27th Sunday of the Church B Los Angeles, October 2nd/3rd, 2021

posted Oct 1, 2021, 1:21 PM by St Sebastian Catholic Parish

27th Sunday of the Church  B

Los Angeles, October 2nd, 2021

1st Reading: from the Book of Genesis 2,18-24

Psalm : 127(128)1-2.3.4-5.6

2º Reading:  from the letter to the Hebrews 2,9-11

Gospel: Saint Mark 10,2-16 or 2-12

Today's liturgy invites us to talk about marriage. Congratulations and many blessings to the couples present here and to all the couples who are going to read this homily.

You who have been married for 5, 25, or 50 years, you know that marriage is a love story and a bilateral commitment.

A love story. Everything starts with a love story. A man and a woman discover in the other what they lack. They feel happy to be together, to share dreams, projects, moments of silence, and even suffering

Love is at the beginning of the history of all couples and must be entertaining because it is going to evolve. If the couple takes care of their love, it will grow and be perfected to transform itself, in addition to physical love, into intellectual and rational love. There is no longer just a feeling but a decision. Each one in the couple must be able to say: I have decided to love you because you are the person, I have chosen to build a family and to live together with until the end of my life.

The Church insists that at the time of marriage the two people commit themselves freely and knowing what they are doing because love must be a personal decision and not simply a feeling.

One does not get married, at least in our culture, to please the parents, to obey the family, to improve their finances or the family legacy. One gets married because he/she loves his/her partner and because he/she has freely decided to commit himself (herself) to a common life project.

The love at the beginning and the decision to love need a bilateral commitment to be able to last over time.

The success of a marriage is found in the respect of the commitment pronounced on the wedding day. We commit ourselves before God and the Church gathered in the celebration to unite in all freedom, to be faithful as a couple, to be open to the possibility of having children, and to live together until the end of their days. In many couples that separate, what has been lacking from the beginning is that commitment.

Love alone is not enough to get through the difficult times and crises that surely occur in common life. If there is no serious bilateral commitment, the couple will fall apart. Love and commitment help the couple to live with tenderness, humility, understanding, and forgiveness. A couple that does not know forgiveness is a couple that is destroyed and separates.

God shares with us the power to give life, to participate in creation, and to accompany children in their learning to love the Creator, others, and creation.

This mission of giving life is one of the reasons why we believe that marriage should be reserved for a man and a woman.

I invite the couples who are here or at home to shake hands and say to each other again: I love you and still today I freely commit myself on this path of fidelity and life that leads us to the end of our days. I thank the Lord for having put you on my way to give me what I was missing to be happy.

Congratulations to all the couples who bear witness to the love that makes them live, the love they give and receive from their children, and the love that encourages them to be in society the proof of the existence of God. Since God is love and where there is love, there is God. Amen. Fr. Germán

27º Domingo de la Iglesia B

Los Ángeles, 3 de octubre del 2021

1ª lectura: del Libro del Génesis 2,18-24

Salmo: 127(128) 1-2.3.4-5.6

2ª lectura: la carta a los hebreos 2,9-11

Evangelio: de San Marcos 10,2-16 o 2-12

La Liturgia de hoy nos invita a hablar del matrimonio. Felicitaciones y muchas bendiciones, a las parejas aquí presentes y a todas las parejas que van a leer esta homilía.

Ustedes que están casados desde hace 5, 25 o 50 años, saben que el matrimonio es una historia de amor y compromiso bilateral.

Una historia de amor. Todo empieza con una historia de amor. Un hombre y una mujer descubren en el otro lo que les falta. Se sienten felices de estar juntos, de compartir sueños, proyectos, momentos de silencio y hasta sufrimientos

El amor está al inicio de la historia de todas las parejas y debe ser entretenido porque va a evolucionar. Si la pareja cuida su amor, este crecerá y se perfeccionará para transformarse, además de amor físico en amor intelectual y racional. Ya no hay solamente un sentimiento sino una decisión. Cada uno en la pareja debe poder decir: he decidido amarte porque tu eres la persona que he escogido, para construir una familia y para vivir juntos hasta el fin de mi vida.

La Iglesia insiste para que al momento del matrimonio, las dos personas se comprometan libremente y sabiendo lo que hacen porque el amor, debe ser una decisión personal y no simplemente un sentimiento.

Uno no se casa, al menos en nuestra cultura, para darle gusto a los padres, para obedecer a la familia, para mejorar sus finanzas o el patrimonio familiar. Uno se casa porque ama a su pareja y porque ha decidido libremente, comprometerse en un proyecto de vida común.

El amor del inicio y la decisión de amar necesitan un compromiso bilateral, para permanecer con el tiempo.

El éxito de un matrimonio se encuentra en el respeto del compromiso pronunciado el día de la boda. Nos comprometemos ante Dios y la Iglesia reunida en la celebración a unirnos en toda libertad, a ser fieles a la pareja, a estar abiertos a la posibilidad de tener hijos y vivir juntos hasta el fin de sus días. En muchas parejas que se separan lo que ha faltado desde el inicio es ese compromiso.

El amor solamente no es suficiente, para atravesar los momentos difíciles y las crisis, que seguramente se presentan en la vida común. Si no hay un compromiso bilateral serio, la pareja se va a deshacer. El amor y el compromiso ayudan a la pareja a vivir con ternura, humildad, comprensión y perdón. Una pareja que no sabe perdonar es una pareja que se destruye y se separa.

Dios comparte con nosotros el poder de dar la vida, de participar en la creación y de acompañar los niños en su aprendizaje a amar al Creador, a los demás y a la creación.

Esta misión de dar la vida es una de las razones, para las cuales creemos que el matrimonio debe ser reservado a un hombre y una mujer.

Invito a las parejas que están aquí o en casa, a darse la mano y volver a decirse mutuamente: Te amo y todavía hoy, me comprometo libremente en este camino de fidelidad y de vida, que nos conduce hasta el fin de nuestros días. Agradezco al Señor por haberte puesto en mi camino, para darme lo que me faltaba para ser feliz.

Felicitaciones a todas las parejas que dan testimonio del amor que las hace vivir, del amor que dan y reciben de sus hijos y del amor que los anima para ser en la sociedad, la prueba de la existencia de Dios. Ya que Dios es amor y en donde hay amor ahí está Dios. Amen. P. Germán
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