26th Sunday in OT B LA, September 26th/27th, 2015

posted Sep 24, 2015, 1:13 PM by German Sanchez

26th Sunday in Ordinary time

year B

Los Angeles, September 26th/27th, 2015

1st Reading: from the Book of Numbers 11:25-29

Psalm : 19:8,10,12-13,14

2º Reading: from the letter of St James 5:1-6

Gospel: Saint Mark 9:38-43,45,47-48

 

I think that there are two important messages in the liturgy of this Sunday:

1. The Spirit of God is in our world.

2. Money can make us unhappy.

1. The Spirit of God is in our world.

We know that Christians have the Spirit of God in their hearts. We know that every time we receive a sacrament, the Holy Spirit comes into our lives. The Spirit of God is also present in the Church and anytime when two or three people are gathered in Christ's name.

But the liturgy of today reminds us that the Spirit of God is also present in the hearts of many men and women of good will.

In the world there are those who do not know Christ but who listen to their inner voice of conscience and follow it.

The breath of God, the Spirit of God, is present in the hearts of every man and woman.

Everyone is created in the image and likeness of God.

“The Catholic Church rejects nothing that is true and holy in other religions.” (Vatican II Council. Nostra Aetate 2,2). The Church also recognizes that many elements of sanctification and of truth subsist in other religions. (Vatican II Council. Lumen Gentium 8,24).

The first message of this Sunday invites us to recognize the presence of God in our brothers and sisters of other religions or those with no religion. We Christians are not alone when it comes to building a better world. Out there we can find many men and women of good will with whom we can join and work.

The second message of this Sunday reminds us that

2. Money can make us unhappy.

The Apostle James is very clear when he talks about people who became rich without respecting the rights of others. He warns of unhappiness for those who amass money dishonestly. Someday the rich who have done injustices will mourn and lament when they find that their riches are rotten. Money is essential to live but we must earn it honestly. Money should help us live but we need to share it with the less fortunate so that they too can live humanely and with dignity.

Lord, teach us to discover your presence in the hearts of all men and women of good will and also help us to use money for the benefit of all.

Amen.

Fr. Germán

26º Domingo del tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico B

Los Ángeles, el 27 de septiembre del 2012

1ª lectura: del libro de los Números 11,25-29

Salmo: 18, 8.10.12-13.148

2ª lectura: carta de Santiago 5,1-6

Evangelio: de San Marcos 9, 38-43.45.47-48

Creo que la liturgia de este domingo tiene dos mensajes importantes.

1.- El Espíritu de Dios está en nuestro mundo.

2.- El dinero puede hacernos infelices.

1.- El Espíritu de Dios está en nuestro mundo. Sabemos que los cristianos tienen el Espíritu de Dios en su corazón. Sabemos que cada vez que recibimos un sacramento, el Espíritu Santo viene a nuestra vida. Sabemos que el Espíritu de Dios está presente en la Iglesia y  en donde haya dos o tres reunidos en el nombre de Cristo.  Pero la liturgia de este domingo, nos recuerda que el Espíritu de Dios está también en el corazón de muchos hombres y mujeres de buena voluntad.

En el mundo hay hombres y mujeres que no conocen a Cristo, pero escuchan la voz de su conciencia y se dejan guiar por ella.

En el corazón de todo hombre y mujer, existe el aliento de Dios, el Espíritu de Dios. Toda la humanidad ha sido creada a imagen y semejanza de Dios.

“La Iglesia católica no rechaza nada de lo que hay de santo y verdadero en las otras religiones.”  (Concilio Vaticano II. Nostra Aetate 2,2). Fuera de la Iglesia subsisten numerosos elementos de santificación y de verdad. (Concilio Vaticano II. Lumen Gentium 8,24).

El primer mensaje de este domingo, nos invita a reconocer en nuestros hermanos y hermanas de otras religiones, o que no tienen religión, la presencia de Dios. Para construir un mundo mejor, los cristianos no estamos solos. En el mundo hay muchos hombres y mujeres de buena voluntad, a quienes podemos unirnos para trabajar juntos. El segundo mensaje de este domingo  nos dice que 2.- El dinero puede hacernos infelices. El apóstol Santiago es muy claro cuando habla de la gente que se ha enriquecido, sin respetar los derechos de los demás. Él nos previene de la infelicidad que nos espera, si amasamos riquezas obtenidas de una manera deshonesta. Algún día los ricos que no han respetado la justicia, van a llorar y van a lamentar, al descubrir que sus riquezas se encuentran podridas. El dinero es indispensable para vivir, pero debemos ganarlo honestamente. El dinero debe ayudarnos a vivir y debemos compartirlo con los menos favorecidos, para que ellos también puedan vivir digna y humanamente.

Enséñanos Señor a descubrir tu presencia en el corazón, de todos los hombres y mujeres de buena voluntad y a utilizar el dinero para el bien de todos.

Amen. P. Germán
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