24th Sunday in OT year B Los Angeles, September 11th /12th, 2021

posted Sep 11, 2021, 9:50 AM by German Sanchez   [ updated Sep 11, 2021, 7:51 PM ]

24th Sunday in Ordinary time

year B

Los Angeles, September 11th  /12th, 2021

1st Reading: from the Book of Isaiah 50,4c-9a

Psalm : 114 (115)1-2.3-4.5-6.8-9

2º Reading: from the letter of St James 2,14-18

Gospel: Saint Mark 8,27-35

The Sunday's liturgy invites us to speak about faith.

The Gospel says that Jesus was on his way to a region known for its atheism, and on that way, He asks his disciples: “Who do you say that I am?

The Apostle James in his letter also speaks of faith: “You can’t demonstrate your faith to me without works, I will demonstrate my faith to you from my works.”

We live in a secularized society, a world in which everything can be talked about without difficulty, except faith. There are even Christians who, out of shame, fear, or modesty, do not dare to speak about faith.

Today we cannot escape, we cannot remain silent in the face of Jesus' question and the interrogations of the Apostle James.

To speak of faith, we must answer Jesus' question:

“For you, who am I?” And at the invitation of the Apostle James, to manifest our faith through actions.

Who do you say that I am?

Saint Peter says that, for him, Jesus is the Savior, the Messiah. We should respond in the same way as Saint Peter, but we must know what Savior and Messiah means.

The development of science and the wealth that we currently possess can make us believe that we do not need a Savior, much less a Messiah, messenger from God to accompany us.

And therefore, Jesus came to save us. He is with us to teach us to love and to guide us towards our final destination, which is in the house of God.

The people who today do not believe that Jesus is the Savior are people who think that they may be able to save themselves or people who do not know that God sent his Son to save us.

I invite you, this week, as we commemorate the tragic events of September 11th, to proclaim your faith in Jesus. The horror of that tragedy, the evil we see in Afghanistan, and the suffering caused by climate disorder in Haiti or Louisiana remind us that humanity needs a Messiah. Jesus is our Savior. He is with us to help us overcome evil. With Him, justice and peace will reign in the world. Neither weapons, nor diplomacy, nor science alone will be able to save us.

We believe in the active presence of God in our midst, and that with Him we will transform the world.

The faith that we proclaim every Sunday must be visible in our works.

The Apostle James says that if our faith doesn’t have works, it is dead.

I invite you to take time throughout this week to make a list of the works we do to make our faith visible, active, and alive.

The world needs men and women who believe and who are committed to the fight against evil in all its forms so that humanity does not lose hope and that future generations will find a better world.

After this Eucharist, we can return home and affirm that we believe that Jesus is the Savior of our world and that with Him we are going to commit ourselves to building a better world for all. Amen.

Fr. Germán

24º Domingo del Tiempo de la Iglesia B

Los Ángeles, el 12 de septiembre del 2021

1ª lectura: del libro de Isaías 50,4c-9a

Salmo: 114 (115)1-2.3-4.5-6.8-9

2ª lectura: carta de Santiago 2,14-18

Evangelio: de San Marcos 8,27-35

La Liturgia de este domingo nos invita a hablar de la fe.

El Evangelio dice que Jesús estaba en camino hacia una región conocida por su ateísmo y en ese camino le pregunta a sus discípulos: “Para ustedes ¿Quién soy yo?

El apóstol Santiago en su carta habla también de la fe: “Muéstrame tu fe sin obras, que yo te mostraré la mía con mis obras”.

Vivimos en una sociedad secularizadas, un mundo en el cual se puede hablar de todo sin dificultad, excepto de la fe. Incluso hay cristianos que, por vergüenza, miedo o por pudor, no se atreven a hablar sobre la fe

Hoy no podemos escapar, no podemos callar frente a la pregunta de Jesús y a las interrogaciones del apóstol Santiago.

Para hablar de la fe debemos responder a la pregunta de Jesús:

Para Usted, ¿Quién soy yo? Y a la invitación del apóstol Santiago a manifestar nuestra fe por medio de acciones.

Para Usted, ¿Quién soy yo?

San Pedro dice que, para él, Jesús es el Salvador, el Mesías. Nosotros deberíamos responder de la misma manera que San Pedro, pero debemos saber lo que significa Salvador y Mesías.

El desarrollo de la ciencia y la riqueza que poseemos actualmente, pueden hacernos creer que no necesitamos un Salvador y mucho menos de un Mesías, un enviado de Dios para acompañarnos.

Y por tanto, Jesús vino para salvarnos, está con nosotros para enseñarnos a amar y guiarnos hacia nuestro destino final que es en la casa de Dios.

La gente que hoy, no cree que Jesús es el Salvador, piensa que puede salvarse sola o no sabe que Dios envió a su Hijo para salvarnos.

Los invito, en esta semana, mientras conmemoramos los eventos trágicos del 11 de septiembre, a proclamar su fe en Jesús. El horror de esa tragedia, el mal que vemos en Afganistán y el sufrimiento ocasionado por el desorden climático en Haití o en Luisiana, nos recuerdan que la humanidad necesita de un Mesías. Jesús es nuestro Salvador. Él está con nosotros para ayudarnos a vencer el mal. Con Él, la justicia y la paz reinarán en el mundo. Ni las armas, ni la diplomacia, ni la ciencia solas podrán salvarnos.

Creemos en la presencia activa de Dios en medio de nosotros y que con Él transformaremos el mundo.

La fe que proclamamos todos los domingos debe ser visible en nuestras acciones. El apóstol Santiago dice que si nuestra fe no se ve en las obras está completamente muerta.

Los invito a tomar tiempo, a lo largo de esta semana, para hacer la lista de las acciones que realizamos para que nuestra fe sea visible, activa y viva.

El mundo necesita hombres y mujeres que creen y se comprometen en la lucha contra el mal en todas sus formas para que la humanidad no pierda la esperanza. Para que las generaciones que vienen encuentren un mundo mejor.

Después de esta Eucaristía, podemos regresar a casa y afirmar que creemos que Jesús es el Salvador de nuestro mundo y que con Él vamos a comprometernos en la construcción de un mundo mejor para todos.

Amen

 P. Germán
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