Fr German’s message May 10th 2020 MOTHER’S DAY

posted May 8, 2020, 11:10 AM by German Sanchez

Fr German’s message

MOTHER’S DAY

 

Even though May is well underway, and we are still confined to our homes, this is the day for great celebration; it is Mother’s Day. This year, the Coronavirus has altered our method of celebration, making it less commercial and much more spiritual and sincere. Let us include in our thoughts today all mothers whether in heaven or here on earth. 

Let us first pray for all the mothers who have entered eternal life and who continue to intercede for their children - we know that a mother never forgets her children. They are close to God and they know, better than anyone, the concerns and joys of their children. They know that we are experiencing an extraordinary situation and that we need God to enlighten, strengthen, and help us get through this crisis, saving as many lives as possible. They know that we must learn from this crisis so that the future is better for us and for others. Let us pray for deceased Mothers whose love for us never falters.

Now, let us think of our mothers who are still with us. First, I think of all the mothers who are happy and proud of their children. They bless the Lord for each child’s success, and their happiness is found in the joy of their children. I think of all those mothers who are full of love, wisdom, and compassion and I honor them for helping us grow throughout childhood years. May the Lord bless them and may they always count on our gratitude and prayer. I thank the Lord for my mother and entrust her to your prayer.

Let us remember, too, those mothers whose sorrow is in having lost a child. My mother said that when a mother loses a child, she loses a part of herself, and the scar always remains, even though God heals the wound with time, prayer and the help of others.

We think also of those women whose great suffering is being unable to bear a child. These women either live in acceptance of spiritual motherhood or have chosen to be an adopting parent. They also are in our prayer on Mother’s Day.

We think of all mothers who have had abortions as well. Who am I to judge? They have an important place in my prayer. I know that their great suffering will find healing from God, even if it is difficult to seek.

I think of those mothers who suffer from division within their families, and suffer to see her children being destroyed, hated, or harmed. Let us pray for unity and peace in families.

I also pray for mothers who have been abandoned by husbands, or who live separated from the father of their children. I imagine that these situations are not ideal for someone who aspires to build a family. I pray for them.

I think of all mothers who suffer from violence in all its forms. May they have the strength and assistance to free themselves from prostitution and all forms of oppression. May God guide them toward the path to freedom.

I think of all mothers who suffer from loneliness related to age or illness, those who feel isolated in nursing homes, or those who live alone and feel abandoned. It is very sad to have given life and have neither a hand to hold in your old age, nor someone to close your eyes on the day of your death. May the Lord have compassion on them and offer them peace, health and love.

Let us remember as well, those women who chose to consecrate their lives as mothers of untold numbers of people. I think of the religious sisters who welcome thousands of children, youth and adults into their arms, and I thank the Lord for their lives.

Happy Feast to all Mothers, and if this year we can’t gather in a good restaurant or give a perfume imported from the other side of the world, let us offer them a caress and a promise of love and gratitude.

HAPPY WEEK.

Fr Germán May 10th 2020

Mensaje del P. Germán

DIA DE LA MADRE

 

El mes de mayo está ya bien avanzado y estamos todavía confinados en nuestra casa.
Hoy celebramos una jornada importante, el día de las Madres.

Este año, gracias al Coronavirus, la fiesta será mucho menos comercial, pero mucho más espiritual y sincera.

Pensamos en nuestras madres del cielo y de la tierra.

Podemos hacer una oración, por todas las madres que murieron y que siguen intercediendo por sus hijos. Una madre no olvida nunca a sus hijos. Ellas están cerca de Dios y conocen, mejor que nadie, las preocupaciones y alegrías de sus hijos. Ellas saben que estamos viviendo una situación extraordinaria, que necesitamos regresar a Dios para que nos ilumine, nos fortifique y nos ayude a salir de esta crisis lo más pronto posible, sin dejar demasiados muertos. Ellas saben que debemos sacar buenas lecciones de esta crisis, para que el futuro sea mejor para nosotros y los demás.

Pensemos también en nuestras madres que están todavía con nosotros en la tierra. Esas que han perdido un hijo. Mi madre decía que cuando una madre pierde un hijo, queda como una persona a quien han amputado un miembro. Pierde una parte de ella misma. La cicatriz se queda siempre, aunque la herida haya sanado por Dios, con el tiempo, la oración y la ayuda de los demás.

Pensamos en las mujeres que nunca han tenido un hijo. Ellas sufren hasta el día que aceptan vivir una maternidad espiritual, o toman la decisión, con su esposo, de adoptar. La esterilidad es una fuente de sufrimiento profundo. Ellas también están en nuestra oración.

Oro también por las madres espirituales que deciden consagrar su vida, para convertirse en madre de una multitud. Pienso en las hermanas religiosas que están en los conventos y reciben a miles de niños, jóvenes y adultos en sus brazos. Agradezco al Señor por sus vidas.

Pensamos en las madres que han abortado. ¿Quién soy yo para juzgar? Quisiera simplemente decirles que ellas tienen un lugar importante en mi oración. Sé que cargan un gran sufrimiento, que necesitan la curación que viene de Dios y que a veces es difícil recibir.

Pienso en las madres que sufren, a causa de la división en sus familias. Es muy difícil para una madre ver a sus hijos que se destruyen, se odian o se hacen daño. Oremos por la unidad y por la paz en las familias.

Oro también por las madres que han sido abandonadas por su esposo, o que están separadas del padre de sus hijos. Imagino que esas situaciones no son las ideales, para alguien que aspira a formar una familia. Que mi oración las acompañe.

Pienso en las madres que sufren a causa de la violencia, en todas sus formas. Que tengan la fuerza y la ayuda para liberarse de la opresión. Pienso en las madres que se encuentran en medio de la prostitución. Que el Señor las acompañe para encontrar el camino de la libertad.

Pienso en todas nuestras madres que se encuentran enfermas, que sufren a causa de la soledad, de la edad o de la enfermedad. Que el Señor tenga compasión de ellas y les ofrezca paz, salud y amor.

Pienso en las madres que están abandonadas en casas de reposo, viviendo solas, o sintiéndose abandonadas. Es muy triste haber dado la vida y no tener una mano para sostener la tuya en tu vejez, o cerrar tus ojos el día de tu muerte.

Pienso en las madres que son felices y se sienten orgullosas de sus hijos. Ellas bendicen al Señor, por el éxito de cada uno de sus hijos. Ellas saben que su felicidad, se encuentra en la alegría de sus hijos. Pienso en todas esas madres que están llenas de amor, compasión y reconocimiento, por todo lo que hicieron cuando fueron las responsables de sus hijos.  Que el Señor las bendiga y que cuenten siempre con nuestro reconocimiento y nuestra oración. Agradezco al Señor por mi madre y la confío a su oración.

Feliz Fiesta a todas las Madres y si este año no les vamos a ofrecer   un buen restaurante, o un perfume importado del otro lado del mundo, les ofreceremos una caricia, una palabra de amor y de agradecimiento.

FELIZ SEMANA. 

P. Germán 10 de mayo del 2020
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