Fr German’s message September 14th 2014 THE ORCHESTRA

posted Sep 11, 2014, 3:48 PM by German Sanchez

Fr German’s message

THE ORCHESTRA

 

This summer I was pleased to attend a performance of the Los Angeles Philharmonic conducted by Gustavo Dudamel.  Each year a parishioner invites a group of members of our parish to share a meal and attend a concert in this magnificent amphitheater at the Hollywood Bowl.

For me it is always a pleasure to listen to music especially when it is performed by professional musicians. I always thank the Lord for having given the talent of music to some of our brothers and sisters.

I also thank the musicians who share with us the talent that God has placed in their hands. Music, like all forms of art, is one of the instruments that God offers to humankind for discovering and enjoying the beauty, complexity and magnificence of the Lord.

Let me take this opportunity to thank all the musicians who enlighten our Masses. Their presence and competence are essential in the liturgy. A Mass without music is like a funeral without the body of the deceased person. May the Lord bless our musicians. I am well aware that they take a lot of time to prepare our celebrations and to come to church despite having other important commitments or obligations.

St. Therese used to say that he who sings prays twice. Likewise, our musicians help us pray twice.
Something that struck me at the concert was their coordination. It is magical to see that everyone plays their part and, when they converge, the result is a magnificent concert. It is amazing to see their different talents. The pianist does not produce the same sounds that whoever plays the flute. There are times when some play while others listen. There are moments in which one musician plays and moments in which all of them play together.

 Watching and listening to them I had the idea of writing these lines. Clearly, the orchestra leader has a role to play. Gustavo Dudamel is a world-renowned conductor and music director. He might have access to the most beautiful music scores. He might know exactly the role of each musician, the rhythm and tone that each one should play. But still he could not produce anything if he wasn’t surrounded by a responsible team, a group of people committed around him during practice and execution.

Then I thought about our parish community. Every parish needs a pastor or administrator. He could bring all the intellectual, spiritual and human skills needed to guide the parish but, without a team of responsible and committed laity, nothing can be achieved.

In the parish of San Sebastian we need a more dynamic and responsible laity engaged in community life. Our parish will play a more beautiful concert when we have more committed and eager-to-learn catechists to help our children, youth, and adults to be friends of Jesus. Our community will have more beautiful celebrations when we have more musicians, readers, Eucharistic ministers, people who greet and distribute the newsletter at the end of the Mass and who want to come early before Mass to do their preparations.

Our parish will be more missionary when we have more parishioners who want to pray for those who suffer and to commit in the service of the poor, the elderly, the sick and the homeless. Our parish will be more present in our neighborhood when we have more laypeople who agree to participate in the pastoral or financial committee and who help us to be better known and more interesting for our neighbors.

Having said this, I’d also like to acknowledge that there are many laypeople who are engaged in the life and activities of our community. Thank you very much to you and may the Lord bless your time and all your offerings to the activities of our parish.

We still need many more committed and determined people to give their time to make of St. Sebastian community an open, missionary, and cheerful church.

I hire and God provides their wages.

Come and see our community.

Happy week.

Fr Germán September 14th 2014

Mensaje del P. Germán

UNA ORQUESTA

Este verano tuve el gusto de ir al Hollywood Bowl para escuchar la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles, dirigida por Gustavo Dudamel.
Cada año, una persona de la parroquia invita a un grupo de fieles a compartir una cena, seguida  de un concierto, en el magnífico anfiteatro al aire libre Hollywood Bowl.
Siempre es un gusto para mí escuchar música, sobre todo cuando se trata de conciertos, interpretados majestuosamente por profesionales con una amplia trayectoria artística. Siempre agradezco al Señor, por el talento musical, que le ha dado a algunos de nuestros hermanos/as.

Agradezco también,  a los músicos que comparten en nuestra parroquia, el talento que Dios ha puesto en sus manos.

La música, como todo arte, es un un medio, que Dios le ofrece a la humanidad para nuestra recreación, para ver manifestada la grandeza de Dios, su belleza y su complejidad.

 Aprovecho para agradecer a todos los músicos que participan, en la animación de nuestras misas. Su presencia y sus habilidades musicales, son indispensables en la liturgia. Una misa sin música, es como un entierro sin difunto. Que el Señor bendiga a nuestros artistas de la música. Yo sé que ellos dedican mucho de su tiempo, para preparar nuestras celebraciones. Que participan en las misas, a pesar de que en ocasiones, tienen otros compromisos o invitaciones que hubiesen podido asistir,  en lugar de participar con nosotros en la iglesia.
Santa Teresita decía que quien canta ora dos veces. Nuestros talentos musicales nos ayudan a orar doblemente.

Algo que me impresionó durante el concierto en el Hollywood Bowl,  fue precisamente la coordinación entre los músicos. Es algo mágico, el ver que cada uno de ellos, interpreta su partitura y cuando se reúnen todas las particiones, el resultado es un concierto magnífico. Es impresionante ver las  diferencias entre  las tonalidades y sonidos de los instrumentos. El pianista no interpreta los mismos sonidos, que el que interpreta la flauta. Hay momentos en los cuales algunos músicos tocan y los demás escuchan. Hay momentos en los cuales un solo músico toca y hay momentos en los cuales todos interpretan la música.

Al mirarlos y al escucharlos, tuve la idea de escribir estas líneas.
Es evidente que se necesita un director de orquesta. Gustavo Dudamel es un director de orquesta reconocido en el mundo entero. Dudamel puede disponer las más hermosa piezas musicales que existan. Puede conocer perfectamente la función de cada músico, el ritmo, y la música que cada instrumento debe tocar. Pero no podría lograr su meta, si a su alrededor no tuviese un equipo responsable y comprometido, durante los ensayos y en la ejecución de las obras.

 Entonces, pensé en nuestra comunidad parroquial. Cada parroquia necesita de un párroco o un administrador, el cual puede tener todas las habilidades intelectuales, espirituales y humanas necesarias para guiar su parroquia. Sin embargo, si no cuenta con un equipo de laicos responsables y comprometidos, no podrá lograr sus metas.

En la parroquia de San Sebastián, necesitamos más laicos dinámicos, responsables y comprometidos en la vida de la comunidad. Nuestra parroquia podrá ofrecer un hermoso concierto, cuando contemos con más catequistas comprometidos y decididos a formarse. A preparase para ayudar a niños, jóvenes y adultos, a conocer y ser amigos de Jesús. Nuestra comunidad tendrá más hermosas celebraciones, cuando tengamos la participación de más talentos musicales, lectores, ministros de la Eucaristía, personas que nos ayuden a recibir y dar la bienvenida y para distribuir el boletín al final de la misa.

Necesitamos fieles que acepten formarse y llegar antes del inicio de la misa, para preparar lo que deberán decir o hacer durante el desarrollo de la liturgia. Nuestra parroquia será más misionera, cuando contemos con más laicos que acepten orar por los que sufren. Cuando haya muchos laicos que se comprometan al servicio de los pobres, de las personas de edad avanzada, de los enfermos y de los que no tienen hogar. Nuestra parroquia estará más presente en nuestro barrio, cuando tengamos más laicos que quieran servir a Dios, aceptando participar en el Consejo Pastoral o Económico,   ayudándonos a promover nuestra misión y darnos a conocer entre nuestros vecinos.

Después de haber dicho esto, no quiero dejar de mencionar, que contamos con muchos laicos sirviendo a Dios, quienes están comprometidos en la vida y en las actividades de nuestra comunidad.

Gracias a todos ellos, que el Señor les bendiga por el tiempo que ofrecen sirviendo en las actividades parroquiales.
Todavía necesitamos muchas personas comprometidas y decididas a ofrecer de su tiempo a Dios, para hacer de nuestra comunidad de San Sebastián, una Iglesia abierta, misionera y alegre.

Yo los contrato y Dios les paga.

Los esperamos a todos.
Feliz semana
Feliz semana.

P. Germán 14 septiembre del 2014
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