Fr German’s message October 21st 2018 Thank you to the ministers of the Liturgy

posted Oct 17, 2018, 5:53 PM by St Sebastian Catholic Parish

Fr German’s message

Thank you to the ministers of the Liturgy

 

On Tuesday, October 3rd in Spanish, and Wednesday the 4th in English, we brought the liturgical ministers together for training.

On Tuesday we had 32 participants, and 17 on Wednesday. That is not too bad, but not all the ministers came. Therefore, they should carefully read the notes that we passed out to the participants, which published the norms that we would like to apply in our community.

First, I would like to thank all who participate in the liturgy. There are musicians, lectors, Eucharist ministers, altar servers, and those in charge of floral arrangements and liturgical decoration.

The church is God’s house and the house of all Christians, and we are responsible for maintaining it, decorating it, and preparing it to fit each liturgical time and every celebration.

In every liturgical celebration, there is an encounter between God and His People. All ministers are intermediaries of this encounter. Thank you to all the volunteers who commit to be instruments of God so that the baptized can come together and form the Body of Christ, hear the Word of God, and be fed with the Bread and Wine that God prepares for us.

Thank you to all who do something so that the Church is welcoming, the liturgy beautiful, and the Word of God and the Sacraments can be received by all men and women of goodwill that come to the Church to have an encounter with the Lord, receive His blessing, and leave in peace.

During these evenings of training, I insisted on the need to have a community that is always joyfully and unconditionally welcoming to all who come for the first time or are passing through. We want our community to be joyful, and in our celebrations we want others to be able to discover the joy of believing, and the happiness of encountering the Lord.

We asked all ministers to take care to prepare the ministry that the Church entrusts to them, to avoid distractions and facilitate everybody’s prayers.

We want everybody to be able to receive the Body and Blood of Christ in our Eucharists and we are committed to give a true blessing to those that, for one reason or another, do not receive communion. We want children who do not take communion to feel blessed by the Eucharist minister or by the priest when they get in line with the adults and approach the Communion Table.

Our community still needs many ministers that can help us with singing, people who take care of greeting others and the distribution of bulletins before and after mass. We need people who read well to proclaim the Word of God, and we need people of goodwill to help us better celebrate the Eucharist.

This year, where the Church is in the process of experiencing a Synod dedicated to the place of the youth in our communities, we hope that many young people will be committed to serve the community in liturgical ministry.

Thank you, and we are praying for young people, that they would not be afraid or ashamed of committing to serve others in the Church.

Have a great week.

Fr. Germán L.A. October 21st 2018

Mensaje del P. Germán

Agradecimiento a los ministros de la Liturgia

 

El martes 3 de octubre, en español y el miércoles 4 en inglés, nos reunimos los ministros de la liturgia para un encuentro de formación.

El martes tuvimos 32 participantes y el miércoles 17. No está mal pero todos los ministros no vinieron. Entonces deberán leer cuidadosamente las notas que distribuimos a los participantes, dando a conocer las normas que deseamos aplicar en nuestra comunidad.

Antes de todo quiero agradecer a todas las personas que participan en la liturgia. Hay músicos, lectores, ministros de la Eucaristía, servidores del altar, personas encargadas de las flores y de la decoración litúrgica.

La iglesia es la casa de Dios y la casa de todos los cristianos. Nosotros estamos encargados de cuidarla, decorarla, prepararla para que se adapte a cada tiempo litúrgico y cada celebración.

En todas las manifestaciones litúrgicas hay un encuentro entre Dios y su Pueblo. Todos los ministros son intermediarios de ese encuentro. Gracias a los voluntarios que se comprometen a ser instrumentos de Dios, para que los bautizados puedan reunirse para formar  el Cuerpo de Cristo, para escuchar la Palabra de Dios y para alimentarse con el Pan y el Vino que Dios prepara para nosotros.

Gracias a todos los que hacen algo para que la Iglesia sea acogedora, para que la liturgia sea hermosa y para que la Palabra de Dios y los Sacramentos puedan ser recibidos por todos los hombres y mujeres de buena voluntad, que vienen a la Iglesia para encontrar al Señor, para recibir su bendición y para regresar a su hogar en paz.

En esos días de formación, insistí sobre la necesidad de tener una comunidad que reciba siempre con alegría y sin condición, a todas las personas que vienen por la primera vez, o que están de paso. Queremos que nuestra comunidad sea alegre y que los demás puedan descubrir en nuestras celebraciones, la alegría de creer y la felicidad de encontrar al Señor.

Solicitamos a todos los ministros que preparen bien el ministerio que la Iglesia les confía, para evitar distracciones y facilitar la oración de todos.

Queremos que todos puedan recibir el Cuerpo y la Sangre de Cristo en nuestras Eucaristías. Nos comprometemos a ofrecer una verdadera bendición a quienes, por alguna razón, no reciben la comunión. Queremos que los niños que no comulgan se sientan bendecidos por el ministro de la Eucaristía, o por el sacerdote cuando hace la fila con los adultos, para acercarse a la Mesa de la Eucaristía.

Nuestra comunidad necesita todavía muchos ministros que puedan ayudarnos a cantar, personas que se encarguen de recibir a la gente en la puerta y distribuir los boletines antes y después de misa. Necesitamos personas que lean bien para proclamar la Palabra de Dios, necesitamos buenas voluntades que nos ayuden a celebrar mejor la Eucaristía.

En este año, en el cual la Iglesia está viviendo un Sínodo consagrado al lugar de los jóvenes en nuestras comunidades, esperamos que muchos jóvenes se comprometan a servir la comunidad en un ministerio litúrgico.

Gracias y oremos para que los jóvenes no tengan miedo, ni vergüenza de comprometerse a servir a los demás en la Iglesia.

Feliz semana.

 P. Germán, 21 de octubre del 2018

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