25th Sunday B September 19th/20th, 09

posted Sep 19, 2009, 3:38 PM by Fr Germán Sanchez   [ updated Sep 20, 2009, 12:29 PM ]

25th Sunday of the Church

Time B

Los Angeles, September 19th/20th, 09

1st Reading: from the Book of Wisdom 2,12.17-20

Psalm : 53(54)3-4,5.6.8

2º Reading:  from the letter of St James, 3,16—4,3

Gospel: Saint Mark 9,30-37

There are some texts on the Bible that take time to understand or accept. There are some other texts in the Word of God that might bother us and are against our customs, or that are against our values and principles. One of these is the Gospel that the Church is proposing this Sunday.

Jesus sits and tells his disciples: “If anyone wants to be the first, he has to be the last of all and server of all…The one who receives in my name a child…Will be receiving me.”

By listening to Jesus’ words, we could be tempted to say: that advice is not for me. He talks to his apostles, to the good people, to the saints. I am simply a Christian and I am far away from living what Jesus is asking us.

We have two verbs that can define the life of a Christian, the life of all men of good will who accept living their vocation. To Serve and Welcome, means to love.

All men need to live and everyone is on Earth to learn to love.

The Service and the Welcome are two paths that will lead us to love the others. In our relationships, if we want to love, we need to measure our love through measuring the Service and Welcome.

In a couple’s relationship, in a relationship between parents and their children and in any love relationship we discover the joy of Serving to the people that we love and the happiness and peace of welcoming other in the same way we would like it to be.

Serving others without expecting any rewards and Welcoming others just to welcome and not because it could help us live in peace and confidence. When we offer a service and wait to get paid or when we welcome someone expecting rewards, we are living with the feeling that when we give more than we receive, there is usually a deception.

Christ presented himself as our server, God came to the world to teach us how to love and He welcomes us as the way we are because He created us and loves us since we are made to his own image and likeliness.

This week we could leave our egoist tendencies to grow in our ways of love.

This week we can ask ourselves how we can Serve the people close to us and then the others without having any expectations; How can we Welcome others without judging the ones who live close to us and then the others.

In all men and all human relationships, Service and Welcome have to be present.

We are on Earth to learn how to love and we know that the true love is hard to live since it bring us to Serve and Welcome others.

Let us pray to the Lord that he brings us his Spirit so that He could give us strength for us to be at the service of all of those that we love and that he could help us Welcome others just as they are and not how we would like them to be.

Amen.

Fr. Germán



25º Domingo de la Iglesia

Año Litúrgico B

Los Ángeles, el 20 de septiembre del 09

1ª lectura: del Libro de la Sabiduría 2,12.17-20

Salmo : 53(54)3-4.5.6.8

2ª lectura: la carta de Santiago 3,16—4,3

Evangelio: de San Marcos 9,30-37

Hay textos de la Biblia que nos cuesta trabajo comprender o aceptar. Hay textos en la Palabra de Dios que nos molestan y van contra nuestras habitudes, que se oponen a nuestros valores y principios. Uno de esos textos es el Evangelio que la Iglesia nos propone para este domingo.

Jesús se sienta y le dice a sus discípulos: “Si alguno de ustedes quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos… El que reciba en mi nombre a un niño…, a mí me recibe”.

Al escuchar las palabras de Jesús tenemos la tentación de decir: esos consejos no son para mí. El habla a sus apóstoles, a la gente buena, a los santos. Yo soy un simple cristiano y estoy muy lejos de vivir lo que Jesús nos pide.

Tenemos 2 verbos que pueden definir la vida del cristiano, la vida de todo hombre de buena voluntad que acepta de vivir su vocación. Servir y Acoger, es decir amar.

Todo hombre necesita amar y todos estamos en la tierra para aprender a amar.

El Servicio y la Acogida son dos caminos que nos conducen al amor del otro. En todas nuestras relaciones, si queremos amar debemos medir nuestro amor con la medida del Servicio y de la Acogida.

En la relación de una pareja, en la relación de los padres con sus hijos y en toda relación de amor descubrimos la alegría de Servir a la persona que amamos y la felicidad y la paz al Acoger al otro tal cual es y no como nosotros quisiéramos que fuera.

Servir sin esperar recompensa y Acoger al otro por lo que es y no por lo que tiene nos ayuda a vivir en paz y con confianza. Cuando prestamos un servicio esperando que nos paguen o cuando acogemos a alguien esperando una recompensa vivimos con el sentimiento de dar más de lo que recibimos y frecuentemente tenemos una decepción.

Cristo se presentó como nuestro servidor, Dios vino al mundo para enseñarnos a amar y El nos acoge tal como somos porque El nos creó y nos ama puesto que somos su imagen y semejanza.

Esta semana podemos dejar nuestras tendencias egoístas para crecer en la manera de amar.

Esta semana podemos preguntarnos cómo Servir gratuitamente y concretamente los que están cerca de nosotros y luego los otros; cómo podemos Acoger sin juzgar los que viven cerca de nosotros y luego los otros.

Todos los hombres y en todas las relaciones humanas el Servicio y la Acogida deben estar presentes.

Estamos en la tierra para aprender a amar y sabemos que el verdadero amor es difícil de vivir ya que nos lleva a Servir y a Acoger.

Pidámosle al Señor que nos envíe su Espíritu para que El nos de la fuerza de ponernos al Servicio de todos los que amamos y que nos ayude a Acoger a los otros tal cual son y no como quisiéramos que fueran

Amen

     P. Germán

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