Fr Germán's message October 18th 2015 CANONISATION OF LOUIS AND ZELIE MARTIN

posted Oct 14, 2015, 3:38 PM by German Sanchez

CANONISATION OF LOUIS AND ZELIE MARTIN

On September 18th, while the Universal Church has a Synod reflecting on the pastoral mission of the family in the Church and in the world, Pope Francis will canonize Louis and Zelie Martin as a couple. The day of canonization is also World Mission Day.

Louis and Zelie are the parents of “the Little Flower”, Theresa (Theresa of Lisieux).

The act of canonizing a couple, during the family synod and on missions week, shows the intention of the Church to present the Martin couple as an example for today’s couples and families. It is also an invitation to couples and families to take their vocation and participation in the Church’s mission seriously.

Louis and Zelie did not do extraordinary things during their lifetimes. They simply lived their lives as a couple, with a normal family and social life, under God’s approving gaze.

When reading about the lives of this couple, we can discover many elements that can help today’s couples and families live better lives. They were a close married couple, full of love for one another. Their love grew from the first day they met on a bridge in a little village in France. The trust that they had in each other was the same as that which they had in God.

As parents, they would always seek the will of God for their children. They knew that they had been chosen by God to accompany their children as they grew up, but that their children did not belong to them. Louis actively participated in the children’s education. Through the love he had for his wife and in his desire to make headway in work, he quit his profession as a watchmaker in order to assist his wife in the management of the lace business.

Zelie dedicated most of her time to the education of her daughters. Trust was at the center of her relationship with her children. She always wanted the best for them… holiness. However, it did not keep them from planning parties and living joyfully.

She speaks often, in her letters, of the great love she has for her husband.

The couple had 9 children, of which 5 daughters would survive.

Louis and Zelie were entrepreneurs in society and as business leaders they set the example of love, fraternity, and justice for their employees. They were happy in their work because they loved what they did.

They were also active in the Church. In their prayers and commitments to parish life, they remind us that the Church is alive thanks to the active participation of all the baptized. Louis and Zelie were always attentive to people going through hardship. In spite of their busy lives or sickness, they always took time out to help others.

Read about the lives of Louis and Zelie and you will discover that the sacrament of marriage is a good way to a happy life, to loves one’s spouse, God, children, and others.

Holiness is not just for exceptional people. It is within reach of common people like you and me.

Therefore, let us follow the example of Louis and Zelie and let us commit to becoming holy

Have a great week end.

Fr Germán October 18th 2015

CANONISACION DE LUIS Y ZELIA MARTIN

El 18 de septiembre, mientras la Iglesia Universal está viviendo un Sínodo, que reflexiona sobre la misión pastoral de la familia en la Iglesia y en el mundo, el Papa Francisco va a canonizar a la pareja de Louis y Zelia Martin. El día de la canonización es también el día mundial de las misiones.

Louis y Zélia fueron los papás de Santa Teresita (Teresa de Lisieux).

El hecho de canonizar a una pareja, durante el sínodo de la familia y en la semana de las misiones, muestra la intención de la Iglesia de proponernos a los esposos Martin, como ejemplo para las parejas y familias de hoy. También es una invitación a las parejas y a las familias, de tomar en serio su vocación y participación en la misión de la Iglesia.

Louis y Zélia no hicieron nada extraordinario en su vida. Simplemente, vivieron una vida de pareja, de familia y social normal, bajo la mirada de Dios.

Leyendo la vida de esa pareja, podemos descubrir muchos elementos que pueden ayudarnos  a vivir mejor en pareja y en familia en nuestros días. Fueron unos esposos unidos y llenos de amor uno para el otro. Su amor creció desde el primer día en que se encontraron, en un puente de un pequeño pueblo de Francia. La confianza que se tuvieron,  el uno para el otro, fue la misma que tuvieron con Dios.

Como padres de familia buscaron siempre la voluntad de Dios para sus hijos. Sabían que habían sido escogidos por Dios, para acompañar a sus hijos a crecer; y que los hijos no les pertenecían. Louis participó activamente en la educación de sus hijas. Por amor a su esposa, y con el deseo de progresar en el trabajo, renunció a su actividad profesional de relojero, para ayudar a su esposa en la dirección de la fábrica de bordados.

Zélia consagró también gran parte de su tiempo, a la educación de sus hijas. La confianza estaba en el centro de su relación con sus hijas. Deseaba siempre lo mejor para ellas… la santidad. Eso no les impidió organizar fiestas y vivir alegres.

Frecuentemente habla en sus cartas del inmenso amor que siente por su esposo.

La pareja tuvo 9 hijos, de los cuales 5 niñas sobrevivieron.

Louis y Zélia tenían un buen puesto en la sociedad, como jefes de empresa. Fueron un ejemplo de amor, de fraternidad y de justicia para sus empleados. Felices en el trabajo porque amaban lo que hacían.

En la Iglesia también fueron miembros activos. Por medio de la oración y su compromiso en la parroquia, nos recuerdan que la Iglesia vive, gracias a la participación activa de todos los bautizados. Louis y Zélia estuvieron siempre atentos a las personas en dificultad. A pesar de sus múltiples ocupaciones, o de su enfermedad, siempre se dieron tiempo, para ayudar a los demás.

Lean la vida de Louis y de Zélia y descubrirán que el sacramento del matrimonio es un camino para vivir feliz, para amar a su esposo(a), a Dios, a los hijos y a los demás.

La santidad no está reservada a personas excepcionales. Está al alcance de personas comunes como ustedes y yo.

Entonces, sigamos el ejemplo de Louis y Zélia y comprometámonos a ser santos.

Feliz semana.

P. Germán 18 de octubre del 2015
Comments