14º Dom. B 5 de julio del 2009

posted Jul 3, 2009, 9:30 PM by Fr Germán Sanchez   [ updated Jul 3, 2009, 9:32 PM ]

14º Domingo del tiempo de la Iglesia

Año Litúrgico B

Los Ángeles 5 de julio del 2009

1ª lectura: Libro de Ezequiel 2,2-5

 Salmo : 122(123)

2ª lectura : de la 2ª carta de Sn Pablo a los Corintios 12,7-10

Evangelio: San Marcos 6,1-6

Al leer el texto de San Marco que la Iglesia nos propone para este domingo, podemos encontrar semejanzas entre la gente de Nazaret y nuestra sociedad actual y una enseñanza para nosotros hoy.

Semejanzas:

Los contemporáneos de Jesús tienen la habitud de juzgar los otros por su clase social, su familia, sus títulos, es decir, por sus apariencias. Al ver y sobre todo al escuchar las palabras de Jesús, la gente se pregunta con asombro: ¿“De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿No es éste el carpintero, el hijo de Maria, y el hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿No viven aquí entre nosotros sus hermanas? Y estaban desconcertados”.

Jesús viene de una familia humilde y no hace parte de la gente instruida o poderosa de Nazaret.

Su infancia y su adolescencia fueron normales y sus vecinos nunca lo habían considerado como alguien especial. Pasaron junto él sin darse cuenta de quién era verdaderamente.

Les costó trabajo aceptar que ese niño del barrio, ese joven con quien habían platicado en muchas ocasiones y este adulto que trabajaba como ellos, era el hijo de Dios.

A nosotros también nos sucede lo mismo. Juzgamos los otros por las apariencias. Juzgamos de la misma manera que la gente de Nazaret. A menudo subestimamos o simplemente ignoramos a alguien debido a la manera de vestirse o a su pasado que conocemos por las informaciones de un vecino mal intencionado. A veces pasemos junto a alguien sin prestar atención a sus palabras ya que no hace parte de nuestro medio social o es alguien que no ha estudiado tanto como nosotros o no tiene el carro que está a la moda o no habla bien muy nuestro idioma.

Como los contemporáneos de Jesús, a veces pasemos cerca de personas que habrían podido enriquecernos con sus palabras o ayudarlo a crecer.

Somos muy parecidos a la gente de Nazaret.

Una enseñanza:

La enseñanza que el Evangelio nos da para esta semana es que Dios utiliza gente sencilla, pobre y humilde para revelarse, para hablarnos y para actuar en nuestra vida.

Si pensamos en el Cura de Ars (patrón de los sacerdotes), si observamos la vida de Bernadette Soubirous y si observamos los pobres, los enfermos, las personas de edad y los niños vamos a descubrir la imagen de Dios y vamos a recibir los mensajes que Dios nos transmite por medio de ellos.

El Espíritu Santo elige, en nuestra época, hombres y mujeres, niños y personas de edad, enfermos y pobres para ayudarnos a crecer en la fe.

Con San Pablo, podemos decir: cuando me siento débil es cuando soy más fuerte. Si tomamos por nuestra cuenta las palabras de San Pablo, vamos a abrir nuestro corazón para escuchar el Espíritu de Dios y para permitir que el Señor haga milagros en nuestra vida y en nuestra fe.

El que, por orgullo o por falta de confianza en la fuerza del Señor quiere dirigir su vida, su familia, su trabajo y su existencia completamente solo no permite que Cristo intervenga en su vida.

Pidámosle al Señor que nos ayude a respetar a los demás por lo que son y no por las apariencias y sobre todo a los más sencillos y humildes de nuestro mundo para que podamos escuchar los mensajes que Dios nos transmite por las palabras y por la vida de los que sufren y de los que son despreciados o ignorados por nuestra sociedad.

Enséñanos Señor a ser humildes y abre nuestros corazones a tu Palabra y a tu presencia en el mundo de hoy.

Amen         P. Germán
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