15th Sunday in the Church’s time C Los Angeles, July 9th /10th, 2016

posted Jul 9, 2016, 10:56 AM by German Sanchez

15th Sunday in the Church’s time

Time C

Los Angeles, July 9th /10th, 2016

1st Reading: from the Book of Deuteronomy 30,10-14

Psalm : 18(19)8,9,10,11

Reading: Letter of Saint Paul to the Colossians 1,15-20

Gospel: Saint Luke 10,25-37

This Sunday’s liturgy is full of Good News.

For this week’s reflection I want to offer three ideas that can help us to live better.

The law of the Lord is already in your mouth and in your hearts.

Christ Jesus the firstborn of all creation.

We should live like the good Samaritan.

The law of the Lord is already in your mouth and in your hearts.

The first text for this Sunday comes from the book of Deuteronomy that is part of the Bible and the Torah.

Moses invites the people of God to listen to God’s voice and follow his commandments. After Moses, the prophets were sent and they have always told us that we have been created to listen to the voice of God and to follow his path. 

The Church reminds us on the day of our baptism, that we are daughters and sons of God and that the Spirit of God is in our hearts. This is the reason why we can proclaim the Word of God and love like God loves, because He dwells in us.

God is in us; we have the light and the strength of God in our hearts.

Christ Jesus is the firstborn of all creation. Christ is our firstborn brother. He takes our hands to show us the way and he walks with us. He is the head of the Body, the head of the Church. If we are integrated into him, if we are members of the Church, then Christ is our head. He leads us, he guides us, he accompanies us and he lives in us.

If we listen to the voice of the Lord, if we follow his commandments, if we allow Christ to act in us, then we will always try to act like the good Samaritan of the Gospel.

We should live like the good Samaritan because in our hearts dwells the Spirit of God who makes us resemble Christ.

In this year of Mercy, Pope Francis would like us to contemplate the actions and listen to the words of Jesus to discover the face of God who is Mercy.

If God dwells in us, if we follow Jesus’ example and if we live the faith in the community, we cannot be insensible to the sufferings of our brothers and sisters. Good Samaritans are those who open their hearts, ears and hands to the sufferings of their brothers and sisters. Good Samaritans are those who transform themselves into what they are: the images of God alive in today’s world.

Nothing is impossible for us because the Spirit of God dwells in us and Christ walks with us.

Let us be like the good Samaritan living like true members of the Body of Christ.

Amen

Fr. Germán

15º Domingo Tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 10 de julio del 2016

1ª lectura: del libro del Deuteronomio 30,10-14

Salmo: 15(16) 8.9.10.11

lectura: carta de San Pablo a los Colosenses 1,15-20

Evangelio: de San Lucas 10,25-37

La liturgia de este domingo está llena de Buenas Nuevas.

Les propongo para la reflexión de esta semana, tres ideas que podrían ayudarnos a vivir mejor.

La ley del Señor está en nuestra boca y en nuestro corazón.

Cristo Jesús es el primogénito de toda creatura.

Debemos vivir como el buen samaritano.

La ley del Señor está en nuestra boca y en nuestro corazón.

El primer texto que la Iglesia nos propone para este domingo, viene del Libro del Deuteronomio que hace parte de la Biblia y de la Tora.

Moisés invita al pueblo de Dios, a escuchar su voz y a seguir sus mandamientos. Después de Moisés, los profetas se han sucedido y nos han dicho siempre, que hemos sido creados para escuchar la voz de Dios y para seguir sus caminos.

La Iglesia nos recuerda, el día de nuestro bautismo, que somos hijos de Dios y que el Espíritu de Dios está en nuestro corazón. Esta es la razón por la cual, podemos anunciar la Palabra de Dios y amar como Dios ama, porque Él vive en nosotros.

Dios está en nosotros, tenemos la luz y la fuerza de Dios en nuestro corazón. Cristo Jesús es el primogénito de toda creatura. Cristo es nuestro hermano mayor. Nos tiene de la mano, para mostrarnos la ruta y caminar con nosotros. Él es la cabeza del Cuerpo, la cabeza de la Iglesia. Si estamos unidos a Él, si somos miembros de la Iglesia, entonces Cristo es nuestra cabeza. Él nos dirige, nos orienta, nos acompaña, vive en nosotros.

Si escuchamos la voz del Señor, si seguimos sus mandamientos, si dejamos que Cristo actúe en nosotros, entonces vamos a actuar siempre y en todas partes, como el buen samaritano del Evangelio.

Debemos vivir como el buen samaritano porque en nuestro corazón, está el Espíritu de Dios que hace que seamos semejantes a Cristo.

En este año de la misericordia, el Papa Francisco quiso que contempláramos las acciones y escucháramos las palabras de Jesús, para descubrir el rostro de Dios que es misericordia.

Si Dios habita en nosotros, si seguimos el ejemplo de Jesús, si vivimos la fe en la comunidad cristiana, no podemos ser insensibles al sufrimiento de nuestros hermanos y hermanas. El buen samaritano es quien abre su corazón, oídos y manos, al sufrimiento de sus hermanos y hermanas. El buen samaritano es quien se transforma poco a poco, en lo que es: la imagen de Dios vivo en el mundo de hoy.

Nada es imposible para nosotros porque el Espíritu de Dios está en nosotros y Cristo camina al lado nuestro.

Seamos como el buen samaritano, vivamos como verdaderos miembros del Cuerpo de Cristo.

Amen.
P. Germán
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