11th Sunday in Ordinary time B LA, June 16th–17th, 2012

posted Jun 12, 2012, 5:49 PM by German Sanchez

11th Sunday in Ordinary Time

year B

Los Angeles, June 16th   – 17th, 2012

1st Reading: from the Book of the Prophet Ezekiel 17,22-24

Psalm : 91(92)2-3,13-14,15-16

2º Reading:2nd  letter from St Paul to the Corinthians 5:6-10

Gospel: Saint Mark 4,26-34

 

For some time the Church has been celebrating. We have celebrated Ash Wednesday, Lent, Holy Week, the Easter Vigil, Easter, the Ascension of the Lord, Pentecost and, last Sunday, the solemnity of the Body and Blood of Christ.

Now we are returning to Ordinary Time. We need to come back to the daily liturgy, the faith of everyday.

And to help us, the liturgy proposes some texts that invite us to live with confidence because we are in the Church, under the tree that God planted. As the prophet Ezekiel in the first reading wrote, we live in the Kingdom of God which grows among us even if sometimes we are unaware of its development.

During this week and during this time of oncoming holidays let’s remember to live with confidence, let’s participate in the life of the Church, and let’s pay attention to the signs of the growth of the Kingdom of God among us.

The prophet Ezekiel announced that God would plant a magnificent cedar under which all will make their nests, all will live under the shadow of its branches and all will find fruit. This tree is the Church. The Church is the community in which everyone should feel at home, the family in which all share their joys and sorrows, the house where everyone is welcome to be responsible and to beautify the places and activities with their presence and commitment.

We are the Church and the Church is what we make of it. Let’s understand that we all are part of the Church and that we all have a responsibility in the development and life of our nearby local Church which welcomes us when we need a prayer, a sacrament, a blessing, or advice.

If the Church we attend is welcoming and open it is because you and I are friendly and open. If the liturgy of the Church we attend is joyful and pious it is because you and I take time to prepare it and because we participate in it with joy and conviction.

Let’s live with confidence because Christ is with us. Let’s live with confidence because the Spirit of God breathes in our communities and helps us to changes our routine and slowness.

Thanks to everyone involved in one way or another in the life of the community, in the growth of the Kingdom of God.

I invite all who still are only consumers, all who still don’t know that the Church has a mission for them, to wake up and let themselves be enlivened by the Spirit of God and to participate actively in the life of the family of God.

Let’s have confidence. God is calling us to participate in the building up of his Church.

Amen.

Fr. Germán

11º Domingo del tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico B

Los Ángeles, el 17 de junio del 2012

1ª lectura: del libro del profeta Ezequiel 17,22-24

Salmo: 91(92)2-3.13-14.15-16

2ª lectura: 2ª carta de San Pablo a los Corintios 5,6-10

Evangelio: de San Marcos 4,26-34

 

Desde el mes de febrero, hemos estado  llevando a cabo eventos muy importantes en la iglesia. Hemos celebrado el Miércoles de Ceniza, la Cuaresma, la Semana Santa, la Vigilia Pascual y el tiempo pascual. Así como también la Ascensión del Señor, Pentecostés y el domingo pasado, el Cuerpo de Cristo.

Ahora regresamos al tiempo ordinario. Esto es dedicarnos a la liturgia cotidiana, a la fe de todos los días.

Y para ayudarnos, la liturgia nos propone lecturas  que nos invitan a vivir con confianza,    resguardándonos siempre  bajo el árbol que Dios sembró para todos nosotros. Como el profeta Ezequiel nos dice en la primera lectura,  vivimos en el Reino de Dios que crece en medio de nosotros, incluso si a veces no somos conscientes de su desarrollo.

En esta semana que empieza y durante las próximas vacaciones de verano, tengamos presente vivir con confianza participando en la vida de la Iglesia y estar atentos  a los signos del crecimiento del Reino de Dios en medio de nosotros.

El profeta Ezequiel anuncia que Dios va a sembrar un magnífico árbol de cedro en el cual todos harán su nido, todos vivirán al amparo de la sombra de sus ramas y todos encontrarán frutos. Este árbol es la Iglesia, es la comunidad en la cual todos y todas deben sentirse en casa. Es la familia en la cual compartimos nuestras alegrías y nuestras penas. Es la casa  en la cual todos y todas son bienvenidos para embellecerla y participar en las actividades con su presencia y con su compromiso.

Así pues, nosotros  somos la Iglesia y la Iglesia es lo que nosotros hacemos de ella. Tomemos consciencia de que pertenecemos a la Iglesia y es   nuestra responsabilidad participar en su  construcción y  desarrollo. La Iglesia local, es aquella que se encuentra cerca  de nuestra casa. Es aquella que nos  recibe y escucha cuando pedimos una oración, un sacramento, una bendición o un consejo. Si la Iglesia que frecuentamos es acogedora y abierta es porque ustedes y yo somos acogedores y abiertos. Si la liturgia de la Iglesia que frecuentamos es alegre y piadosa es porque ustedes y yo  nos dedicamos  a construirla y a cuidarla participando  en ella con alegría y convicción.  

Vivamos con confianza porque  Cristo está con nosotros. Vivamos con confianza porque el   Espíritu de Dios se encuentra en nuestras comunidades   

Gracias a todos y a todas los que de alguna manera, participan  en la vida de la comunidad, en la construcción del Reino de Dios.

Invito a todas aquellas personas,  que desconocen aún, que en la Iglesia hay una misión para todos. Los invito a despertar y aprender a vivir con la fuerza del  Espíritu de Dios y  participar en  la vida de la familia y pueblo del Dios de una manera activa.

Confianza, Dios nos llama a participar en la construcción de su Iglesia.

Amén

P. Germán
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