14th Sunday in the Church’s time C

posted Jun 30, 2016, 6:53 PM by German Sanchez   [ updated Jul 7, 2016, 6:15 AM ]

14th Sunday in the Church’s time C

Los Angeles, July 2nd /3rd, 2016

1st Reading: from the Book of Isaiah 66,10-14c

Psalm : 65(66)1-3,4-5,6-7,16,20

Reading: Letter of Saint Paul to the Galatians 6,14-18

Gospel: Saint Luke 10,1-12.17-20

This Sunday’s liturgy reminds us that Jesus chose his disciples and sent them two by two to be his apostles.

Jesus chose his disciples.

More and more we realize that all men and women of our society don’t have the same faith that we do. We don’t live in a Christian society. We are no longer living in a country recognized as Christian. The majority of Western countries call themselves lay. The separation between Church and State is a development in politics and religious understanding.

Today we are Christians because we have been chosen by Jesus and we have accepted the invitation of the Lord to be his disciples.

In this week we can take time to reflect on this privilege that we have. We can thank God for choosing us in the midst of all to know and follow him. Jesus chooses to convey to us all the things He received from his Father. He reveals to us the face of the Father and gives us the Holy Spirit so we can understand his words and live like Sons and Daughters of God whose we are.

We have been chosen, we have accepted the invitation and then the Lord sends us two by two to be his apostles.

Jesus sends two by two, or by pair, those who accept his invitation to be disciples because he wants us to build communities. Christianity should be lived with others. From the beginning, the disciples of Christ understood that they could not live faith by themselves. The baptized are members of a community and a family. We are members of the Body of Christ.

More and More, the Church reminds us that we should integrate into a community to help our faith grow and to become apostles of Christ. Each time we receive a sacrament at the Church, in the community, we are sent to the world to proclaim that Christ is in the midst of us. We proclaim that we have received the peace of God and we have been chosen by God to be artisans of peace and workers of brotherhood.

Each time we receive a sacrament, we are sent by the Church into the world to be the presence of God in the midst of our brothers and sisters.

The apostle is one who becomes little by little the voice of God in the world. We are the hands of God that work for the good of all, we are the heart of God that suffers with those who suffer and rejoices with those who are happy.

Thank God for choosing us and helping us to accomplish the mission of apostles in the midst of our brothers and sisters so that everyone can discover that you are a God of love, mercy, forgiveness and compassion.

Amen.

Fr. Germán

14º Domingo Tiempo de la Iglesia C

Los Ángeles, el 3 de julio del 2016

1ª lectura: del libro de Isaías 66,10-14c

Salmo: 15(16)1-3.4-5.6-7.16.20

2ª lectura: carta de San Pablo a los Gálatas 6,14-18

Evangelio: de San Lucas 10,1-12.17-20



La liturgia de este domingo nos recuerda que Jesús escogió sus discípulos y los envió de dos en dos, para que fueran sus apóstoles.


Jesús escogió sus discípulos.


Cada día más, constatamos que todos los hombres y mujeres de nuestra sociedad, no tienen la misma fe que nosotros. Ya no vivimos en una sociedad cristiana. Ya no estamos en un país que se declara cristiano. La mayoría de los países de occidente hoy se dicen laicos.


La separación entre la Iglesia y el Estado es un progreso en la concepción de la política y de la religión.


Hoy somos cristianos porque hemos sido escogidos por Jesús y porque hemos aceptado responder positivamente a esta invitación del Señor a ser sus discípulos.


En esta semana podemos tomar un poco de tiempo para reflexionar en el privilegio que tenemos. Demos gracias a Dios por habernos escogido, en medio de todos, para conocerlo y seguirlo. Jesús nos escogió para transmitirnos todo lo que había recibido de su Padre. Nos reveló el rostro del Padre, nos dio el Espíritu Santo para que pudiéramos comprender sus palabras y vivir como hijos de Dios que somos.


Hemos sido escogidos, hemos aceptado esa invitación y el Señor nos ha enviado de dos en dos, para que seamos sus apóstoles.


Jesús envía a quienes aceptan ser sus discípulos de dos en dos, porque deseaba que formáramos comunidades. El cristianismo debe vivirse con los demás. Desde el inicio, los discípulos de Jesús comprendieron que no podían vivir la fe aislados. Los bautizados son miembros de una comunidad, de una familia. Somos miembros del Cuerpo de Cristo.


Cada vez más, la Iglesia nos recuerda que debemos integrar una comunidad, para crecer en la fe y transformarnos en apóstoles de Cristo. Cada vez que recibimos un sacramento en la Iglesia, en comunidad, somos enviados al mundo para anunciar que Cristo está en medio de nosotros. Que hemos recibido la paz de Dios y hemos sido escogidos por Dios, para ser artesanos de paz, obreros de fraternidad.


Cada vez que recibimos un sacramento, somos enviados por la Iglesia al mundo, para ser la presencia de Dios, en medio de nuestros hermanos y hermanas.


El apóstol es quien se transforma, poco a poco, en la voz de Dios en el mundo. Somos las manos de Dios que trabajan por el bien de todos, somos el corazón de Dios que sufre con los que sufren y se alegra con los que están alegres.


Gracias Señor por habernos escogido, ayúdanos a cumplir con nuestra misión de apóstoles, en medio de nuestros hermanos y hermanas, para que todos descubran que Tú eres un Dios de amor, misericordia, perdón y compasión. Amén

Amén P. Germán

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