the only people called “friends of God’. They stand before God to listen to Him and to accomplish the mission He gives them. Their friendship with God allows them to argue and negotiate with Him. They are free to show Him their disagreement and they even succeed in making God change His mind.

Abraham defends the city of Sodom, which had fallen into sin. God wants to destroy the city because its inhabitants live unjustly. Abraham argues with God because in destroying the city, He risks making innocent people perish. So, Abraham negotiates with God to try to save the city. He proposes that He go back on His decision if there are only 50 just people in Sodom. And God accepts. Abraham takes advantage of God’s step back in his proposal to propose that He go back on His plan if there are only 45 just people. Abraham insists on his intervention for the people. He talks about 40, 35, 30, 25, and stops at 20 just people. God agrees to go back on His decision if 20 just people can be found in Sodom. The city is destroyed because, among its inhabitants, there is only one just person, Lot, and God takes care of him to help him leave the city before its destruction.

Moses also uses his friendship with God to intercede for his people when they turn away from Him to worship a golden calf.

Moses does not thank God for announcing to him that he will be spared from this punishment because he had not participated in setting up the golden calf. On the contrary, he uses all possible arguments to change God’s plan. He tells Him that if He destroys His people, the Egyptians will mock Him because He freed His people from Pharaoh’s hand, only to perish in the desert. Moses also reminds Him of the promise He had made to Abraham, Isaac, and Israel, and he tells him that He cannot go back on his word. The text ends in declaring that God repented of the evil which he thought to do to His people. Exodus 32:11….

These and many other examples in the New Testament remind us that faith is first and foremost a friendship story. We already quoted the text from St. John where Jesus calls us his friends and we can also think about the meeting of the Risen Christ with His disciples when He asks Peter three times in a row: ‘Do you love me?

Friendship allows us to say everything to another person. Our worries, pains, and joys. We can tell a friend when we agree and when we don’t agree. Our society needs men and women who live out sincere friendship, to build the fraternity that God has tasked us to build, on the day of our baptism and confirmation.

Do not forget that when we build a friendship with someone, we are in the process of responding to Jesus’ invitation to become His friends.  

Happy New Year 2019.

Have a great week.

Fr. Germán L.A. January 6th 2019

Mensaje del P. Germán

Amistad

 

En 1162, un monje cistersiano de origen inglés, Aelred de Rievaulx, redactó un tratado maravilloso, titulado “ Amistad Espiritual”, en el cual dialoga con algunos hermanos del monasterio.

En ese pequeño libro, Aelred afirma: “Cuando un ser humano es amigo de otro, se convierte en amigo de Dios”.

Esta frase nos envía al Evangelio de San Juan, en el cual Jesús dice: “En adelante, ya no los llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor. Desde ahora los llamaré amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí a mi Padre”. Jn 15,15.

Al inicio de este año, me parece importante reflexionar sobre el  lugar que damos a la amistad, en nuestra vida.

Por medio del bautismo y de la confirmación, aceptamos ser Hijos de Dios. Y nos hemos comprometido a vivir en fraternidad con Jesús y con todos nuestros semejantes.

San Agustín dice que “La amistad es una etapa, hacia una disposición más elevada, que una relación interpersonal y nos abre a la fraternidad”.

Para San Agustín, es imposible amar a Dios, si uno no ama a sus amigos. Es inconcebible amar ‘la cabeza’, Cristo, sin amar concretamente ‘el Cuerpo’, la Iglesia.

En Primer Testamento, Abraham y Moisés son las únicas personas llamadas “amigos de Dios”.

Ellos se sitúan frente a Dios, para escucharlo y cumplir la misión que les confía. Su amistad con Dios les permite discutir y negociar con Él. Son libres para manifestarle su desacuerdo, obteniendo que Dios cambie de parecer.

Abraham defiende la ciudad de Sodoma que había caído en el pecado. Dios quiere destruir la ciudad, porque sus habitantes viven en la injusticia. Abraham discute con Dios, porque al destruir la ciudad corre el riesgo de hacer morir personas inocentes. Entonces, Abraham negocia con Dios, para tratar de salvar la ciudad. Le propone abandonar su decisión, en el caso de haber 50 justos en Sodoma. Y Dios acepta. Abraham aprovecha de este cambio de Dios en su proyecto, para proponerle abandonar su decisión en el caso de encontrarse solamente 45 justos.

Abraham insiste en su intercesión por ese pueblo. Habla de 40, de 35, de 30, de 25 y se detiene en 20 justos. Dios acepta retirar su decisión si se encuentran 20 justos en Sodoma. La ciudad es destruida porque entre sus hábitats hay solamente un justo, Lot. Y Dios se encarga de él para ayudarlo a salir de la ciudad, antes de su destrucción.

Moisés utiliza su amistad con Dios para interceder por su pueblo, cuando éste lo abandona para idolatrar a un becerro de oro.

Moisés no le agradece a Dios,  el hecho de haberle anunciado,  que él no sería  castigado, ya que no participó en la instalación del becerro de oro. Al contrario, utiliza todos los argumentos posibles, para hacer que Dios cambie su plan. Le dice que si destruye su pueblo, los egipcios se burlarían de Él, porque liberó a su pueblo de las manos del Faraón, para hacerlo morir en el desierto. Moisés le recuerda también la promesa que había hecho a Abraham, Isaac e Israel, le dice que no puede cambiar su Palabra. El texto termina declarando que Dios se arrepiente de su decisión de destruir su pueblo Ex 32,11…

Estos dos ejemplos y muchos otros en el Nuevo Testamento, nos recuerdan que la fe es antes de todo, una historia de amistad. Ya citamos el texto de San Juan en el cual Jesús nos llama amigos. Podemos pensar también en el encuentro del Resucitado con sus discípulos, cuando le pregunta a Pedro, por tres veces: “¿Me amas?”.

La amistad nos permite decir todo al otro. Nuestras preocupaciones, nuestras penas y alegrías. A un amigo(a), podemos decirle cuando estamos de acuerdo y cuando no estamos de acuerdo.

Nuestra sociedad necesita hombres y mujeres que vivan una amistad sincera, para construir la fraternidad que Dios  nos encargó construir, el día de nuestro bautismo y confirmación.

No olvidemos que cuando construimos una amistad con alguien, estamos respondiendo a la invitación de Jesús a ser sus amigos.

Feliz Año Nuevo 2019

Feliz semana.

P. Germán, 6 de enero del 2019

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