Fr. German’s Message Septembre 9th 2018 Volunteers with the Sisters Missionaries of the Charity

posted Sep 8, 2018, 9:55 AM by St Sebastian Catholic Parish

Fr. German’s Message

Volunteers with the Sisters Missionaries of the Charity

For four years, Amalia Tomlinson has helped me by email with the texts in the Spanish edition before publishing them. I take this opportunity to thank her for it. Sophie Pecquerie does the same thing in French. For English, I try to write some of the texts, and some of them Eric Arthurton translates. Thanks to all for the consistent and loyal help. Amalia was in Calcutta with the Sisters Missionaries of Charity working as volunteer and accepted to share her beautiful experience with us.

  

Volunteering with the Sisters of Charity, Calcutta/Kolkata:

Spending a few days as volunteer in the city where Mother Teresa lived, at her House-Convent in which she consolidated The Congregation of Missionaries of Charities, has been a blessing. I admired the arduous work Mother Teresa had made with a profound humility, and always praying to God in order that He was the Light to shine in the mission of caring, and dignifying those that are  poorest.

Seeing the scope of Mother Teresa’s mission, it is impossible to deny that she was a true instrument of Jesus. That the action and will of the Holy Spirit was always present with a missionary that God chose to serve Him and make it known among the poorest. 

Without recourse, Mother Teresa founded a congregation with more than five hundred caring homes for attention to extreme poverty spread out in all continents of the world. (About 700 currently). She also founded the Missionaries of Charity Brothers Congregation.   Currently, her legacy of Love in Action continues tirelessly.

Volunteers help the Sisters in attending their daily routines with love both basic and spiritual needs of infants, children, young orphans with and without disabilities, as well as homeless adults with physical or mental disabilities and people of all ages with a terminal illness. 

At the established Houses or Centers anybody can see Mother Teresa’s search of a spiritual encounter between God and the children housed there.

Children there grow up feeling loved by Jesus and they joyfully praise the Most Holy Virgin.  That search is also incessant among adults, especially people with a terminal illness. They know that God loves them and will not abandon them.

Just as Mother Teresa did, the Sisters warmly receive volunteers from around the world during the year.

I thanked God for the fact that the vast majority were groups of young volunteers from different countries, many of them from United States.

For the Sisters, the day starts at four o’clock in the morning, for volunteers at six in the morning (optional) with the Community Mass in the Mother House followed by the optional breakfast offered by the Sisters, which consists of chia tea, bread and bananas.

Afterwards, the Sisters direct a prayer and a song to offer our daily work.

After that, volunteers join pre-formed groups, get ready to go to Mother Teresa’s houses or Centers, and are always escorted by a Sister or local volunteer. They go on foot or via public transportation.

Both the Houses and Centers of Mother Teresa are spread out over the poorest zone of Calcutta/Kolkata.

It was a privilege to help in the Children’s Center. Children living in the first floor are boys between seven and twelve years old, all of them with disabilities.

Sundays during Mass, children there follow the Liturgy by playing drums, tambourines, and another percussion instruments. They sing with an indescribable joy to God.

Afterward, we helped feed the children by showing affection, and talking with them regardless of our native language.

Volunteering at the Mother Teresa House in Calcutta or at some of Her houses of Charity is to experience their hard work and the indescribable reward of serving Jesus.

By helping with the Sisters in their commitment of Love in Action, it has been seeing God shining before others. It has been realized as the way that Mother Teresa described Jesus:  “He is the hungry person, the homeless.

Jesus is the person with or without economic resources who feels unloved, in solitude and abandoned. Jesus is the orphaned child, living in poverty without food to eat and without clothes.  Jesus is also the one who loves us deeply, who comforts us, and always accepts us as we are”. 

Here is the site for Volunteering with Missionaries of Charity Mother Teresa: http://www.motherteresa.org/07_family/Volunteering/v_cal.html

Have a great week.

Fr. Germán L.A. Septembre  9th 2018

Mensaje del P. Germán

Voluntariado con las Hermanas Misioneras de la Caridad en India

Desde hace cuatro años  Amalia Tomlinson me ayuda por e-mail en la corrección de todos los textos que escribo en español, antes de publicarlos. Aprovecho la oportunidad para agradecerle. En francés Sophie Pecquerie hace lo mismo. En inglés trato de escribir algunos y otros los traduce Eric Arthurton. Gracias a todos por su ayuda constante y fiel.

Amalia estuvo en Calcuta con las Hermanas Misioneras de la Caridad trabajando como voluntaria y aceptó compartir con nosotros su hermosa experiencia.

 

Voluntariado con Las Hermanas de la Caridad, Calcuta/Kolkata:

Pasar unos días, como voluntaria, en la ciudad donde vivió la Madre Teresa, en su Casa-Convento, en donde consolidó su Congregación de Misioneras de la Caridad, ha sido toda una bendición. 

Como lo ha sido admirar su arduo trabajo realizado con profunda humildad, rogando siempre a Dios para que fuera Él, la Luz que brillara en su Misión de cuidar y dignificar a los más pobres de los pobres. 

Al ver el alcance de su Misión, es imposible negar que la Madre Teresa fue un verdadero instrumento de Jesús.

Que la acción y voluntad del Espíritu Santo estuvo siempre presente en una misionera, que Dios eligió para servirle y darlo a conocer entre los más pobres.

Sin recurso alguno, fundó una congregación con más de quinientas Casas de atención para la pobreza extrema, distribuidas en todos los continentes del mundo, (alrededor de 700 actualmente). Así también fundó la Congregación de Hermanos Misioneros de la Caridad.  

Actualmente el legado de Amor en Acción continúa sin cansancio.

 

Los voluntarios ayudan a las Hermanas en tareas cotidianas de atender con amor, tanto necesidades básicas, como espirituales, de bebés, niños, jóvenes en la orfandad con y sin discapacidades.

De adultos indigentes con algún impedimento físico o mental y personas de todas edades en etapa terminal.

En las Casas establecidas se percibe esa búsqueda de la Madre Teresa, de un encuentro entre Dios y los niños albergados.

Los niños crecen sintiéndose amados por Jesús y con alegría alaban a la Santísima Virgen. Esa búsqueda es también constante  entre las personas adultas, especialmente, entre las personas con enfermedad terminal.

Saben que Dios los ama y no los abandonará.

Como la Madre Teresa, las Hermanas reciben con gusto a voluntarios de todo el mundo, durante el año.

Agradecí a Dios el hecho de ver en su gran mayoría, grupos de voluntarios (as) jóvenes de diferentes países,  muchos de ellos de Estados Unidos.

Para las Hermanas, el día inicia a las cuatro de la mañana, para los voluntarios a las seis de la mañana con la Misa comunitaria en La Casa de la Madre, seguido de un desayuno opcional, ofrecido por las Hermanas consistente en té de chía, pan y plátanos.

Después, las Hermanas dirigen una oración y un cántico ofreciendo nuestro trabajo del día.

Posteriormente, los voluntarios, en grupos propuestos previamente, se alistan para acudir a las Casas o Centros de servicio. Siempre con acompañamiento de una Hermana o un voluntario local, se acude caminando, o mediante transporte público. Tanto La Casa de la Madre y Los Centros se encuentran distribuidos en una la zona más pobre de Calcuta.

Ha sido un privilegio ayudar en tareas en el Centro de Niños. Los niños en la planta baja tienen  entre siete y doce años, todos ellos con discapacidades.

Los domingos durante la Misa, los niños participan con tambores, panderos y otros pequeños instrumentos de percusión, siguiendo y cantando la Liturgia con una Alegría a Dios, simplemente indescriptible.

Después ayudamos asistiendo a los niños a comer, mostrándoles afecto, hablando con ellos, independientemente del idioma. 

Ser voluntario en Calcuta, o en alguna Casa de la Madre Teresa, es vivir su trabajo arduo y la recompensa indescriptible de servir a Jesús. Ayudar a las Hermanas en su compromiso de Amor en Acción ha sido ver a Dios Brillar ante los demás.

Ha sido darse cuenta, de la forma en que la Madre Teresa describió a Jesús: “Es la persona hambrienta, sin hogar. Jesús es la persona con recursos económicos o sin ellos que se siente sin amor en soledad abandonada. Jesús es el niño que vive en la orfandad, en la pobreza sin tener la posibilidad de alimentarse y de vestirse. Jesús es también quien nos ama profundamente, quien nos conforta y siempre nos acepta como somos”.

Aquí el sitio para voluntarios de la Madre Teresa:

http://www.motherteresa.org/07_family/Volunteering/v_cal.html

Feliz semana.

P. Germán, 9 de septiembre del 2018

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