29th Sunday in the Church’s time C Los Angeles, October 15th /16th, 2016

posted Oct 13, 2016, 4:04 PM by German Sanchez

29th Sunday in the Church’s time

Time C

Los Angeles, October 15th /16th, 2016

1st Reading: from the Book of Exodus 17:8-13

Psalm : 120(121)1-2,3-4,5-6,7-8

2nd Reading: 2nd Letter of St Paul to Timothy 3:14—4,2

Gospel: Saint Luke 18,1-8

Today’s liturgy invites us to speak about prayer.

First of all, we should be aware that prayer is not only reserved for Christians. All believers pray because they know that they need the light and strength coming from God and because they are convinced that God always listens to those who pray with perseverance and faith.

During this week, I invite you to reflect on two questions?

1.- What is prayer?

2.- How should we pray?

1.- What is prayer?

Prayer is a relationship with God. Prayer is a dialogue with the Creator of the universe. Prayer is the opening of the human heart to welcome light and strength coming from God. We need to be illuminated and strengthened in order to love, to forgive, to listen, to accept others, to share, to practice justice and to live like children of God and brothers and sisters of Jesus.

Prayer helps us to live better, always to do good, to be merciful and to be what we are: images of God on earth.

Prayer is an instrument that shows our faith. Through prayer we put our lives in the hands of God. Prayer fills us with peace because it helps us to understand that the past is in the heart of God, the present is in our hands and the future belongs only to God. Prayer helps us to rest in the presence of one who loves us, welcomes us and sends us into the world to love.

2.- How should we pray?

 There are different forms of prayer. We can pass from one to another or prefer one over another.

The book of Exodus that we listened to today in the first reading speaks about Moses’ prayer.

Moses intervenes with God to help his people to be strong, to face all things and to overcome his enemies.

Moses opens his arms and raises them to God to receive the strength from above and then passes it to his brothers and sisters.

When Moses is tired, Aaron and Hur accompany and support him in his prayer.

The prayer of Moses is a beautiful manner in which to pray.

Raise your hands to God and open your heart to welcome, enlighten and strengthen your faith. Joy, peace, life and happiness will come from the one who created us to be like him.

Aaron and Hur teach us that we should help one another in praying.

Today we begin the week of prayer for the Missions.

Let us try to pray like Moses.

Let us ask help from the Lord to fight evil in the world.

Let us pray with family, friends and community, and why not also pray with believers of other denominations or religions.

Let us ask for light and strength from the Lord so that all believers will work together building a better world for all.

Amen.

Fr. Germán

29º Domingo Tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 16 de octubre del 2016

1ª lectura: del libro del Éxodo 17,8-13

Salmo: 120 (121) 1-2,3-4,5-6,7-8

2ª lectura: de la 2º carta de Sn Pablo a Timoteo 3,14—4,2

Evangelio: de San Lucas 18,1-8

La Liturgia de hoy nos invita a hablar de la oración.

Primero que todo, debemos estar conscientes de que la oración no está reservada únicamente para los cristianos. Todos los creyentes oran, porque saben que necesitan la luz y la fortaleza que vienen de Dios. Porque están convencidos de que Dios siempre escucha al que ora con insistencia y fe.

En esta semana, los invito a reflexionar sobre dos preguntas:

1.- ¿Qué es la oración? 

2.- ¿Cómo orar?

1.- ¿Qué es la oración?

La oración es una relación con Dios. La oración es un diálogo con el Creador del universo. La oración es la apertura del corazón humano para recibir la luz y la fortaleza, que vienen de Dios. Necesitamos ser iluminados y fortificados para amar, para perdonar, para escuchar, para aceptar a los demás, para compartir, para practicar la justicia, para vivir como hijos de Dios y hermanos y hermanas de Jesús.

La oración nos ayuda a vivir mejor, a siempre hacer el bien, a ser misericordiosos, a ser lo que somos: la imagen de Dios en la tierra.

La oración es un instrumento que tenemos para manifestar nuestra fe. Por medio de la oración, colocamos la vida en las manos de Dios. La oración nos llena de paz porque nos ayuda a comprender, que el pasado está en el corazón de Dios, el presente en nuestras manos, y el futuro pertenece sólo a Dios. La oración nos ayuda a descansar en presencia de Aquél que nos ama, que nos acoge y nos envía al mundo a amar.

2.- ¿Cómo orar?

Hay varias formas de orar.

Podemos pasar de una forma a otra, o preferir una manera de orar a cambio de otra.

El libro del Éxodo que escuchamos hoy en la primera lectura, nos habla de la oración de Moisés.

Moisés interviene ante Dios, para que su pueblo tenga la fuerza de afrontar y vencer al enemigo.

Moisés abre sus manos y las levanta hacia Dios, para recibir la fuerza que viene del cielo y transmitirla a sus hermanos y hermanas.

Cuando Moisés está cansado, Aarón y Jur lo acompañan y lo sostienen en su oración.

La oración de Moisés es una hermosa manera de orar.

Levantar las manos hacia Dios y abrir su corazón para recibir la luz, la fuerza, la alegría, la paz, la vida y la felicidad, que vienen de Aquél que nos creó para  que seamos como Él.

Aarón y Jur nos enseñan que debemos ayudarnos unos a otros, en la oración.

Hoy empieza la semana de oración por la Misión.

Tratemos de orar como Moisés.

Pidamos al Señor que nos ayude a combatir el mal en el mundo.

Tratemos de orar en familia, con los amigos, en comunidad y por qué no, con creyentes de otras religiones.

Pidamos al Señor su luz y su fuerza para que todos los creyentes, trabajen juntos en la construcción de un mundo mejor para todos.

Amen.

P. Germán
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