Fr. German’s Message October 13th 2019 BROTHERHOOD

posted Oct 8, 2019, 4:32 PM by St Sebastian Catholic Parish

Fr. German’s Message

BROTHERHOOD

 

This summer I had the pleasure to participate in a conference about fraternity.

We went through the Bible and focused on the first Christian communities and on the writings of the Church’ Fathers to discover the importance of fraternity in human life, and particularly in the lives of Jesus’ disciples.

Already in creation, we can discover the desire of the Creator to establish a fraternity among all men and women. The stories of creation tell us that we are all descendants of the same father and the same mother. Of course, they are based on a myth or symbolic story, but this does not take away from the importance of the message that it reveals or from the teaching that it gives us.

Not only are Adam and Eve presented as the Father and Mother of all people, but in addition God, the Creator, is presented as the Father of everyone. Within these creation texts, you can see the first foundation and announcement of universal fraternity.

The Incarnation of the Son of God is the second important moment in the revelation of universal fraternity. God becomes like us to join us on earth. With the birth of Jesus, his death and resurrection, fraternity is realized through it. He becomes everyone’s brother. He reveals to us, and invites us to call upon, his Father: Our Father. Jesus is the Son who is the perfect image of the Father. He came to earth to help us become like Him, what we are: sons and daughters of God.

Baptism is the response we can give to Jesus’ invitation. Before commending his soul to God, Jesus tells his Mother: here is your son (referring to the apostle John) and then he tells the apostle, here is you Mother. From that day on, we each have Mary as a mother who intercedes for us and who prays for all men and women to be gathered into one family.

Through baptism, we agree to become brothers and sisters of Jesus. By baptism, we come into the Christian family, and we become integrated more deeply into God’s family, since we are baptized in the Name of the Father, the Son, and the Holy Spirit. By baptism, we enter into the Trinity, which enlightens us, fortifies us, and goes with us in the building of universal fraternity, which will be complete at the end of days.

Every Christian’s vocation is to live out fraternity with every person he meets.

The first Christian community, before receiving the name Church, was called the Brotherhood. In the New Testament, in all the texts about the primitive community, and in many texts of the Church’ Fathers, the words brother and sister are used to speak of those who have received baptism.

The most beautiful testimonies in Church history can be found when a community lives out fraternity or when a Christian shows fraternity in his relationships with others.

Today, the Church will be credible if she agrees to live out fraternity in all her aspects.

Today, our communities will be truly Christian if we are committed to look at others as brothers and sisters, and if we act in everyday life like artisans of construction universal fraternity. To do this is to work for God in his plan for all humanity.

I would like this school year, which has just begun, be given the theme of Fraternity.

Let us try, in all that we say, and in all that we do, to build fraternity around us. We will achieve that because Fraternity is the vocation of all humanity.

Have a great week.

Fr. Germán L.A. October 13th 2019

Mensaje del P. Germán

FRATERNIDAD

 

Este verano, tuve la suerte de participar en una conferencia sobre el tema de la fraternidad.

Recorrimos la Biblia, trabajamos sobre las primeras comunidades cristianas y sobre los Padres de la Iglesia, para descubrir la importancia de la fraternidad en la vida de la humanidad, particularmente en la vida de los discípulos de Jesús.

Ya en la creación, podemos descubrir el deseo del Creador, de establecer una fraternidad entre todos los hombres y mujeres de la humanidad. Los textos de la creación dicen que todos somos descendientes de un mismo padre y de una misma madre. Claro que se trata de un mito, o de un texto simbólico, pero eso no le quita importancia al mensaje que revela y la enseñanza que transmite.

No solamente Adán y Eva son presentados como el Padre y Madre de todos los humanos, sino que, además, Dios el Creador, se presenta como el Padre de todos. En esos textos de la creación, encontramos el primer fundamento y anuncio de la fraternidad universal.

La Encarnación del Hijo de Dios es el segundo momento importante, en la revelación de la fraternidad universal.

Dios se hace como nosotros, para reunirse con nosotros en la tierra. Con el nacimiento de Jesús, su muerte y resurrección, la fraternidad se realiza por su intermedio. Él es el hermano de todos. Nos revela y nos invita a llamar a su Padre: Padre Nuestro. Jesús es el Hijo que muestra la imagen perfecta del Padre. Vino a la tierra para que podamos ser como Él, lo que somos: hijos e hijas de Dios.

El Bautismo es la respuesta que podemos dar a la invitación de Jesús. Antes de entregar su alma a Dios, Jesús dice a su Madre: he aquí tu hijo (hablando del apóstol Juan) y luego dice al discípulo, he aquí tu Madre. Desde ese momento, todos tenemos a Maria como Nuestra Madre, que intercede por nosotros y ora para que todos los hombres y mujeres, se reúnan en una sola familia.

Por medio del bautismo entramos en la familia de los cristianos y nos integramos más profundamente en la familia de Dios, porque somos bautizados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Por medio del bautismo entramos en la Trinidad que nos ilumina, nos fortalece y nos acompaña, en la construcción de la fraternidad universal, que será total y perfecta al final del mundo.

La primera comunidad cristiana, antes de recibir el nombre de Iglesia es conocida como Fraternidad. En el Nuevo Testamento, en todos los textos de la comunidad primitiva y en muchos textos de los Padres de la Iglesia, la palabra hermano y hermana es utilizada para hablar de aquellos que han recibido el bautismo.

Los testimonios más hermosos en la historia de la Iglesia, se encuentran cuando una comunidad vive la fraternidad, o cuando un cristiano manifiesta la fraternidad en su relación con los demás.

Hoy, la Iglesia será creíble si acepta vivir la fraternidad en todos sus aspectos.

Hoy, nuestras comunidades serán verdaderamente cristianas, si nos comprometemos a mirar a los demás como hermanos y hermanas. Si actuamos en la vida de todos los días, como obreros en la construcción de la fraternidad universal. Hacer eso es trabajar con Dios, en su proyecto para toda la humanidad.

Quisiera que este año escolar que acaba de empezar, se realice bajo el Tema de la Fraternidad.

Tratemos de construir la fraternidad, alrededor de nosotros, con todo lo que digamos y con todo lo que hagamos.

Todos ganaremos, ya que la Fraternidad es la vocación de toda la humanidad.

 

Feliz semana.

 P. Germán,13 de octubre del 2019

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