23th Sunday in the Church’s time C Los Angeles, September 3rd /4th, 2016

posted Sep 3, 2016, 3:51 PM by St Sebastian Catholic Parish

23th Sunday in the Church’s time

Time C

Los Angeles, September 3rd /4th, 2016

1st Reading: from the Book of Wisdom 9,13-18b

Psalm : 89(90)3-4,5-6,12-13,14-17

2nd Reading: Letter of St Paul to Philemon 9-10,12-17

Gospel: Saint Luke 14,25-33

Once again, the Gospel reminds us that Jesus came to teach us.

Today’s Gospel tells us that a big crowd followed Jesus to listen to his teachings. After his resurrection the crowd continue following him.

Among the people who followed Jesus we have Mother Teresa of Calcutta who will be (was) canonized in Rome today.

We are here and we meet every Sunday to listen to the voice of the Lord, to understand his teachings and to try to put them into practice.

Listen to the voice of the Lord.

We can’t listen the voice of the Lord in the same way we listen to the news or any story.

We should listen to the voice of the Lord with our hearts and intelligence. All texts of the Word of God need listening to this way. All texts of the Word of God need to be interpreted and put in their context. If we say that words in the Bible should be taken literally, this is called fundamentalism.

When we read the Gospel of this Sunday we can’t say that Jesus invites us to hate our family to follow him. That is a scandal, nonsense and a false interpretation of the Word of God that, from the beginning, tells us that we should respect our father and mother.

We should listen to the voice of the Lord in the Church to avoid errors and to avoid making it mean what it doesn’t say.

It is important listen to the voice of God with the heart and with the intelligence illuminated by the interpretation of the Church.

The second step after listening to the voice of God as it should be is to try to understand it.

The wealth, the mystery of the Word of God is that it has been the same for many centuries, that it is being heard by people of very different cultures and that it has always a different and new message for each one.

We should take time to understand what the Word of God tells me today at this moment and in the particular situation I am.

Understanding the Word of God is to open a dialogue with God to share with him my worries and my joys and to listen to what God tells me for today and tomorrow. All of us should work in this manner. It is not easy to understand the plan of God for us or to understand the way God proposes for us.

The third step in this process of learning what Jesus teaches us is to try to put into practice the Word of God. When we understood the message God has for us, we should try to live it. In this step we need the help of the Holy Spirit. The Word of God is demanding. It asks us to abandon selfishness and to open our heart to the needs of others. The Word of God invites us to follow the path of Jesus: the way of love, understanding, pardon, mercy and brotherhood.

Let us not be afraid to listen to the Word of God. Let us not hesitate to try to understand and to put it in practice so our lives will change and we will be like Jesus, brother and sister to all.

Amen.

Fr. Germán

23º Domingo Tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 4 de septiembre del 2016

1ª lectura: del libro de la Sabiduría 9,13-18

Salmo: 89(90)3-4,5-6,12-13,14-17

2ª lectura: carta de Sn Pablo a Filemón 9b-10.12.17

Evangelio: de San Lucas 14,25-33

Una vez más, el Evangelio nos recuerda que Jesús vino a enseñarnos.

El Evangelio de hoy nos dice que una multitud, seguía a Jesús para escuchar sus enseñanzas. Después de su resurrección, la multitud continúa siguiéndolo. Entre las personas que han seguido a Jesús, encontramos la Madre Teresa de Calcuta que ha sido canonizada hoy en Roma.

Estamos aquí y nos reunimos todos los domingos para escuchar la voz del Señor, para comprender sus enseñanzas y tratar de ponerlas en práctica.

Escuchar la voz del Señor.

No podemos escuchar la voz del Señor, de la misma manera que escuchamos los diferentes tipos de información, o una historia cualquiera.

La voz del Señor se debe escuchar con el corazón y con la inteligencia.

Todos los textos de la Palabra de Dios, necesitan ser interpretados y estudiados en su contexto. No podemos decir que algo está escrito en la Biblia y por lo tanto, debemos comprenderlo tal como está escrito. Eso se llama fundamentalismo.

Al leer el Evangelio de este domingo, no podemos decir que Jesús nos invita a odiar a nuestra familia para poder seguirlo. Eso es un escándalo, un contrasentido y una falsa interpretación de la Palabra de Dios, que desde el inicio nos dice que debemos respetar al Padre y a la Madre.

Debemos escuchar la voz del Señor en medio de la Iglesia, para evitar equivocarnos y hacerle decir lo que no dice.

Es importante que escuchemos la voz de Dios con el corazón, con la inteligencia e iluminados por la interpretación de la Iglesia.

El segundo paso después de escuchar la voz de Dios como se debe, es tratar de comprenderla.

La riqueza, el misterio de la Palabra de Dios ha sido la misma, desde hace muchos siglos. Es la que escuchan personas de diferentes culturas y que siempre tiene un mensaje diferente y nuevo para cada persona.

Debemos darnos tiempo para comprender lo que la Palabra de Dios me dice hoy, en éste momento y en la situación particular en la que me encuentro.

Comprender la Palabra de Dios es abrir un diálogo con Él, para compartir mis preocupaciones y mis alegrías. Después, escucho lo que Dios me dice para hoy y para mañana. Todos tenemos que trabajar sobre este punto. No es fácil, comprender el plan de Dios para nosotros, comprender el camino que nos propone.

La tercera etapa en este proceso de aprendizaje, de lo que Jesús nos enseña, es tratar de poner en práctica la Palabra de Dios. Después de haber comprendido el mensaje que Dios tiene para nosotros, en este momento particular, es tratar de vivirlo.

En esta etapa necesitamos la fuerza del Espíritu Santo. La Palabra de Dios es exigente. Nos pide abandonar nuestro egoísmo, para abrir nuestro corazón a las necesidades de los demás. La Palabra de Dios nos invita a seguir el camino de Jesús. Camino de amor, de comprensión, de perdón, de misericordia, de fraternidad.

No temamos escuchar la Palabra de Dios. No dudemos en comprenderla y ponerla en práctica para que nuestra vida cambie. Para que seamos como Jesús, hermanos y hermanas de todos. Amen.

 P. Germán
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