Fr German’s message November 13th, 2022 MARRIAGE

posted Nov 11, 2022, 12:30 PM by German Sanchez

Fr German’s message

 MARRIAGE

Marriage is one of the seven sacraments that the Church presents to Christians to help them live in communion with God.

Throughout history, marriage has evolved.  But it has always been and continues to be the sacrament that God chose to be the image of the union between Christ and the Church.

Normally, when a couple decides to marry, it is because they love each other, they know each other well, they want to have children together, and they want to build a life and a family together. And they freely commit to respect, protect and love each other until the end of their days.

The celebration of marriage, which is frequently accompanied by Mass, is a very exciting moment. It is not mandatory to have a Mass every time there is a marriage. Furthermore, it is preferable not to celebrate Mass with the sacrament of marriage together when the people to be married are not regular parishioners, when most of the guests and relatives are not familiar with the rites of the Mass, or when one of the two people who marry is not a believer or belongs to another religion. In those cases, the celebration of the marriage alone, without Mass, is much more adapted to take the necessary time to explain and help people understand the richness and beauty of all the rites of the celebration.

In a marriage, a man and a woman who love each other gather their families and friends to commit themselves before God for their whole lives.

The Church insists that this solemn, magical, and mysterious moment always be celebrated in a church. The Church prohibits, in most countries, the celebration of a "Catholic" marriage in a place other than a church. Celebrating the sacrament of marriage in a garden, on a boat, on a beach... does not have the same warmth, the same spiritual intensity as when it is celebrated in a building, often a thousand years old, that we all recognize as the house of God.

The celebration is always much more intimate and personalized when the spouses or at least one of them knows well the priest or deacon who presides over the celebration. That is the reason why the one who presides over the celebration tries to meet the people who are going to be married several times before the celebration, to better adapt his words to the people who are getting married and to the families that will participate in the celebration.

We all love to have photos and movies to remember important moments. We have to be very clear with the photographers to prevent them from becoming the center of the celebration. It is very nice to celebrate with professional and faith-respecting photographers.

There are couples who have lived together for a long time and have not yet presented themselves to the Church or have not made the decision to marry before God. It's sad. They are rejecting a blessing that God wants to offer them, through the Church, to accompany them in moments of joy and sadness, in the easy and difficult moments that they must face together.

All couples know that love is initially a feeling that is accompanied by hormonal, physical and psychological reactions. Little by little that feeling (which is in the heart and in the body) becomes a rational decision (in the brain) that leads to a commitment. This process is necessary, indispensable and good. It is important for the couple to follow this process, which lasts differently for each couple, in order to reach the end of making a mature and final decision.

Perhaps couples who wait a long time to get married are among the people who find it difficult to make decisions or commit.

Many people have told me that the most beautiful day of their life is the day of their marriage. So, I invite all couples who are ready to get married to choose a date to receive -- in your life, in your couple and in your family -- the blessing of God that will give additional strength to your love to continue growing.

Have a great week.

Fr Germán November 13th, 2022

Mensaje del P. Germán

EL MATRIMONIO

El matrimonio es uno de los siete sacramentos que la Iglesia propone a los cristianos, para ayudarles a vivir en comunión con Dios.

A lo largo de la historia, el matrimonio ha evolucionado, pero siempre ha sido y sigue siendo el sacramento que Dios escogió para que fuera la imagen de la unión entre Cristo y la Iglesia.

Normalmente, cuando una pareja decide casarse es porque se aman, se conocen bien, desean tener hijos juntos, desean construir una vida y una familia juntos y comprometerse libremente a respetarse, a protegerse y a amarse hasta el final de sus días.

La celebración del matrimonio, que se acompaña frecuentemente de la misa es un momento muy emocionante. No es obligatorio tener una misa cada vez que hay un matrimonio. Incluso, es preferible no celebrar la Misa con el sacramento del matrimonio al mismo tiempo, cuando las personas que se van a casar no son practicantes regulares, cuando entre los invitados y familiares, la mayoría no está familiarizada con los ritos de la misa, cuando una de las dos personas que se casan no es creyente o pertenece a otra religión. En esos casos la celebración del matrimonio solo, sin misa, es mucho más adaptada, contando con el tiempo necesario explicando y ayudando a las personas, a comprender la riqueza y la belleza de todos los ritos de la celebración.

En un matrimonio, un hombre y una mujer que se aman, reúnen a sus familias y amistades para comprometerse delante de Dios por toda su vida.

La Iglesia insiste para que ese momento solemne, mágico y misterioso sea celebrado siempre en una iglesia. La Iglesia prohíbe, en la mayoría de los países, la celebración del matrimonio católico en un lugar diferente a una iglesia. Celebrar el sacramento del matrimonio en un jardín, en un barco, en una playa,… no tiene el mismo recogimiento, la misma intensidad espiritual que cuando se celebra en un edificio, frecuentemente milenario, que todos reconocemos como la casa de Dios.

La celebración siempre es mucho más íntima y personalizada, cuando los esposos o al menos uno de ellos, conoce bien al sacerdote o al diacono que preside la celebración. Esa es la razón por la cual el que preside la celebración, trata de encontrar a las personas que van a casarse, en varias ocasiones antes de la celebración, para adaptar mejor sus palabras a las personas que se casan y a las familias que participarán en la celebración.       

Todos amamos tener fotos y videos, para recordar los momentos importantes. Hay que ser muy claros con los fotógrafos, para evitar que no se conviertan en el centro de la celebración. Es muy agradable celebrar con fotógrafos profesionales y respetuosos de la fe.

Hay parejas que viven juntas desde hace mucho y que todavía no se han presentado a la Iglesia o no han tomado la decisión de casarse frente a Dios. Es triste. Están rechazando una bendición que Dios quiere ofrecerles, por intermedio de la Iglesia, para acompañarlos en los momentos de alegría y tristeza, en los momentos fáciles y difíciles que deben afrontar juntos.

Todas las parejas saben que el amor al inicio es un sentimiento que se acompaña de reacciones hormonales, físicas y sicológicas. Poco a poco ese sentimiento (que está en el corazón y en el cuerpo) se convierte en una decisión racional (en el cerebro) que conduce a un compromiso. Ese proceso es necesario, indispensable y bueno. Es importante que la pareja siga ese proceso que tiene una duración diferente para cada pareja, para llegar al final a tomar una decisión madura y definitiva.

Tal vez que las parejas que esperan mucho tiempo para para casarse, forman parte de las personas que encuentran dificultades para tomar decisiones o para comprometerse.

Muchas personas me han dicho que el día más hermoso de su vida ha sido el día de su matrimonio. Entonces, invito a todas las parejas que están listas para casarse, a escoger una fecha para recibir en su vida, en su pareja y en su familia, la bendición de Dios que donará una fuerza suplementaria a su amor para seguir creciendo.

Feliz semana

 P. Germán 13 de octubre 2022
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