Fr German’s message October 4th, 2020 OPEN THE BORDERS TO SAVE THE ECONOMY

posted Oct 2, 2020, 10:07 AM by German Sanchez

Fr German’s message

OPEN THE BORDERS TO SAVE THE ECONOMY

A few days ago, I heard from a serious and internationally known news source that a politician said: "We are going to open the borders to save the economy."

I immediately reacted and thought that I should write something in relation to that statement.

Unfortunately, from that day on, that statement is frequently heard in the speeches of many others.

The closing of borders does not only affect the economy. It mainly affects our relationships with family and friends. How many people are separated? How many people could not see their father, mother or a relative before they passed? How many couples fell apart because of the separation? How many human dramas because of the closing of borders?

We often hear those who propose solutions to overcome the crisis caused by the Coronavirus talk about saving the economy.

I am very aware of and even a witness to the economic crisis that the coronavirus is imposing on many families. But there is not only the economic crisis. There is also the psychological crisis, the social crisis, the spiritual crisis, the crisis in relationships, the health crisis ...

We cannot think that by saving the economy we are going to save the men and women who suffer because of everything that the virus is imposing on us.

I would like our politicians and all our leaders to talk about saving men and women, saving families, saving the people who are the first victims of this crisis.

We cannot continue to live with the economy at the center and at the heart of all our concerns.

In this year of Jubilee for Earth, it is important that we place the Earth, the Creation, at the center of all our concerns and all our decisions. At the top of Creation, we must place man and woman who, although they are not the owners of the Earth and Creation, they are its administrators.

No one can say that he/she bought Creation or a part of it with his/her good financial situation.

The Earth and Creation are the greatest gift that God placed in our hands. We cannot appropriate it and destroy it to benefit the economy of some people or some multinationals or some countries. Rather, we must protect it and use it for the good of ALL.

October 4 is the feast of Saint Francis of Assisi. He taught us that the Earth, the sun, the animals, and all the living beings on the planet are our brothers and sisters.

We must understand that the greatest wealth we have is Creation and the Earth that is part of it. That in the relationship that we have with it, we must abandon the economic logic to place ourselves in the logic of love, gratuity, sharing, and solidarity.

Today it is not about saving the economy but about saving Creation, saving the Earth, and saving man and woman who shout their suffering in front of God and in front of society.

To have more money we have overexploited the Earth, to have more money we have treated our brothers and sisters as slaves, to have more money we have starved thousands of children around the world, to have more money we have unequal and unjust systems of health protection. The list of all the sins committed to fill our pockets with money is long.

The Jubilee for Earth and the crisis situation we are experiencing today should help us understand that, if the engine of society continues to be money, we are going towards the destruction of Creation, of the Earth, and of humanity.

The engine, the heart, the center, and the only logic that should guide, illuminate, and strengthen our decisions today must be the salvation of Creation and the well-being of all living beings. And in the midst of all living beings, there is the one who God placed at the top of Creation: man and woman.

Make no mistake and let's not be fooled. Today is not about saving the economy at any cost. It is about saving Creation and the man and woman who are its stewards.

Have a wonderful week.

Fr Germán October 4th, 2020

Mensaje del P. Germán

ABRIR LAS FRONTERAS PARA SALVAR LA ECONOMIA

Hace unos días, escuché en un medio de información serio y conocido internacionalmente, que un político decía: “Vamos a abrir las fronteras para salvar la economía”.

Inmediatamente reaccioné y pensé que debería escribir algo en relación con esa afirmación.

Desgraciadamente, desde ese día, esa afirmación se escucha frecuentemente en las declaraciones de unos y otros.

El cierre de las fronteras no afecta solamente la economía. Afecta, sobre todo, nuestras relaciones con la familia y con los amigos. ¿Cuántas personas están separadas? ¿Cuántas personas no pudieron ver morir a su padre, su madre o un pariente propio? ¿Cuántas parejas se desbarataron a causa de la separación? ¿Cuántos dramas humanos a causa del cierre de fronteras?

Frecuentemente escuchamos, a los que proponen soluciones para salir de la crisis producida por el Coronavirus, hablar de salvar la economía.

Estoy muy consciente e incluso, soy testigo de la crisis económica que el coronavirus esta imponiendo a muchas familias. Pero no existe solamente la crisis económica. También hay la crisis sicológica, la crisis social, la crisis espiritual, la crisis en las relaciones, la crisis sanitaria…

No podemos pensar, que al salvar la economía vamos a salvar los hombres y mujeres, que sufren a causa de todo lo que el virus nos está imponiendo.

Quisiera que nuestros políticos y todos nuestros líderes hablaran de salvar al hombre y a la mujer, de salvar las familias, de salvar las personas que son las primeras víctimas de esta crisis.

No podemos seguir viviendo, con la economía en el centro y en el corazón de todas nuestras preocupaciones.

En este año de Jubileo por la Tierra, es importante que coloquemos a la Tierra, a la Creación, al centro de todas nuestras preocupaciones y de todas nuestras decisiones. En la cúspide de la Creación debemos colocar al hombre y a la mujer que, aunque no son ni propietarios de la Tierra, ni de la Creación son sus administradores.

Nadie puede decir compró la Creación o una parte de ella con su buena situación económica.

La Tierra y la Creación son el regalo más grande que Dios colocó en nuestras manos.  No podemos apropiarnos de ella y destruirla, para beneficiar la economía de algunos, o de algunas multinacionales o de algunos países. Al contrario, debemos protegerla y utilizarla para el bien de TODOS.

El 4 de octubre es la Fiesta de San Francisco de Asís. Él nos enseñó que la Tierra, el sol, los animales y todos los seres vivos del planeta son nuestros hermanos y hermanas.

Debemos comprender que la riqueza más grande que poseemos es la Creación y la Tierra, que forma parte de ella. Que en la relación que tenemos con ella, debemos abandonar la lógica económica para situarnos en la lógica del amor, de la gratuidad, del compartir y de la solidaridad.

Hoy, no se trata de salvar la economía sino de salvar la Creación, de salvar la Tierra y de salvar al hombre y a la mujer que gritan su sufrimiento, ante Dios y la sociedad.

Para tener más dinero hemos sobre-explotado la Tierra, para tener más dinero hemos tratado a nuestros hermanos y hermanas como esclavos, para tener más dinero hemos dejado morir de hambre miles de niños en el mundo entero, para tener más dinero tenemos sistemas desiguales e injustos de protección de salud.  La lista de todos los pecados cometidos para llenar nuestros bolsillos de dinero es larga.

El Jubileo por la Tierra y la situación de crisis que vivimos hoy, deben ayudarnos a comprender que, si el motor de la sociedad sigue siendo el dinero, vamos hacia la destrucción de la Creación, de la Tierra y de la humanidad.

El motor, el corazón, el centro y la única lógica que debe guiar, iluminar y fortalecer nuestras decisiones hoy, debe ser la salvación de la Creación y el bienestar de todos los seres vivos. Y en medio de todos los seres vivos, se encuentra aquel que Dios colocó en la cumbre de la Creación: el hombre y la mujer.

No nos equivoquemos y no dejemos que nos engañen, hoy no se trata de salvar la economía a cualquier precio. Se trata de salvar la Creación y el hombre y la mujer que son sus administradores.

Feliz semana.

P Germán el 4 de octubre del 2020

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