Fr German’s message September 13th 2015 TRANSFORM THE WORLD

posted Sep 10, 2015, 11:04 AM by German Sanchez

Fr German’s message

TRANSFORM THE WORLD

I’m reading a book written by a lay American, Matthew Kelly, called “The four signs of a dynamic Catholic”.

I’m only at the beginning and I already have many ideas that I would like to share with you.

After serious study, the author affirms that in all businesses, 80% of profits come from 20% of the customers. In the Church, the phenomenon is similar. However, instead of 20%, the percentage is lower. In American parishes, 80% of the hours of volunteer work is done by 6.4% of registered parishioners and 80% of financial contributions are made by 6.8% of registered parishioners. These are interesting numbers. They correspond exactly to the reality in our parish.

The author reminds us that the Catholic Church helps Catholics and non-Catholics everywhere in the world who need to be fed, dressed, or housed. Engaged Catholics visit prisons, the sick, participate in the education of children, of youth, and adults everywhere in the world. We help development projects and we work for justice in many countries. The good news is all this is done by 7% of all Catholics registered in our parishes. Imagine if we could double that percentage. If 14% of parishioners get engaged and become dynamic Catholics. We could do so much more. And if 21 or 35% of registered parishioners in our parishes become dynamic Catholics, the change that we would bring about in this world is enormous. Our potential is incredible. The author says the Catholic Church is a sleeping giant.

So, let’s wake up and we’ll see that we will transform the world.

Matthew Kelly also studies the characteristics of dynamic laypeople who are engaged in the life of their parishes. He comes to the following conclusion. There are 4 signs that characterize dynamic and engaged Catholics: prayer, study, generosity, and evangelization.

I will come back to these 4 signs in other messages and undoubtedly in some homilies.

For now, I would like to just say that these 4 signs are essential to the life of all the baptized. They are bound to and dependent on one another.

We need daily prayer to have a real relationship with God.

Studying the Bible, the knowledge of faith, and the teachings of the Church are essential to knowing Jesus and being part of the community, of the Body of Christ.

Generosity in general is a unique characteristic of the children of God, of the brothers of Jesus. The generosity is not only financial, but also generosity in the love that we give and receive. The generosity in the time we give to others, including family members, etc.

Evangelization, which is the desire to announce and share with others the richness and beauty of the faith is the responsibility of all the baptized. In helping our brothers and sisters discover faith, we offer them the treasure that we bear within us: God’s love.

Together we can transform the world. We are certainly capable to do it if we allow the Lord to transform our lives so that we can become dynamic and engaged Catholics.

If each year we can have 1% more registered parishioners be dynamic and engaged, in 7 years we will have doubled all our activities.

Do you want to transform the world? Become a dynamic Catholic and commit to the way of prayer, study, generosity, and evangelization.

You can also be part of the 7% of dynamic, engaged Catholics that we want to double as soon as possible.

Have a great week.

Fr Germán September 13th 2015

Mensaje del P. Germán

TRANSFORMAR EL MUNDO

Estoy leyendo un libro, escrito por un laico americano Matthew Kelly, que se llama “The four signs of a dynamic Catholic” (Los cuatro signos de un católico dinámico.

Apenas estoy en las primeras páginas y ya tengo una cantidad de ideas que quisiera compartir con ustedes.

Después de realizar estudios serios, el autor afirma que en todas las empresas, el 80% del beneficio, procede de 20% de los clientes. En la Iglesia el fenómeno es similar. Sólo que en lugar del 20%, los porcentajes son inferiores. En las parroquias americanas, el 80% de las horas de voluntariado, son realizadas por el 6.4% de los fieles registrados, y el 80% de las contribuciones económicas, proceden del 6.8% de los fieles registrados. Estos resultados son interesantes y corresponden exactamente a la realidad de nuestra parroquia.

El autor nos recuerda que la Iglesia Católica ayuda en todos los países del mundo, a católicos y no-católicos que necesitan alimentarse, vestirse o alojarse. Los católicos comprometidos visitan los presos, los enfermos, participan en la educación de niños, jóvenes y adultos en el mundo entero. Apoyamos proyectos de desarrollo y trabajamos por la justicia en varios países. La buena noticia  es que todo esto se realiza, gracias a menos de 7% de todos los católicos inscritos en nuestras parroquias. Imagínense si logramos duplicar ese porcentaje. Si el 14% de los fieles, se comprometieran y transformaran  en católicos dinámicos. Haríamos muchas, muchas cosas más. Y si 21 o 35% de los fieles inscritos en nuestras parroquias, se convierten en católicos dinámicos, el cambio que vamos a producir en el mundo será  enorme. Nuestro potencial es  increíble. El autor dice que la Iglesia Católica es un gigante que duerme.

Entonces, despertemos y vamos a ver que transformaremos el mundo.

Matthew Kelly estudio también las características de esos laicos dinámicos y comprometidos en la vida de la parroquia. Estas son sus conclusiones. Existen cuatro signos que caracterizan a los católicos dinámicos y comprometidos: la oración, el estudio, la generosidad y la evangelización.

Indudablemente utilizaré estos cuatro signos en los próximos mensajes y homilías.

Por el momento, quisiera decir simplemente, que estos cuatro signos son indispensables en la vida de todos los bautizados. Están unidos entre sí y dependen unos de otros.

Necesitamos la oración cotidiana para tener una verdadera relación con Dios.

El estudio de la Biblia, el conocimiento de la fe y las enseñanzas de la Iglesia, son indispensables para conocer a Jesús y para formar parte de la comunidad, del Cuerpo de Cristo.

La generosidad en general es una de las características de los hijos de Dios. La generosidad no solamente económica, sino la generosidad en el amor que ofrecemos y recibimos, en el tiempo que consagramos a los demás, incluso a los miembros de nuestra familia, etc.

La evangelización, es decir, el deseo de anunciar y de compartir con los demás las riquezas y la belleza de la fe. Ayudando a nuestros hermanos y hermanas a descubrir la fe, les ofrecemos el tesoro que llevamos al interior de nosotros: el amor de Dios.

Juntos podemos transformar el mundo. Somos capaces de hacerlo, si permitimos que el Señor transforme nuestra vida para convertirnos en católicos dinámicos y comprometidos.

Si cada año logramos que haya 1% más de fieles registrados en forma dinámica y comprometida, en 7 años tendremos el doble de católicos dinámicos y comprometidos en nuestra parroquia y así duplicaremos todas nuestras actividades.

¿Desean transformar el mundo? Conviértete en católico dinámico y comprométete en el camino de la oración, del estudio, de la generosidad y de la evangelización.

Usted también puede formar parte de ese 7% de católicos dinámicos y comprometidos que deseamos duplicar lo más pronto posible.

Feliz semana.

P. Germán  13 de septiembre del 2015

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