Fr German’s message May 3rd 2020 Learn to live with the Corona Virus

posted May 1, 2020, 6:49 PM by German Sanchez

Fr German’s message

Learn to live with the Corona Virus

In last week's message, I said that after Lent we should prepare to change our lives, because life would probably not be the same after the Coronavirus.

Today, we hear more and more, that we will have to get used to living with the Coronavirus. That is probably true, so we must prepare for that reality by considering changes in the way we live. We are going to be forced to invent new ways of manifesting signs of affection - we may no longer hug each other. Surely, we will be forced to get used to wearing those masks that, while they prevent us from seeing the face of the other, they also help us to stay healthy and not transmit disease to the people we love. But we must be careful not to develop a fear of greeting each other, but rather to look for new ways to do so without endangering our own life and the lives of others. We can do it! We all learned to work and learn at a distance, spending hours and hours in front of a computer, a tablet, or a phone. We are going to need greater respect for schedules - such as developing times just for exercise, - essential for health.

My back is already hurting because I no longer run from one place to another like before. Sitting in front of a group of people is not the same as sitting at a computer, even if we are joined with 50 people in a Zoom meeting room. Another change for me, had to do with my car, which I haven’t driven in a long time. Not bad. Maybe we must learn to use the car only when it is essential, and at other times, return to healthy walking. I don’t want to make frequent trips to big supermarkets, so, I have to plan ahead so use carefully the food we have. I also believe that the Coronavirus will teach us to live more simply and to end the desire to consume without limits.

Learning to live with the Coronavirus will also develop a sense of solidarity. We will gradually understand that the world cannot continue its previous path. We must take seriously the problem of extreme poverty that threatens the life and dignity of many – especially the poor and the elderly. We are all in the same boat and no one will be saved by his/herself alone. We need each other. What would we have done if the people who collected the garbage had stopped working during the crisis? What if the doctors, nurses, and health personnel had locked themselves in their home? Learning to live with the Coronavirus calls us to learn gratitude and to help those who work for us, often discreetly, and without fanfare. Let us thank them with our prayer, our financial assistance, and our respect for the rules that specialists advise.

Learning to live with the Coronavirus forces us to place our trust in God. Life is as beautiful as a rose, and like most beautiful roses, there will be thorns.

Long before the crisis was officially declared, I wrote three words that could help us to live better during this time of crisis and afterward. Today, I say again that Trust, Solidarity, Individual and collective Responsibility are necessary if we are to live with the Coronavirus.

May the joy of Easter illuminate us to find the way forward in the midst of the Coronavirus. Happy Easter.

Fr Germán May 3rd 2020

Mensaje del P. Germán

Aprender a vivir con el Coronavirus

En el mensaje de la semana pasada decía que después de la Cuaresma, deberíamos cambiar nuestro estilo de vida. Que después del Coronavirus probablemente la vida no será como antes.

Hoy escuchamos, cada día más, decir que vamos a tener que acostumbrarnos, a vivir con el Coronavirus.

Probablemente tienen razón.

Eso implica de todos modos un cambio de vida.

Debemos prepararnos a vivir con el Coronavirus.

Eso quiere decir que vamos a estar obligados, a inventar nuevas formas de manifestar nuestros gestos de afecto. Ya no podremos abrazarnos y seguramente estaremos obligados a habituarnos, a llevar cubrebocas que nos impiden ver el rostro del otro, pero que nos ayudan también a conservar nuestros microbios y no trasmitirlos, a todas las personas que amamos. Tenemos que estar atentos a no desarrollar el miedo al encuentro sino más bien, buscar nuevas formas para encontrarnos sin poner en peligro nuestra propia vida y la vida de los demás.

Hemos aprendido a trabajar y a estudiar a distancia. Ahora pasamos horas y horas frente a un computador, una tableta o un teléfono.

Vamos a tener que aprender a mantener horarios y a respetarlos.

Ya me está doliendo la espalda pues ya no corro como antes, de un lado para otro. El ejercicio es indispensable. No es lo mismo cuando estás frente a un computador, igual si tenemos 50 personas al frente, que cuando estamos delante un grupo de personas.

Hace mucho tiempo que no uso el auto. No está mal. Tal vez, vamos a aprender a utilizar el auto solamente cuando sea indispensable y hacer muchas cosas caminando. Ya no quiero volver a los grandes supermercados, trato de economizar los alimentos que tenemos actualmente, para evitar hacer compras por internet frecuentemente.

Creo que el Coronavirus nos enseñará a vivir de manera más simple y a terminar con el deseo de consumir sin límites.

Aprender a vivir con el Coronavirus, también implica un desarrollo de la solidaridad. Vamos a comprender poco a poco, que el mundo no puede seguir viviendo, si no tomamos en serio el problema de todas las personas, que no tienen lo necesario para vivir. Si no nos damos los medios, para permitir a las personas de edad y a los más vulnerables de nuestra sociedad, vivir dignamente. Todos estamos en la misma barca y nadie se salvará solo. Necesitamos unos de otros. ¿Qué hubiéramos hecho si la gente que recoge la basura hubiera parado de trabajar durante la crisis? ¿Y si los médicos, enfermeras y personal de salud, se hubiesen encerrado en su casa? Aprender a vivir con el Coronavirus, también es aprender a agradecer y ayudar, a todos aquellos que trabajan para nosotros, frecuentemente discretamente, con la oración, económicamente y respetando las normas que los especialistas aconsejan.

Aprender a vivir con el Coronavirus, nos obliga a colocar nuestra confianza en Dios. La vida es hermosa como una rosa, y las rosas más hermosas tienen muchas espinas.

Mucho antes de que la crisis fuera declarada oficialmente, escribí ofreciendo tres palabras, que podrían acompañarnos a vivir mejor este tiempo de crisis y después. Hoy estoy convencido de que, para vivir con el Coronavirus, vamos a estar obligados a desarrollar la Confianza, la Solidaridad y la Responsabilidad individual y colectiva.

Que la alegría de Pascua nos ilumine, para encontrar el camino a seguir con el Coronavirus. Felices Pascuas      

P. Germán 3 de mayo del 2020
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