20th Sunday in the Church’s C LA, August 17th /18th, 2013

posted Aug 16, 2013, 12:12 PM by German Sanchez

20th Sunday in the Church’s time

Time C

Los Angeles, August 17th /18th, 2013

1st Reading: from the Book of Jeremiah 38:4-6,8-10

Psalm : 39(40)2,3,4,18

2nd Reading: Letter to the Hebrews 12:1-4

Gospel: Saint Luke 12,49-53

During his visit to Brazil in July Pope Francis invited us to build a culture of encounter in opposition to the current culture that pushes us towards individualism.

The Pope said this week: “Don’t go out to meet other people to convince them to become Catholics, don’t do it. Go out to meet them because they are your brothers and sisters (...) If you meet them, Jesus and the Holy Spirit will do the rest”.

These words of Pope Francis made me think a lot about people who cross our lives but whom we don’t actually meet. To build a culture of encounter we need to follow three principles:

-The followers of Christ are at the service of others

-The disciples of Christ are filled with the fire of the Holy Spirit who gives them a burning love for others.

-Christ's disciples are attentive to the weakest and the neediest.

The followers of Christ are at the service of others

When Christ said he came to the world not to bring peace but rather division, he was surely talking about the division that exists in humanity between those who are at the service of others and those who take advantage of others.

Service to others (in marriage, in family, in friendship or at work) is the manifestation of love.

Taking advantage of others is the result of selfishness and sin. Christ said he came to the world to serve and not to be served. He sends his disciples to the world to serve others and not to be served. Service is the first path we need to take to build a real encounter with those who are around us and, especially, with those who are far from us.

-The disciples of Christ are filled with the fire of the Holy Spirit who gives them a burning love for others.

Through baptism we have been cleansed from sin and we have received the fire of the Spirit (the fire of the Paschal Candle) to go out and love as Christ loves us. Pope Francis said: “Have you given alms to the poor? Did you look into his eyes? Did you touch his hand? If you didn’t look at him and didn’t touch him, then you did not meet him.”

Only the Spirit of God can give us a burning love to go out and meet those who are far from us and need our love, our compassion, our friendship.
-Christ's disciples are attentive to the weakest and the neediest.

If we want to meet Christ and if we want to build a relationship with Him we need to go out and meet the weakest and the poorest. All men and women who are suffering are the image of Christ bearing his cross among us.

There are brothers and sisters around us who are suffering and whom we haven’t met because we are too busy or because we have gotten used to looking away without realizing that Christ is with them.

Let the Spirit of God empower us to build a culture of encounter that will make us true disciples of Christ and workers of peace, reconciliation, and love.

Amen

Fr. Germán

20º Domingo Tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 18 de agosto del 2013

1ª lectura: del libro del profeta Jeremías 38,4-6.8-10

Salmo: 39(40) 2.3.4.18

2ª lectura: carta a los Hebreos 12,1-4

Evangelio: de San Lucas 12,49-53

Desde su visita en  Brasil  el pasado mes de julio,  el Papa Francisco nos invita frecuentemente, a construir  la cultura del encuentro en oposición a la cultura actual que nos lleva al individualismo.

Esta semana el papa decía: “No vayas al encuentro del otro para convencerlo de que se haga católico, ¡no, no, anda a encontrarlo porque es tu hermano! (…) Si tú vas a encontrarlo, Jesús y el Espíritu Santo harán el resto”.

Estas palabras del  Papa Francisco, me llevaron a pensar en  mucha gente que se cruza  en nuestra existencia, sin encontrarnos realmente con ellos. Para construir una cultura del encuentro, debemos tener en cuenta tres principios:

-Los discípulos de Cristo están al servicio de los demás

-Los discípulos de Cristo llevan en ellos el fuego del Espíritu Santo que los hace arder de amor por los demás

- Los discípulos de Cristo están atentos a los más pequeños y a los más necesitados.

-Los discípulos de Cristo están al servicio de los demás

Cuando Cristo dijo que no había venido  a traer la paz al mundo sino la división, seguramente estaba hablando de la separación que existe en la humanidad.  Entre aquellos que están al servicio de los demás y aquellos que se aprovechan de los demás. El servicio a los demás (en la pareja, en la familia, en las  interacciones sociales  o de trabajo) es la manifestación del amor. Aprovecharse de los demás es  consecuencia del egoísmo y del pecado. Cristo dijo que vino al mundo para servirnos y no para ser servido. Él  envió a sus discípulos al mundo a servir a los demás y no a que se hicieran  servir. El servicio es el primer camino que debemos tomar, para construir un verdadero encuentro con aquellos que están alrededor de nosotros,  sobre todo con aquellos que están lejos de nosotros. 

- Los discípulos de Cristo llevan en ellos el fuego del Espíritu Santo que los hace arder de amor por los demás.

Por medio del bautismo hemos sido lavados del pecado y  recibido el fuego del Espíritu (la llama del Cirio Pascual) para  amar, como Cristo nos ama. El papa decía: “¿Has dado una limosna? ¿Miraste a los ojos a quien se la diste? ¿Le tocaste la mano? Si no lo miraste y no lo tocaste, no lo encontraste”. Solo el Espíritu de Dios puede ayudarnos a arder de amor para ir al encuentro de aquellos que están lejos de nosotros. De aquellos  que necesitan nuestro amor, nuestra ternura, nuestra amistad.

- Los discípulos de Cristo están atentos a los más pequeños y a los más necesitados.

Si queremos encontrar a Cristo y si deseamos construir una relación con él, entonces debemos ir al encuentro de los más pequeños y  más pobres. Todos los hombres y  mujeres que cargan un sufrimiento, son la imagen de Cristo que lleva su cruz con nosotros. Alrededor de nosotros hay hermanos y hermanas que sufren y con los cuales no nos encontramos porque estamos muy ocupados, o porque nos hemos acostumbrado a pasar al lado de ellos sin darnos cuenta que Cristo está en ellos.

Dejémonos guiar  por el Espíritu de  Dios para construir una cultura del encuentro que nos transformará en verdaderos discípulos de Cristo,   en obreros de paz, de reconciliación y de amor.

  P. Germán
Comments