13th Sunday in Ordinary time B LA, June 30th–July 1st, 2012

posted Jun 28, 2012, 4:08 PM by German Sanchez   [ updated Jun 30, 2012, 10:28 AM by St Sebastian Catholic Parish ]

13th Sunday in Ordinary time

year B

Los Angeles, June 30th   – July 1st, 2012

1st Reading: from the Book of Wisdom 1:13-15; 2:23-24

Psalm : 30,2,4,5-6,11,12,13

2º Reading:2nd  letter from St Paul to the Corinthians 8:7.9.13-15

Gospel: Saint Mark 5:21-43

 

The Book of Wisdom and the Gospel tell us that God loves life and Paul invites us to live in solidarity.

God loves life:

God did not make death, nor does he rejoice in the destruction of the living”. This statement of the Book of Wisdom is confirmed by the Gospel. Jesus heals a woman who had suffered bleeding for twelve years and, later on, wakes up a 12-year-old girl who was believed dead.

It’s true that we all must die. It’s our human condition. But we cannot say that God sends death or wants anyone to die. We must fight death and, nowadays, medicine gives us many ways to overcome diseases that a few years ago were considered fatal. Furthermore, we have the sacrament of the sick which is a blessing that the Church offers to help us confront illness with strength and confidence.

Faced with the illness of his daughter, the head of the synagogue begged Jesus to lay hands on her. Later on, Jesus realized that power had gone out from him when the bleeding woman was healed.  Similarly, When the Church lays on hands to celebrate a sacrament (Baptism, Reconciliation, Eucharist, Confirmation, Marriage, Ordination and Anointing of the Sick) the strength of the Holy Spirit is poured upon us and life is given to us.

Today we need to understand that God loves life and that the mission of the Church is to help us fight against evil, against sin, against everything that leads to death so we can fully live our time on earth.

The Word of God and the sacraments proposed by the Church are the means that God makes available to us, to enlighten us, to guide us and to give us the strength to fight death.

Let’s open our hearts so that whenever the Church lays hands on us, we may welcome the power of the Holy Spirit who comes to provide us with abundant life.

Let’s not live in resignation or in ignorance of evil. God wants us to stand up to fight and overcome evil, sin, and all that leads to death.
Living in Solidarity:

Paul reminds us that God has given us a lot and that we need to share it with our brothers and sisters.

We often forget that health, intelligence, strength and all the capabilities we have are gifts from God and that, around us, many of our brothers and sisters have not received as much as we have.

Let’s listen to the words of Paul and let’s learn to share as a way to thank God for all that he has given to us.

Amen.

Fr. Germán

13º Domingo del tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico B

Los Ángeles, el 1 de julio del 2012

1ª lectura: del libro de la Sabiduría 1,13-15;2,23-24

Salmo: 29(30) 2.4.5-6.11.12.13

2ª lectura: 2ª carta de San Pablo a los Corintios 8,7.9.13-15

Evangelio: de San Marcos 5,21-43

El libro de la Sabiduría y el Evangelio nos dicen que Dios ama la Vida y San Pablo nos invita a vivir en  solidaridad.

Dios ama la Vida:

Dios no hizo la muerte, ni se alegra en la destrucción de los vivientes”. Esta afirmación del libro de la Sabiduría es confirmada por  el Evangelio. Jesús cura una mujer que sufría de hemorragias desde hacía 12 años y hace levantar a una niña de 12 años que creían muerta.

Es verdad que todos debemos morir, es nuestra condición humana. Pero, no podemos decir que Dios nos envía la muerte o que desea que alguien muera. Ahora bien, nosotros debemos combatir enfermedades que ponen en peligro nuestra vida,  y la medicina cuenta con  muchos medios para vencer padecimientos  que hace algunos años eran incurables. Además, frente a la enfermedad, tenemos el sacramento de los enfermos, que es una bendición que la Iglesia nos propone para ayudarnos a afrontar  las enfermedades con fuerza y confianza.

Recordemos que ante  la enfermedad de su hija, el jefe de la Sinagoga le ruega  a Jesús que le imponga las manos. Cuando la mujer del Evangelio fue curada, Jesús sintió que una fuerza salía de él. Cuando la Iglesia impone las manos para celebrar un sacramento (el Bautismo, la Reconciliación, la Eucaristía, la Confirmación, el Matrimonio, la Ordenación sacerdotal y la Unción de los enfermos) ella derrama la fuerza del Espíritu Santo sobre nosotros para que Él nos transmita la Vida.

Hoy debemos comprender que Dios ama la vida y que la misión de la Iglesia es de ayudarnos a luchar contra el mal, contra el pecado, contra todo lo que conduce a vivir en la oscuridad. Dee esta forma, la Iglesia nos ayuda a vivir plenamente nuestra estadía en la tierra.

La Palabra de Dios y los Sacramentos que la Iglesia nos propone, son los medios que nuestro Padre  ofrece   para iluminarnos, guiarnos y darnos la fuerza para combatir  el mal.

Abramos nuestro corazón para que cada vez que la Iglesia imponga las manos,  recibamos la bendición y al  Espíritu Santo   para de esta forma tener  vida en abundancia.

No vivamos en la resignación o en la ignorancia frente al mal. Dios quiere que estemos de pie para luchar y para vencer el mal, el pecado y todo lo que nos lleve  a la oscuridad.

Vivir en  solidaridad:

San  Pablo nos dice  que Dios nos ha colmado de muchos bienes,  y que debemos compartir con nuestros hermanos y hermanas.

Frecuentemente olvidamos que la salud, la inteligencia y las capacidades  son dones que  Dios nos ha regalado, nos olvidamos de que algunos de nuestros   hermanos y hermanas  no han recibido tanto como nosotros.

Escuchemos las palabras de San Pablo y mostremos nuestro agradecimiento a Dios compartiendo   con los más necesitados.

Amén

P. Germán
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