Fr German’s message October 11th 2015 POPE FRANCIS IN OUR CONTINENT

posted Oct 6, 2015, 2:40 PM by German Sanchez

Fr German’s message

POPE FRANCIS IN OUR CONTINENT


Many people in our county and in the world followed the visit of Pope Francis to Cuba and the U.S.

I met people that said that they heard all the speeches and followed all the movements of the Pope in our continent.

That is not true for me. I heard some speeches, I read others, I watched the television a little and above all, I went to Washington for the beatification mass of Junipero Serra.

I had the joy and pleasure to take with me fifteen parishioners from the three ethnic communities of Saint Sebastian. We saw the Pope up close and he passed by our pilgrim group twice.

In these few lines I do not intend to summarize the Pope’s message to the U.S. It is impossible. He touched on a great many subjects and in a very short time made important symbolic gestures for children, young people, adults, the elderly, people on the Right, on the Left, rich people, poor people, outcasts, the sick, believers and non-believers. He captured many peoples’ hearts who took the time to watch him, read him, or listen to him. I would simply like to share with you what most stood out to me during the visit.

He came to the U.S. by way of Cuba. I got the impression that he was opening forever that border that had been closed and that made so many Cubans suffer who could no longer leave their country or come back home. I had the same feeling I had when the Berlin wall fell. Separated families and peoples would be able to reunite.

I came to Los Angeles at the time when the sexual abuse scandals were breaking. I am a witness to the shame and the suffering of the U.S. Church in light of this horror. The words and actions of the Pope allow us to feel proud to be Catholics today. Francis showed the whole world the beauty and joy of the Gospel. We are proud to have a great spiritual leader because he does not let himself be impressed by power nor money. He is great because he is at the service of all, and especially the smallest. He is great because he speaks with the heart and he uses a language of love, of the Gospel, and not the speech of a judge or prince.

I got the impression that his speeches were built on four values: family, protection of creation, respect of life from its beginning until its final breath, and compassion for the downtrodden, the poor, and outcasts.

At Washington he reminded us that we should always go forward, without fearing the unknown. To go and proclaim the Good News to “all people” without exception so that we can help heal countless hurts in society today. He invited us to follow the example of Junipero Serra, who built schools, care centers, and meeting places for Indians. He went to the King to defend the Indians’ cause. I know everyone does not agree. But, is there anything on which everybody agrees?

He said many things to Congress, but I liked when he said: “We are all immigrants.” Strong words when the world must deal with the immense problem with refugees.

Many times he celebrated and gave speeches in Spanish. A few weeks ago a presidential candidate declared that the only U.S. language was English.

He was driven around in a little car and refused limousines, which the stars use quite a bit here. What a huge task for security workers, but what a show of humility.

In New York, he reminded us, through his words and actions toward representatives of other religions, that world peace is achieved through respect for another’s religion, for all religions. The highlight of his visit was in Philadelphia. He had come to draw to a close the World Meeting of Families. He spoke much about the family and its challenges today. He advised couples to never end the day while still angry with each other, but to resolve issues each day. Everything is possible with love. He said that families destroy themselves if they do not take care of grandparents, who are their memory, and children and young people, who are their strength, hope, and future.

These speeches and actions were neither from the Right nor from the Left; they were from the Gospel.

He spoke to all men and women of goodwill, and he did not give lectures, but opened his heart so that people could see what drives him, what he believes in, and what he desires to share.

He asked bishops to help priests in being pastors, so that they do not became bureaucrats. Very important!

Thank you, Francis. We are proud to have you as Pope and we are praying for you. We ask those who do not know how to pray, as you have said, to at least wish you well.

Have a great week.

Fr Germán October 11th 2015

Mensaje del P. Germán

EL PAPA FRANCISCO EN NUESTRO CONTINENTE


 

Muchas personas en nuestro país y en el mundo entero, siguieron la visita del Papa Francisco a Cuba y a los Estados Unidos.

Encontré personas que me dijeron que habían escuchado todos los discursos y seguido todos los movimientos del Papa en nuestro continente.

Yo no pude hacer eso. Escuché algunos discursos, leí otros, lo vi un poco en la transmisión televisiva y sobre todo estuve en Washington en la misa de beatificación de Junípero Serra.

Tuve la alegría y el placer de llevar conmigo, a quince personas de las tres comunidades étnicas de San Sebastián. Vimos al Papa muy cerca y pasó dos veces frente a nuestro grupo de peregrinos.

En estas pocas líneas no pretendo hacer un resumen del mensaje del Papa en los Estados Unidos. Eso sería imposible. El Papa abordó enorme número de temas y a pesar del poco tiempo, tuvo gestos simbólicos importantes para los niños, los adultos, las personas de edad, la gente de derecha, de izquierda, los ricos, los pobres, los excluidos, los enfermos, los creyentes y los no creyentes. Cautivó el corazón de muchas personas que aceptaron mirarlo, leer o escuchar su mensaje.

Quisiera simplemente compartir con ustedes lo que más me marcó en esta visita.

El Papa llegó a los Estados Unidos, proveniente de Cuba. Tuve la impresión que abrió para siempre esa frontera, la cual  había estado cerrada y hecho sufrir a tantos cubanos que no podían salir o regresar a su país. Tuve la misma sensación que sentí cuando cayó el muro de Berlín. Familias y pueblos separados van a poder encontrarse.

Llegué a Los Ángeles en el momento en que estalló el escándalo de los abusos sexuales. Yo soy testigo de la vergüenza y del sufrimiento de la Iglesia de los Estados Unidos, ante semejante horror. Las palabras y los gestos de éste Papa, nos permiten hoy sentirnos orgullosos de ser católicos. Francisco permitió al mundo descubrir la belleza y la alegría del Evangelio. Nos sentimos orgullosos de tener un jefe espiritual que es grande, porque no se ha dejado impresionar ni por el dinero, ni por el poder. Es grande porque se ha puesto al servicio de todos y sobre todo de los más pequeños. Es grande porque habla con el corazón y utiliza el lenguaje del amor, del Evangelio y no un discurso de juez o de príncipe.

Tengo la impresión que sus discursos fueron construidos sobre cuatro valores: la familia, la protección de la creación, el respeto de la vida, desde el inicio hasta el último suspiro y la compasión por los pequeños, los pobres, los excluidos.

En Washington nos recordó que debemos ir siempre adelante, sin tener miedo a lo desconocido. Ir a proclamar la Buena Nueva a “todos” sin excepción, para ayudar a curar las innumerables heridas de la sociedad de hoy. Nos invitó a seguir el ejemplo de Junípero Serra que construyó escuelas, centros de salud y lugares de acogida para los I indios. Fue incluso a ver al Rey para defender la causa de los I indios. Yo sé que todos no están de acuerdo. Pero, ¿existe algún tema sobre el cual todos estén de acuerdo?

En el Congreso dijo muchas cosas y me gustó cuando dijo: “Todos somos inmigrantes.” Palabras fuertes cuando el mundo afronta el grave problema de los refugiados. Varias veces celebró y pronunció sus discursos en español. Hace algunas semanas un candidato a la presidencia había declarado que la única lengua en los Estados Unidos es el inglés.

Hacerse transportar en un carro pequeño, sin aceptar las limosinas que frecuentemente utilizan las estrellas. Qué trabajo para el personal de seguridad y qué gran prueba de humildad.

En Nueva York, ante representantes de otras religiones nos recordó, con sus palabras y con su comportamiento, que la paz en el mundo pasa por el respeto de la religión del otro, de todas las religiones.

La cumbre de esta visita era Filadelfia. El Papa vino para la clausura del Encuentro Mundial de Familias. Habló mucho de la familia y de sus desafíos en el mundo de hoy. Aconsejó a las parejas de no terminar el día en guerra, sino de reconciliarse todos los días. Todo es posible con amor. Dijo que las familias se destruyen, si no protegen a los abuelos que son la memoria y  a los niños y jóvenes que son la fuerza, la esperanza y el futuro.

Sus discursos y sus actitudes no fueron de derecha o de izquierda, venían del evangelio.

Habló a todos los hombres y mujeres de buena voluntad. No dio lecciones, sino que abrió su corazón, para que todos pudieran ver lo que lo anima, lo que cree y lo que desea compartir.

Pidió a los obispos que ayudaran a los sacerdotes a ser pastores y evitar que se conviertan en funcionarios. ¡Muy importante!

Gracias Francisco. Estamos orgullosos de tenerte como Papa y oramos por ti. Le pedimos a aquellos que no saben orar, como tú lo dijiste, que al menos te deseen el bien.

Feliz semana.

P. Germán 11 de octubre del 2015

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