15th Sunday in OT. Year B Los Angeles, July 14th – 15th, 2018

posted Jul 12, 2018, 7:13 PM by German Sanchez

15th Sunday in Ordinary Time

Year B

Los Angeles, July 14th – 15th, 2018

1st Reading: from the Book of the Prophet Amos 7,12-15

Psalm : 84(85)9-10,11-12,13-14

2º Reading: from the letter of St Paul to the Ephesians 1:3-14

Gospel: Saint Mark 6,7-13

The liturgy of this Sunday reminds us about the characteristics of our Christian identity. We are men and women chosen by God and sent to the whole world.

Chosen by God.

The first characteristic of every Christian is to have been chosen by God. We know that all men and women around us are not Christians. You and I have been chosen by God. He called us in the middle of the crowd to make us the members of the Body of Christ, the members of the Church.

We are that people that God chose and filled with blessings of the Spirit. We must become aware of that privilege we have. God pronounced our name on the day of our baptism, chose us, transmitted the Holy Spirit, marked us with the Holy Chrism and gave us what is necessary so that we can transform ourselves into what we are: His children chosen to be His representatives on earth.

The second characteristic of our Christian identity is having been sent by God to the whole world.

We have a mission. The Lord does not want us to lock ourselves in our homes, in our comfort, in our family or in our small circle of friends. He sends us. We must open the doors of our hearts and go to others. We must go to the peripheries, as Pope Francis often says. The Lord does not want the men and women he has chosen to be locked up in churches or in their groups but to go abroad.

We all have the responsibility to go and announce that the Spirit of God is in our midst and that we have all been called by God to fight against all forms of evil. God has given us what is necessary to go to the whole world and announce to all creation that we must come together to build a better world for all. That we must work together so that the injustices in the world stop, so that there are no more children suffering. We must transform ourselves into workers of peace so that there are no further divisions in our families, so that there are no more conflicts in our society and so that there are no more wars in our world.

Let's rejoice and thank God for choosing us despite our weaknesses, doubts and infidelities. We thank the Lord for the trust he has in us. Let us ask him to help us to open our hearts to allow ourselves to be enlightened and fortified by the sacraments so that we are not afraid to respond with joy and conviction to the mission he entrusts to us.

Let's not forget that we have been chosen by God and that God counts on us. Let's not forget that we have been sent by God and that He has confidence in us.

Thank you Lord and give us the joy of working to make suffering around us disappear.

Amen.

Fr. Germán

15º Domingo del Tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico B

Los Ángeles, el 15 de julio del 2018

1ª lectura: del libro del profeta Amós 7,12-15

Salmo: 84(85)9-10.11-12.13-14

2ª lectura: carta de San Pablo a los Efesios 1,3-14

Evangelio: de San Marcos 6,7-13

La liturgia de este domingo nos recuerda las características de nuestra tarjeta de identidad de cristianos. Somos hombres y mujeres escogidos por Dios y enviados al mundo entero.

Escogidos por Dios.

La primera característica de todo cristiano es haber sido escogido por Dios. Sabemos que todos los hombres y mujeres que están alrededor de nosotros no son cristianos. Ustedes y Yo hemos sido escogidos por Dios. Nos llamó en medio de la multitud para hacer de nosotros los miembros del Cuerpo de Cristo, los miembros de la Iglesia.

Somos ese pueblo que Dios escogió y llenó de bendiciones del Espíritu. Debemos tomar consciencia de ese privilegio que tenemos. Dios pronunció nuestro nombre el día de nuestro bautismo, nos escogió, nos transmitió el Espíritu Santo, nos marcó con el Crisma Santo, nos dio lo necesario para ser lo que somos: sus hijos escogidos para ser sus representantes en la tierra.

La segunda característica de nuestra identidad cristiana es haber sido enviados por Dios al mundo entero.

Tenemos una misión. El Señor no quiere que nos encerremos en nuestros hogares, en nuestro confort, en nuestra  familia o en nuestro pequeño círculo de amigos. Él nos envía. Debemos abrir las puertas del corazón, para ir hacia los demás. Debemos ir a las periferias, como dice frecuentemente el Papa Francisco. El Señor no quiere que los hombres y mujeres que ha escogido, se encierren en las iglesias o en sus grupos, sino que vayan al exterior.

Todos tenemos la responsabilidad de ir a anunciar que el Espíritu de Dios está en medio de nosotros. Que todos hemos sido llamados por Dios, para luchar contra todas las formas del mal. Dios nos ha dado lo necesario para ir al mundo entero y anunciar a toda la creación, que debemos reunirnos para construir un mundo mejor para todos. Que debemos trabajar juntos para que cesen las injusticias en el mundo, para que no haya más niños que sufren. Debemos ser obreros de paz, para que no haya más divisiones en nuestras familias, para que no haya más conflictos en nuestra sociedad y para que no haya más guerras en nuestro mundo.

Alegrémonos y demos gracias a Dios por habernos escogido, a pesar de nuestras debilidades, dudas e infidelidades. Agradezcamos al Señor por la confianza que tiene en nosotros. Pidámosle que nos ayude a abrir nuestros corazones, para dejarnos iluminar y fortificar por los sacramentos. Para que no sintamos miedo de responder con alegría y convicción a la misión que nos confía.

No olvidemos que hemos sido escogidos por Dios y que Dios cuenta con nosotros. No olvidemos que hemos sido enviados por Dios y que Él tiene confianza en nosotros.

Gracias Señor y danos la alegría de trabajar, para hacer desaparecer todo sufrimiento alrededor de nosotros.

Amén   P. Germán
Comments