Fr German’s message May 7th 2017 Vocations

posted May 4, 2017, 4:28 PM by German Sanchez

Fr German’s message

Vocations

On Sunday May 7th, the Church celebrates the World Day of Prayer for Vocations.

The word vocation comes from Latin and means “calling”.

We are all called by God to carry out the vocation which He desires to entrust to us.

Vocation is the road that we must follow in order to live out what God desires us to live out on earth.

The first vocation of every man and woman is to find love. Pope Emeritus Benedict XVI used to say that has said: “We are in the world to learn to love.”

Love given and received fills our lives with peace and joy. We were created to live in peace and joy. Love is the only way which allows us to find and live out our vocation with passion and skill.

Each person has a calling, and all vocations are important for the proper functioning of society and the progress of humanity.

There is no vocation that is more important than another. All vocations have great value for God and others.

Sometimes we find people that are performing a trade, a profession, or a job because they feel that they must, or because they have not found the means to live out their vocation. That’s a shame. In general, those people are not truly happy. Each person is responsible for searching for their vocation, and make the necessary decisions to make it happen. Family and society must help us make “the dream” of our lives come true.

If we do what we enjoy doing, if we work in the trade or in the profession that we have chosen and which corresponds to our vocation, we will be friendly, happy, passionate, and effective people. People that live near those who have found their vocation and who carry it out enjoy the happiness and joy that lives in those that follow the path God has laid out for them.

Among vocations there is the vocation of all the baptized. They must live to follow Christ and become, day by day, more like the Lord.

There is the vocation of marriage. In this vocation, men and women are called to become, because of their union, an image of God. Three different persons in one true God. Through marriage, God shares the mission of giving life with us.

There also exists the religious vocation and the priestly vocation. Consecrated people leave everything behind in order to give themselves to others. They are an image of God on earth. He gave up everything for us. He gave Himself up in order to show us the path to love. There is no greater love than to give one’s life for those whom one loves. The priesthood is also a wonderful vocation. The priest is an intermediary between humanity and God. He must pray for humanity and pass on to humanity the words of love, compassion, understanding, kindness, fraternity… that come from God. He must help us discover the face of God, which is mercy.

If you have already found your vocation, continue on your path and passionately live out what God has invited you to live.

If you have not yet found your vocation, close your eyes and listen to the voice of God, which speaks in your heart in order to show you the path to follow. If there is too much noise around you and you can’t manage to hear God talking to you, look for somebody who can help you discover the active presence of God in your life.

You will not be disappointed. God is always a faithful friend and he is always searching for us in order to love us and to teach us to love others. Live out your vocation and be happy

Have a great week.

Fr Germán May 7th 2017


Mensaje del P. Germán

Vocaciones

El domingo 7 de mayo, la Iglesia celebra la jornada mundial de oración por las vocaciones.

La palabra vocación viene del latín y significa llamada.

Todos hemos sido llamados por Dios, para realizar la vocación que Él desea confiarnos.

La vocación es el camino que debemos seguir, para vivir lo que Dios desea que vivamos en la tierra.

La primera vocación de todo hombre y mujer es encontrar el amor. El Papa emérito Benedicto XVI decía: “estamos en el mundo para aprender a amar.”

El amor que damos y recibimos llena nuestra vida de paz y alegría. Todos hemos sido creados para vivir en paz y alegres. El amor es el único camino, que nos permite encontrar y vivir nuestra vocación con pasión y eficiencia. Cada uno tiene una vocación, todas y cada una de las vocaciones son importantes para el buen funcionamiento de la sociedad y el progreso de la humanidad.

No hay una vocación más importante que otra. Todas tienen un gran valor frente a Dios y a los demás.

A veces encontramos personas que realizan una actividad, un trabajo o una profesión por obligación. Porque quizás, no tuvieron los medios para vivir su vocación. Qué lástima, porque por lo general, en esos casos, no se es verdaderamente feliz. Cada uno es responsable de buscar su vocación y tomar las decisiones necesarias, para realizarla. La familia y la sociedad deben ayudarnos a realizar “el sueño” de nuestra vida.

Si hacemos lo que nos gusta hacer, si trabajamos en la actividad, o en la profesión que escogimos, que corresponde a nuestra vocación, seremos personas amables, felices, apasionadas y eficaces. La gente que vive al lado de las personas que han encontrado su vocación, aprovechan de la felicidad y de la alegría que habita en aquellos que siguen el camino que Dios les ha propuesto.

En medio de las vocaciones existe la vocación de todos los bautizados. Ellos deben vivir para seguir a Cristo. Para ser día a día, más semejantes al Señor.

Existe la vocación al matrimonio. En esa vocación el hombre y la mujer están llamados a transformarse, gracias a su unión, en la imagen de Dios. Tres personas diferentes y un solo Dios verdadero. Por medio del matrimonio, Dios comparte con nosotros la misión de dar la vida.

También existe la vocación religiosa y la vocación sacerdotal. Los religiosos y religiosas dejan todo para entregarse a los demás. Ellos son la imagen de Dios en la tierra. Él lo dio todo por nosotros. Se entregó a sí mismo para mostrarnos el camino del amor. No hay amor más grande, que el entregar su vida por aquellos que amamos. El sacerdocio también es una vocación hermosa. El sacerdote es un intermediario entre la humanidad y Dios. Debe orar por la humanidad y debe transmitir a la humanidad palabras de amor, de compasión, de comprensión, de bondad, de fraternidad,… que vienen de Dios. Nos ayuda a descubrir el rostro de Dios que es misericordia.

Si ya encontraste tu vocación, sigue tu camino y vive con pasión lo que Dios te invita a vivir.

Si no has encontrado todavía tu camino, cierra los ojos y escucha la voz de Dios que habla en tu corazón, para mostrarte el camino que debes seguir. Si hay demasiado ruido alrededor tuyo y no puedes escuchar a Dios que te habla, busca a alguien que pueda ayudarte, a descubrir la presencia activa de Dios en tu vida.

No serás defraudado. Dios es siempre un amigo fiel que nos busca para amarnos y enseñarnos a amar. Vive tu vocación y serás feliz. Feliz semana.

P. Germán  7 de mayo del 2017
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