16th Sunday in OT year B LA, July 21st –22nd, 2012

posted Jul 19, 2012, 4:49 PM by German Sanchez   [ updated Jul 22, 2012, 1:26 PM ]

16th Sunday in Ordinary time

year B

Los Angeles, July 21st –22nd, 2012

1st Reading: from the Book of the Prophet Jeremiah 23,1-6

Psalm : 23,1-3.3-4.5-6

2º Reading: from the letter of St Paul to the Ephesians 2,13-18

Gospel: Saint Mark 6,30-34

This week, I invite you to meditate about the last paragraph of the Gospel for this Sunday: When he (Jesus) disembarked and saw the vast crowd, his heart was moved with pity for them, for they were like sheep without a shepherd; and he began to teach them many things”.

The evangelist recounts that Jesus took pity on the crowd following him because they were like sheep without a shepherd.

The prophet Jeremiah said in the first reading that sheep without a shepherd get scattered, get confused, fear, tremble, and feel lost.

The Word of God tells us today that we need a shepherd to draw us together, to show us the way of righteousness and peace, to encourage us in difficult times, to comfort us in times of sorrow, to lead us on the path to happiness.

The first message of this Sunday is: "we all need a shepherd."
Then, this morning we can ask ourselves: Who is my shepherd? Whom do I follow in my life? Who advises me when I take an important decision in my life, on my work,
in my relationships with others? Who comforts me and enlightens me in moments of darkness? Who helps me to meet others and to work for reconciliation and unity around me?

The tragedy of many people in our world is being unaware of the Good Shepherd or refusing to follow Him.

The Church and the baptized have received the mission to show and lead all men and women of goodwill towards the Good Shepherd.

Through the cross and the resurrection, Jesus gives testimony of his love for all of humanity and his desire to unite all creation around him to build a kingdom of justice and peace.

Two thousand years ago the Lord was moved with pity for the crowd and, still now, He feels pity for our world.

The richer we become and the more our intelligence develops, the higher the risk of seeing ourselves as almighty, not needing a Shepherd to guide us and to help us build the world.

The Lord feels pity for me if I won’t let Him guide me. Then, how can I change my attitude to be transformed into a new man, a new woman, who is guided by the Good Shepherd into the peace that He came to give us?

If you want peace in your heart, in your family, at work, and in your neighborhood, open the doors of your hearts to the Good Shepherd who will teach you how to organize your life through the law of love and justice.

Amen.

Fr. Germán

16º Domingo del tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico B

Los Ángeles, el 22 de julio del 2012

1ª lectura: del libro del profeta Jeremías 23,1-6

Salmo: 22(23) 1-3.3-4.5-6

2ª lectura: carta de San Pablo a los Efesios 2,13-18

Evangelio: de San Marcos 6,30-34

En esta semana, los invito a detenerse en  la última frase del Evangelio de este domingo para meditar: “Cuando Jesús desembarcó, vio una multitud que lo estaba esperando y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas”.

El evangelista nos dice que Jesús tuvo piedad de la gente que lo seguía porque estaban como ovejas sin pastor.

El profeta Jeremías dice en la primera lectura que las ovejas sin pastor se dispersan, se confunden, sienten miedo, sufren y se sienten perdidas.

La Palabra de Dios nos dice hoy que necesitamos un pastor que nos reúna, que nos muestre el camino de la justicia y de la paz. Un Pastor que nos anime en los momentos difíciles,  nos consuele frente a los sufrimientos y  nos indique la ruta que nos lleva a la felicidad.

El primer mensaje de este domingo es: “todos necesitamos de un pastor”.

Entonces, en esta mañana podemos preguntarnos: ¿Quién es mi pastor? ¿A quién sigo en mi vida? ¿Quién me aconseja cuando debo tomar una decisión importante en mi vida, en mi trabajo, en mis relaciones con los demás? ¿Quién me consuela y me ilumina en los momentos de oscuridad? ¿Quién me ayuda a encontrar a los demás,  a trabajar por la reconciliación y por la unidad a mi alrededor?

El drama de muchas personas en nuestra humanidad, es el  no conocer al Buen Pastor o el no aceptar  seguirlo.

La Iglesia y los bautizados, hemos recibido la misión de mostrar y de conducir a todos los hombres y mujeres de buena voluntad hacia el Buen Pastor.

Por medio de la cruz y  la resurrección por todos, Jesús da testimonio de su amor por la humanidad y de su deseo de reunir a toda la creación alrededor de Él para construir un Reino de justicia y de paz.

El Señor sintió piedad de la multitud hace 2000 años y todavía hoy, siente piedad de nuestro mundo.

Mientras más ricos somos y  desarrollamos nuestra inteligencia,  corremos más el riesgo de creernos todo-poderosos y de pensar que no necesitamos un Pastor para guiarnos y para ayudarnos a construir el mundo.

El Señor siente piedad de mí porque no me dejo guiar por Él. Entonces, ¿Cómo en esta semana, puedo cambiar mi actitud para transformarme en un hombre nuevo, en una mujer nueva que se deja guiar por el Buen Pastor, hacia la paz que Él vino a ofrecernos?

Si ustedes desean que la paz habite en su corazón, en su familia, en su trabajo y en su barrio; abran las puertas de su corazón al Buen Pastor que va a instruirlos y a enseñarles a organizar su vida según, la ley del amor y de la justicia.

Amén  

P. Germán
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