Mensaje del P. Germán 7-8 de nov. del 2009

posted Nov 3, 2009, 5:22 PM by Fr Germán Sanchez   [ updated Feb 6, 2014, 5:47 PM by St. Sebastian ]

Fr. German’s Message

Odile, from de Community Speaking French wrote:

A story of friendship, solidarity… humanity!

Almost ashamed of writing again to talk about our achievements…. however I can’t help it because what we just experienced is simply too important and too beautiful not to be shared.

It all started two years ago. I was all done with my treatments and surgeries for breast cancer and encouraged by my friend Kathleen DeStoop, I was committing to my first AVON Walk For Breast Cancer with her. Several months of training and fundraising and then the walk in September 2008. 39 miles that we walked together up to the last one!

Then our story snowballed… as they had come to support and encourage us, Anne Carayon and Rosebud Bono walked several miles with us. They were so touched by the closing ceremony at the end of the weekend that they committed to go along with us if we were up to the challenge of walking again in 2009! Géraldine Domenghini, now a member of the French Speaking Community of St Sebastian, and one of my sponsors, followed the same path very quickly.

In April we all met to register together and Team “La Vie en Rose” was officially born. Training started, months during which we would progressively go further and further and finally we met one more time in Malibu 3 weeks prior to the event and walked 22 miles together. We had all reached the minimum funds we had committed to raise and we were ready to experience together the weekend of the AVON walk on September 12 & 13. Husbands and children came with us to Long Beach and during the entire weekend they were there to support us relentlessly, as well as some friends and Rosebud’s mother. On Saturday at 5 am, Anne, Géraldine, Rosebud and myself were headed for the Queen Mary where we met 2000 other walkers for a breakfast/picnic while the sun was just rising; a warm up session followed and a short opening ceremony. Kathleen, who this year had chosen to participate in a different way, was there with her daughter Elisabeth, to accomplish the mission she had set for herself: encouraging us, pampering us, boost our energy with delicious foods kept in a cooler, in other words, literally carry us for the whole weekend! A mission that they carried out 200%!!

At 7 am exactly, encouraged by the cheering of all those who had come to support us, we were starting this 11 hour walk. And yet, the day did not seem that long since it was made of so many encounters, emotions, laughs and happiness. 2000 people walking for a same cause, some to honor the memory of a loved one lost to breast cancer, others to honor the “survivors”…

As we had barely started our journey we were already trying to hold in our tears of emotion when reading the sign a bold lady with a large smile was holding for us to read as we walked by: ”I will survive because you are walking”. So many messages of thanks and admiration from hundreds of supporters along this long route. And such extraordinary friendship during a whole weekend… 2000 people who did not know each other, walking together, encouraging each other, smiling at each other, being nice to each other when there was a line to eat, go to the bathroom or take a shower… helping each other when someone was not feeling well. Those are memories of friendship and humanity that we will always treasure.

What a joy also to share this walk with Solange, for whom we have been praying for the past few months. Solange just finished her treatment for breast cancer and full of determination she came to meet us and walk the last 12 miles with us on Saturday.

Despite a few incidents along the way (blisters… sprained ankle at mile 12 for Rosebud), we all passed the 26 mile line together on that first day.

On Sunday morning we were up again (after camping for the night) at sunrise and in our walking shoes, ready to walk and finish the 13 miles that would bring us back to the Queen Mary, where a very touching (and sometimes emotional) closing ceremony followed. The funds raised by the 2000 walkers were distributed in front of us to various organizations for research, support to the un-insured, and awareness.

 

After two such intensive days one could tell that despite being very tired, all the walkers didn’t feel like going home, just to make this atmosphere of heartwarming fraternity last a little longer.

 

Odile Ledoux-Tartaglia

Have a great week.

November, 7th 8th  ,  09

Mensaje del P. Germán

Odile, de la comunidad que habla francés en Los Angeles escribió:

Una historia de amistad, de solidaridad… de humanidad.

Casi con vergüenza de coger el lapicero para contar nuevamente mis experiencias… pero no puedo quedarme callada ya que lo que acabamos de vivir es tan importante y tan hermoso que no lo puedo dejar en el silencio. Todo comenzó hace 2 años cuando acababa de terminar mis tratamientos y las cirugías por el cáncer del seno y animada por mi amiga Kathleen DeStoop me lancé con ella en mi primera marcha Avon contra el cáncer del seno. Varios meses de entrenamiento y de colecta de dinero y luego la marcha en septiembre del 2008. 39 millas (63km) a pie recorridos hasta el final. Una bella aventura que compartimos con ustedes en ese tiempo. Y nuestra experiencia la escucharon otros… Anne Carayon y Rosebud Bono habían venido para animarnos y caminaron algunas millas con nosotros y estuvieron tan conmovidas con la ceremonia de clausura que se comprometieron a caminar con nosotros si nuevamente lo haríamos en el 2009. Geraldine Domenghini, que es un nuevo miembro de nuestra comunidad de habla francés, y que en aquella época nos había apadrinado, decidió rápidamente unirse a nosotros también. En abril nos reunimos para comprometernos oficialmente y el equipo de “La Vie en Rose”  fue constituido. El entrenamiento empezó… Varios meses en los cuales fuimos progresivamente más lejos hasta que llegamos a Malibú hace un mes después de haber caminado juntas durante 22 millas. Todas habíamos obtenido el mínimo de dinero que nos habíamos comprometido a recoger y estábamos listas para vivir juntas el fin de semana de la marcha Avon el 12 y 13 de septiembre. Los esposos, los niños, varios amigos y la mamá de Rosebud nos acompañaron a Long Beach y durante todo el fin de semana estuvieron con nosotras para animarnos.     

El sábado a las 5am, Anne, Géraldine, Rosebud y yo tomamos el camino hacia el Queen Mary en donde se reunieron los 2000 participantes para tomar un desayuno en la hierba mientras el día comenzaba a levantarse; un poco de calentamiento y una corta ceremonia de apertura.

Kathleen, que este año decidió de participar de una manera diferente estaba también allá con Elisabeth para comenzar la misión que se había dado de animarnos y cuidarnos, levantar nuestra energía con deliciosos productos frescos que mantenía en una hielera; ella nos sostuvo durante todo el fin de semana! Realizaron su misión a 200%. A las 7am exactamente, bajo la animación de todos los que habían venido a apoyarnos, comenzamos la marcha de 11 horas. La jornada no nos pareció larga ya que tuvimos encuentros, emociones, sonrisas, felicidad. 2000 personas caminando por la misma causa, algunos en memoria de un ser querido perdido a causa de la enfermedad, otros para honorar los “sobrevivientes”… Empezando la marcha tuvimos que controlar las lágrimas de la emoción al leer la pancarta que nos presentaba en la ruta una señora sonriente que había perdido su cabello: “I will survive because you are walking” (Voy a sobrevivir porque ustedes están caminando). Muchos mensajes de agradecimiento y de admiración de la parte de centenas de personas que nos soportaban a lo largo del camino. Una extraordinaria camaradería durante todo el fin de semana. 2000 personas que no se conocían, que caminaban juntas, se sostenían mutualmente, se sonreían, mostrándose corteses cuando había que hacer la fina para comer o para ir al baño o a la ducha… ayudándonos unos a otros cuando alguien se sentía mal… Muchos recuerdos de amistad y de bondad humana que conservaremos siempre. Que felicidad al compartir esta marcha con Solange, por quien estamos orando desde algunos meses. Solange acaba de terminar su tratamiento contra el cáncer del seno y llena de determinación vino a caminar con nosotros las últimas 12 millas del sábado. A pesar de los incidentes del camino (ampollas, luxación del tobillo en la milla 12…) llegamos todas juntas el sábado a la línea de las 26 millas (42km). Y el domingo en la mañana estábamos levantadas a la aurora con nuestros tenis para repartir y terminar las 13 millas (21km) que nos faltaban para llegar al Queen Mary en donde una ceremonia de clausura muy emocionante nos esperaba. Los fondos recogidos por los 2000 participantes fueron distribuidos delante de nosotros a diferentes organismos de investigación, de apoyo a enfermos sin seguro médico y de sensibilización. Después de 2 días intensos sentimos que a pesar del cansancio, los que habían caminado no querían regresar a sus hogares… solamente para hacer durar unos instantes más esta atmósfera de fraternidad que nos calienta el corazón.

Odile Ledoux-Tartaglia

Feliz semana. 7-8 de nov. del 2009

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