26th Sunday Time A, Sept. 24th-25th, 2011

posted Sep 22, 2011, 6:55 PM by Fr Germán Sanchez

26th Sunday of the Church

Time A

Los Angeles, September 24th  -25th  , 2011

1st Reading: from the  Book of the prophet Ezekiel 18,25-28

 Psalm : 24(25)4-5.6-7.8-9

2º Reading: from the Letter of St Paul to the Philippians 2,1-11

Gospel: Saint Mathew 21,28-32

 

Last Sunday, the Lord invited us to work in his vineyard saying that we are all fit and capable of being good workers in the construction of the Kingdom of God.

To find out if all attendants were willing to work I asked that question in the homily last week, and the entire assembly, or nearly all, replied in a single voice: Yes, we want to work with God.

Today the Lord returns to make sure that we all take seriously the commitment we made.
In this week that just ended, did we work on building the Kingdom of God around us?

Did we put into practice our decision to love with words and actions so that the Kingdom of God flourishes here and now?

If we haven’t done it yet, don’t fear. It's not too late to start. The employment contract is not over. The Lord sends us today once again to his vineyard.

God needs us. The Church is the visible Body of Christ here and now and requires each of us.

All the baptized must feel responsible for building the Kingdom of God and all the baptized should feel responsible for the life of the Church.

It’s too easy to make speeches and say the church should do this or that to make the Kingdom of God more visible on earth. It’s very easy to criticize the Pope, bishops, priests and the baptized. All this criticism doesn’t advance the construction of the Kingdom of God.

Every baptized person must act. Each of us must take our place in the community.

If everyone brings their talents, the Pope, bishops, priests and all the men and women of goodwill, together, will transform the world into the Kingdom of God.

I propose to rehearse it here in our (your) parish. Before committing to build a better world, let us pledge to build a better parish.

Those who can read, pledge to be a minister of the Word. Those who can sing, pledge to be part of the church’s choir. Those who know how to listen to people, pledge to accompany the sick and the suffering. Those who know the Word of God, pledge to become a catechist. Those who have free time, pledge to help us welcome the attendants to mass. Those who think they have no skills, pledge to train for a ministry in the community. Those who feel tired and need rest, pledge to participate in a prayer group.

In the parish there is work for everyone. Today, once again, the Lord invites us to work with him. Let’s accept the invitation to please God, to grow in the peace that God gives us and to build a better world for generations to come.

The Church is what we make of it today and what we build for it tomorrow.

Amen.

Fr. Germán

26º Domingo del tiempo de la Iglesia

Año Litúrgico A

Los Ángeles 25 de septiembre del 2011

1ª lectura : del Libro del profeta Ezequiel 18,25-28

 Salmo : 24(25)4-5.6-7.8-9

2ª lectura : de la carta de San Pablo a los Filipenses 2,1-11

Evangelio: San Mateo 21,28-32

El Señor nos invitó el domingo pasado a trabajar en su viña y nos decía que todos somos aptos y capaces de ser buenos obreros en la  construcción del Reino de Dios.

Para saber si los cristianos que me escuchaban estaban dispuestos a trabajar en el Reino de Dios yo les hice la pregunta en la homilía de la semana pasada, y toda la asamblea o casi toda me contestó de una sola voz, Si, queremos trabajar con Dios.

Hoy el Señor regresa para asegurarse que todos tomamos en serio el compromiso que hicimos con él.

¿En esta semana que acaba de terminar, trabajamos en la construcción del Reino de Dios alrededor de nosotros?

¿Pusimos en práctica nuestra decisión de amar con nuestras palabras y en nuestros actos para que el Reino de Dios florezca aquí y ahora?

Si no lo hemos hecho todavía, no temamos. No es demasiado tarde para comenzar. El contrato de trabajo, no ha terminado. El Señor nos envía hoy, una vez más, a su viña.

Dios nos necesita. La Iglesia, que es el Cuerpo de Cristo visible aquí y ahora, necesita de cada uno de nosotros.

Todos los bautizados deben sentirse responsables de la construcción del Reino de Dios y todos los bautizados deben sentirse responsables de la vida de la Iglesia.

Es fácil hacer discursos y decir: la Iglesia debería hacer esto o aquello para que el Reino de Dios sea más visible en la tierra. Es fácil criticar al Papa, a los obispos, a los sacerdotes y a los bautizados. Todo eso no hace avanzar la construcción del Reino de Dios.

Cada bautizado debe actuar. Cada uno de nosotros debe ocupar su puesto en la comunidad.

Si cada uno aporta sus talentos, el Papa, los obispos, los sacerdotes y todos los hombres y las mujeres de buena voluntad, todos juntos, haremos que el mundo se transforme en el Reino de Dios.

Les propongo que ensayemos aquí en nuestra parroquia. Antes de comprometernos en la construcción de un mundo mejor, comprometámonos en la construcción de una parroquia mejor.

Que quien sabe leer se proponga para ser ministro de la Palabra, que quien sabe cantar se proponga para hacer parte de la animación de cantos, que quien sabe escuchar a los demás se proponga para acompañar a los enfermos y a los que sufren, que quien conoce la Palabra de Dios se proponga para ser catequista, que quien tiene tiempo libre se proponga para ayudarnos en la acogida, que quien cree que no sabe hacer nada se proponga para prepararse a un ministerio en la comunidad, que quien está cansado y necesita descanso se proponga para participar en un grupo de oración.

En la parroquia hay trabajo para todos. Hoy, una vez más, el Señor nos invita a trabajar con Él. Aceptemos la invitación para darle gusto a Dios, para crecer en la paz que Dios nos aporta y para construir un mundo mejor para las generaciones que vienen.

La Iglesia es hoy y será mañana lo que nosotros hacemos de ella hoy y lo que construimos para mañana.

Amen.

   P. Germán
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