18th Sunday in the Church’s Los Angeles, July 30th, 2022

posted Jul 29, 2022, 7:48 PM by German Sanchez

18th Sunday in the Church’s

Time C

Los Angeles, July 30th, 2022

1st Reading: from the Book of Ecclesiastes 1:2; 2:21-23

Psalm: 89(90)3-4,5-6,12-13,14,17

Reading: Letter of Saint Paul to the Colossians 3,1-5.9-11

Gospel: Saint Luke 12,13-21

This Sunday, I’d like you to reflect on two phrases from the Word of God that we have just proclaimed: "Vanity of vanities. All things are vanity,” and on Jesus' affirmation: "One’s life does not consist of possessions."

"Vanity of vanities. All things are vanity.”

These words from Ecclesiastes, which is one of the books of Wisdom in the Bible that probably contains the words of King Solomon, who is considered the great sage of the people of Israel, remind us that everything in life is vanity.

Nothing we have or know is forever.

Everything is temporary.

In our life there are many aspects that should be considered as tools or as means to live better.

I am talking about politics, science, culture, money, our wealth, social life, family life, our entertainment and all the activities we do in life. Even religion cannot become a goal in itself.  It is also a means to get closer to God and others.

We live in a world that is becoming more secularized every day. It’s a world that believes and makes us believe that we do not need God. It’s a society that thinks that human intelligence and technological progress can take the place of God.

In this world that is ours, we must remind all our brothers and sisters who think that they do not need God, that everything is vanity;

that everything is temporary; and that nothing is definitive, nor eternal.

We Christians carry this important message to today's world. Jesus said that "One’s life does not consist of possessions."

The happiness, peace and future of men and women do not depend on wealth, progress or material abundance. Everything is temporary, and everything we have, we have received to use it to love and to build universal brotherhood.

We have been created to love and to live fraternally. The only realities that never disappear, not even with death, are the love that we have lived and the fraternal relationships that we have built throughout life.

The world today suffers, and humanity is destroyed in certain regions of the planet because love and brotherhood are absent.

If love and fraternity are present in politics and in relations between us, in our family, in society, in our countries and among nations, there will be no more wars or men and women who die of hunger in the world.

The Wisdom of the Bible says something that all men and women of good will can understand. Let's take advantage of this message that everyone can hear to remember always and everywhere that everything is vanity and that the only realities that do not disappear and that are essential for the happiness of all are love and brotherhood.

Amen

Fr. Germán

18º Domingo Tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 31 de julio del 2022

1ª lectura: del libro del Eclesiastés (Cohélet) 1,2;2,21-23

Salmo: 89(90) 3-4.5-6.12-13.14.17

2ª lectura: carta de San Pablo a los Colosenses 3,1-5.9-11

Evangelio: de San Lucas 12,13-21

En este domingo les propongo reflexionar sobre las siguientes frases de la Palabra de Dios que acabamos de proclamar: “Todas las cosas, absolutamente todas son vanidad” y la afirmación de Jesús: “la vida del hombre no depende de los bienes que posea.”

“Todas las cosas, absolutamente todas son vanidad”.

Estas palabras del Eclesiastés que es uno de los libros de la Sabiduría de la Biblia que contiene probablemente las palabras del Rey Salomón, considerado como el gran sabio del pueblo de Israel, nos recuerda que en la vida todo es vanidad.

Nada de lo que tenemos o de lo que conocemos es definitivo.

Todo es pasajero.

En nuestra vida hay muchos aspectos, que deben ser considerados como instrumentos o medios para vivir mejor.

Estoy hablando de la política, de la ciencia, de la cultura, del dinero, de nuestras riquezas, de la vida social, de la vida familiar, de nuestras diversiones y de todas las actividades que realizamos en la vida. Incluso la religión no puede transformarse en un objetivo en sí, también es un medio para acercarnos a Dios y a los demás.

Vivimos en un mundo que es cada día más secularizado. Mundo que cree y nos hace creer, que no necesitamos a Dios. Una sociedad que piensa que la inteligencia humana y el progreso tecnológico, pueden tomar el lugar de Dios.

En este mundo que es el nuestro, debemos recordar a todos nuestros hermanos y hermanas que piensan que no necesitan a Dios. Que todo es vanidad.

Que todo es pasajero, que nada es definitivo, ni eterno.

Los cristianos llevamos ese importante mensaje para el mundo de hoy. Jesús dijo que “la vida del hombre no depende de los bienes que posea.”

La felicidad, la paz y el futuro del hombree y de la mujer, no dependen de la riqueza, ni del progreso, ni de la abundancia material. Todo es pasajero, todo lo que tenemos lo hemos recibido para utilizarlo en amar y para construir la fraternidad universal.

Hemos sido creados para amar y vivir fraternalmente. Las únicas realidades que no desaparecen jamás, ni siquiera con la muerte, son el amor que hemos vivido y las relaciones fraternales que hemos construido a lo largo de la vida.

El mundo de hoy sufre y la humanidad se destruye en ciertas regiones del planeta, porque el amor y la fraternidad están ausente.

Si el amor y la fraternidad están presentes en la política y en las relaciones entre nosotros, en la familia, en la sociedad, en nuestros países y entre las naciones, no habrá más guerras ni hombres y mujeres que mueren de hambre en el mundo.

La Sabiduría de la Biblia, dice algo que todos los hombres y mujeres de buena voluntad pueden comprender. Aprovechemos de ese mensaje que todos pueden escuchar, para recordar siempre y en todas partes que todo es vanidad. Que las únicas realidades que no desaparecen y son esenciales para la felicidad de todos son el amor y la fraternidad.

Amen.  P. Germán
Comments