20th Sunday of the Church A Los Angeles, August 19th -20th , 2017

posted Aug 15, 2017, 7:06 PM by German Sanchez

20th Sunday of the Church

Time A

Los Angeles, August 19th -20th  , 2017

1st Reading: from the  Book of  Isaiah 56,1.6-7

 Psalm :66(67)2-3.5.6.8

2º Reading: from the Letter of St Paul to the Romans 11,13-15.29-32

Gospel: Saint Mathew 15,21-28

 

The prophet Isaiah announced that the temple would be known as a “house of prayer for all peoples”.  Is 56,7. Saint Paul gave himself the title of “Apostle to the Gentiles” and the Gospel tells us that Jesus left the Lake of Galilee to go to the pagan region of Tyre and Sidon.

This Sunday’s liturgy invites us to reflect on the Good News and its universal scope. 

The Good News.

Frequently we speak of the Good News but sometimes we don’t understand its content.

The encounter of Jesus with the Canaanite in the Gospel of this Sunday reveals to us the content of the Good News. Psychologists and psychiatrists say that the deepest suffering is that of the mother who sees her child suffer.

We can imagine the suffering of that mother who sees her daughter tormented by a demon. Surely she had already consulted several doctors, magnetizers, exorcists and many others who fight against such diseases. And her daughter continues to suffer.  Then, that woman, desperate for her daughter’s suffering comes to ask for help to Jesus. She is not part of the people of Israel. She is not a member of the group of those who follow Jesus but she is confident in that man whom many admire. She puts all her trust in Jesus. She surpasses all obstacles that appear in her encounter with Jesus, she crosses all the borders that separate her from Jesus and entrusts to him her suffering.

This woman helps us to discover that the Good News is the fact that all suffering and all difficulties can be entrusted to Jesus. The Good News is the fact that since Jesus came to earth, we are not alone in the struggle against everything that makes us suffer and prevents us from living in peace. Let us follow the example of the Canaanite. Let us go to Jesus with a heart full of confidence and say: “Lord have mercy on me”.

The universal scope of the Good News.  In the Bible there are many passages that invite us to understand that the Good News, the Salvation that God brought us is for all, without exception. On several occasions, Jesus invites us to demolish the boundaries that separate us to build bridges that unite us all around Him, animated by the same Holy Spirit.

The Church frequently reminds us that there cannot be boundaries in the family of God. That we all have one Father and that Jesus came to save all humankind. Pope Francis invites the Church to destroy the boundaries that separate Christians from others. The Pope frequently says that we must go to the peripheries to meet our brothers and sisters who are far from the Gospel and the Church.

Today we must affirm with joy that the Good News that we carry in our hearts is destined for all and especially for those who do not consider themselves worthy or feel excluded.

Let us present to the Lord our suffering and those of the whole world and open our churches so that all will discover the Good News.

Amen.

Fr. Germán

20º Domingo del tiempo de la Iglesia

Año Litúrgico A

Los Ángeles 20 de agosto del 2017

1ª lectura : del Libro del profeta Isaías 56,1.6-7

 Salmo : 66(67)2-3.5.6.8

2ª lectura : de la carta de San Pablo a los Romanos 11,13-15.29-32

Evangelio: San Mateo 15,21-28

El profeta Isaías anuncia que el templo será conocido como “casa de oración para todos los pueblos”. Is 56,7. San Pablo se da el título de “Apóstol de naciones”. Y el Evangelio dice que Jesús deja el lago de Galilea, para ir a la región pagana de Tiro y Sidón.

La liturgia de este domingo, nos invita a reflexionar sobre la Buena Nueva y su alcance universal.

La Buena Nueva.

Frecuentemente hablamos de la Buena Nueva y a veces no comprendemos su contenido. El encuentro de Jesús con la Cananea en el Evangelio de este domingo, nos revela el contenido de la Buena Nueva. Los psicólogos y los psiquiatras dicen que el sufrimiento más profundo es el de una madre que ve sufrir a su hijo. Podemos  imaginar el sufrimiento de esa mujer que ve su hija atormentada por un demonio. Seguramente que ya había consultado varios médicos, magnetizadores, exorcistas y muchas otras persona que luchan contra esa clase de enfermedades. Y su hija sigue sufriendo. Entonces, esa mujer, desesperada por el sufrimiento de su hija, acude a pedir ayuda a Jesús. Ella no forma parte del pueblo de Israel, tampoco es miembro del grupo de personas que siguen a Jesús, pero tiene confianza en ese hombre que muchos admiran. Ella pone toda su confianza en Jesús. Sobrepasa todos los obstáculos que se presentan en su encuentro con Jesús, atraviesa todas las fronteras que la separan de Jesús y le confía su sufrimiento.

Esta mujer nos ayuda a descubrir que la Buena Nueva es el hecho de saber que todo sufrimiento y toda dificultad, pueden ser confiados a Jesús. La Buena Nueva es el hecho de saber que desde que Jesús vino a la tierra, no  estamos solos en la lucha contra todo lo que nos hace sufrir y nos impide vivir en paz. Sigamos el ejemplo de la Cananea. Vamos hacia Jesús con un corazón lleno de confianza. Digámosle: “Señor, ten piedad de mí.”

El alcance universal de la Buena Nueva. En la Biblia hay muchos pasajes que nos invitan a comprender que la Buena Nueva.

La Salvación que Dios nos trajo es para todos, sin excepción. En varias ocasiones, Jesús nos invita a demoler las fronteras que nos separan, para construir puentes que nos unan a todos alrededor de Él, animados por el mismo Espíritu Santo.

La Iglesia nos recuerda frecuentemente, que en la familia de Dios no puede haber fronteras. Que todos tenemos un mismo Padre y que Jesús vino para salvar a toda la humanidad. El Papa Francisco invita a la Iglesia, a destruir las fronteras que separan a los cristianos de los demás. El Papa dice frecuentemente, que debemos ir a las periferias para encontrarnos con nuestros hermanos y hermanas que están alejados del Evangelio y de la Iglesia.

Hoy debemos afirmar con alegría, que la Buena Nueva que llevamos en nuestros corazones está destinada a todos y sobre todo, para aquellos que no se consideran dignos, o que se sienten excluidos.

Presentemos al Señor nuestros sufrimientos y los del mundo entero. Abramos nuestras iglesias para que todos descubran la Buena Nueva.

Amen.

P. Germán
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