16th Sunday of the Church A LA, July 16th /17th, 2011

posted Jul 13, 2011, 7:11 PM by Fr. German Sanchez   [ updated Jul 16, 2011, 6:17 PM ]

16th Sunday of the Church

Time A

Los Angeles, July 16th /17th, 2011

1st Reading: from the book of Wisdom 12,13.16-19

Psalm :85(86)5-6.9-10.15-16

2º Reading: from the Letter of St Paul to the Romans 8,26-27

Gospel: Saint Mathew 13,24-43

 

“Whoever has ears ought to hear!”.

 

This Sunday's liturgy tells us that the Kingdom of God is growing around us despite appearances.
Oftentimes we observe the bad things and then get annoyed because of the suffering that occurs around us.
The mass media are always thirsty for blood, misery, misfortune and disasters.

In view of the evil, suffering and mischievousness that surround us, we are tempted to blame it on God’s silence or to take things into our own hands resolving to try to change the world with our own strength.

The death penalty and the thousands of inmates in prisons are attempts to get rid of people we consider harmful to society.
The Word of God tells us that the Kingdom of God grows in this world even if the press doesn’t talk about it and even if we don’t notice it in our daily lives.

Today we are invited to live with confidence and to believe that our good actions produce abundant fruit, gradually transforming our world.

Today we are invited to live with confidence and to believe that the Spirit of God is at work in our world and Who will gradually overcome evil so that the Glory of God becomes present in the whole Earth.
St. Paul tells us that we need the Holy Spirit to be able to wish what God wishes and to work with Him, being like Him, slow to bitterness and full of love and truthfulness.
What God wants is for the world to be saved and for humanity to live in peace.
Let’s ask the Lord to help us to discover and support with our prayers, our donations and our commitment, all the good things around which are signs of God's presence among us.

 

Amen.

Fr. Germán

16º Domingo del tiempo de la Iglesia

Año Litúrgico A

Los Ángeles 17 de julio del 2011

1ª lectura : del Libro de la Sabiduría 12,13.16-19

 Salmo : 85(86)5-6.9-10.15-16

2ª lectura : de la carta de San Pablo a los Romanos 8,26-27

Evangelio: San Mateo 13,24-43

 

 

El que tenga oídos que oiga!”

 

La liturgia de este domingo nos dice que el Reino de Dios está creciendo en medio de nosotros a pesar de las apariencias.

Frecuentemente miramos sobretodo el mal y nos enojamos a causa del sufrimiento que existe en nuestro mundo.

Como si fuera poco, los medios de comunicación siempre tienen sed de sangre, de miseria, de desgracias y de catástrofes.

Frente al mal, al sufrimiento y a la maldad que nos rodean, tenemos la tentación de acusar a Dios a causa de su silencio o de tomar las cosas en mano para juzgar y limpiar el mundo con nuestra propia fuerza. La pena de muerte y los miles de personas en la cárcel son tentativas que la humanidad ha propuesto para limpiar la tierra de personas que consideramos nocivas para la sociedad. Estas medidas drásticas e inhumanas no han dado resultado positivo.

La Palabra de Dios nos dice que el Reino de Dios crece en este mundo a pesar de que la prensa no habla de él y a pesar de que nosotros no lo notamos en la vida de todos los días.

Hoy estamos invitados a vivir con confianza y a creer que el bien que hacemos produce abundantes frutos y transforma poco a poco nuestro mundo.

Hoy estamos invitados a vivir con confianza y a creer que el Espíritu de Dios está trabajando en nuestro mundo y poco a poco vencerá el mal para que la Gloria de Dios se manifieste en toda la tierra.

San Pablo nos dice que necesitamos el Espíritu Santo para desear lo que Dios desea y para trabajar con Él siendo como Él lentos a la cólera y llenos de amor y de verdad.

Lo que Dios quiere es que el mundo se salve y que la humanidad viva en paz.

Pidamos al Señor que nos ayude a descubrir y a apoyar con la oración, con donaciones y con nuestro trabajo, todas las obras buenas que hay alrededor de nosotros y que son signos de la presencia de Dios en medio de nosotros.

Que esta semana nos ayude a descubrir los signos de la presencia del reino de Dios en nuestro mundo y a trabajar por un mundo mejor.

Amen.

P. Germán
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