19th Sunday of the Church B LA, August 8th /9th, 2015

posted Aug 6, 2015, 3:54 PM by German Sanchez

19th Sunday of the Church

Time B

Los Angeles, August 8th /9th, 2015

1st Reading: from the  first Book of Kings 19,4-8

Psalm : 33(34)2-3,4-5,6-7,8-9

2º Reading:  from the letter of  Saint Paul to the Ephesians 4,30—5,2

Gospel: Saint John 6,41-51

During the last few weeks we have been reading the Gospel of John that speaks about the Eucharist.

The first reading of this Sunday recalls the time when the Prophet Elijah had such difficulties in his life that he asked God to let him die.

God heard Elijah’s anguish and sent an angel to feed him and give him strength to continue living and performing his mission.

Occasionally or in certain difficult moments of life we feel discouraged, tired, and exhausted. In the same way as Elijah, sometimes in life we go through hard times feeling so powerless and discouraged that we want to leave everything behind and quit.

In the life of everyone there are times and situations when we feel lost, we don’t know what to do, or we can’t find the words or actions that we need to comfort and encourage one other.

Even today God is concerned about the suffering of humanity. Our God protects everyone who feels discouraged, tired, disappointed, or fearful.

But today God doesn’t send an angel to provide us with comfort, food, or strength. Today God sends his own Son.

In the Eucharist we have the presence of Jesus Christ, the Son of God who becomes food for all.

Jesus comes close to all people looking for strength, vitality, courage and light so they are able to face the ups and downs in life.

In the Eucharist, the Body and Blood of Christ are waiting for us, ready to feed us, to enlighten us and to bring us the strength to continue living with confidence and joy.

The Gospel of today reminds us that every time we face a difficult time in life, we should welcome the Eucharist which is the food that God prepared for us who believe that God is good and cares for his children.

The Lord invites us to attend the Eucharist so that we can be nourished with His light and His strength.

Let’s not reject the invitation that the Lord sends us every day, especially on Sundays. We need the food that comes from God to live, as St. Paul says, full of goodness and compassion. We need His food to forgive one another as God forgives us, to live in love, peace and justice.

Amen.

Fr. Germán

19º Domingo de la Iglesia

Año Litúrgico B

Los Ángeles, el 8 /9 de agosto del 2015

1ª lectura: del 1º libro de los Rey 19,4-8

Salmo : 33(34)2-3,4-5.6-7.8-9

2ª lectura: de la carta de San Pablo a los Efesios 4,30—5,2

Evangelio: de San Juan 6,41-51

Desde hace algunas semanas, hemos estado leyendo, el Evangelio de San Juan que habla de la Eucaristía.

La primera lectura de este domingo, nos recuerda que el Profeta Elías tuvo momentos tan difíciles en su vida que le pidió a Dios la muerte.

Dios escuchó el sufrimiento de Elías y le envió un ángel para que lo alimentara, y le diera fuerzas para continuar viviendo y realizando su misión.

De vez en cuando o en ciertos momentos difíciles de nuestra vida, nos sentimos desanimados, cansados y agotados. De la misma manera que Elías, nosotros también atravesamos en la vida por momentos difíciles, en los cuales no tenemos fuerza y nos sentimos tan desanimados que quisiéramos abandonarlo todo y cesar toda actividad.

En la vida de todos hay momentos y situaciones, en los cuales nos sentimos perdidos. No sabemos cómo actuar, no encontramos las palabras, o los gestos que debemos utilizar para consolarnos, o para animar a nuestros hermanos y hermanas.

Dios se preocupa todavía hoy por la humanidad que sufre. Nuestro Dios protege a todos los que se sienten desanimados, cansados, decepcionados o inquietos.

Dios no envía hoy un ángel para consolarnos, alimentarnos y darnos fuerza. Dios envía a su propio Hijo.

En la Eucaristía tenemos la presencia de Jesucristo, el Hijo de Dios que se convierte en alimento para estar cerca de todos los que buscan fuerza, energía, ánimo y luz para afrontar las vicisitudes de la vida.

En la Eucaristía, el Cuerpo y la Sangre de Cristo nos esperan para alimentarnos, iluminarnos y transmitirnos fuerza, para continuar viviendo con confianza y alegría.

El Evangelio de hoy nos recuerda que cada vez que debamos afrontar un momento difícil en la vida, debemos recibir la Eucaristía. Es el alimento que Dios preparó para nosotros que creemos que Dios es bueno y cuida de sus hijos.

El Señor nos invita a frecuentar la Eucaristía para transmitirnos su luz, alimentarnos y darnos fuerza.

No rechacemos la invitación que el Señor nos dirige cada día, particularmente los domingos. Necesitamos el alimento que viene de Dios para vivir como dice San Pablo, llenos de bondad y de comprensión. Para perdonarnos unos a otros como Dios nos perdona. Para vivir en el amor, la paz y la justicia.

Amen

     P. Germán
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