29th Sunday of the Church Time A Los Angeles, October 18th, 2020

posted Oct 17, 2020, 11:25 AM by German Sanchez

29th Sunday of the Church

Time A

Los Angeles, October 18th, 2020

1st Reading: from the Book of the prophet Isaiah 45,1.4-6 Psalm: 95(96)1.3.4-5.7-8.9-10

2º Reading: from the1st Letter of St Paul to the Thessalonians 1,1-5b

Gospel: Saint Matthew 22,15-21

We have just heard one of the best-known phrases in the Gospel: "Give to Caesar what belongs to Caesar and to God what belongs to God."

The Pharisees and some ill-intentioned people want to trick Jesus, and he responds with a beautiful phrase that forces them to shut up.

Sometimes we tend to ask Jesus the same question to justify our way of living in society, or our wealth, or our relationships with others, or our lack of prayer, or our separation from the Church, or our lack of commitment in the life of the community. We frequently try to find answers in the Word of God that will ease our questioning conscience.

I invite you today to take the second part of Jesus' response to discover the Good News that the Word of God brings us this Sunday in which we celebrate World Mission Day.

"Give to God what belongs to God."

That is what we must do as believers, as Christians, as baptized, and as missionaries sent by God and by the Church to the whole world.

Our mission, our vocation, and our happiness are realized when we give to God what belongs to God. And we do that when we act out of love for Him, for Creation, and for others, and when we thank Him in all circumstances.

Act out of love. God is love and where there is love there is God.

Only love can save the world. Only with love can we help our brothers and sisters who live in ignorance or in the darkness of evil. Only love can help us build a family, a society, a city, a country, and a world in which everyone is happy to live.

Violence, hatred, lies, or the power of any president have never changed a country or a society.

Jesus tells us that we should love our enemies, and He is right. If we believe that we are right, if we believe that we are on the right track, if we are convinced that our candidate is the best, we are not going to change the minds of those who are wrong with the force of our speeches. They won't listen to us. The only way for them to listen to us, question themselves, and probably change their mind is the way of love.

Only love allows us to dialogue with our enemies. Only love helps people who are slaves to drugs or a vice to get out of their problem.

If missionaries are happy despite their limited means, it is because their hearts are full of love that they share with the people they meet. They are happy because they are giving to God what belongs to God.

Giving thanks to God in all circumstances is also a means of giving God what belongs to him. We cannot close our eyes to all that the Lord offers us. We cannot not recognize all the love that God has placed in our hearts so that we can live fraternally and better.

Let's not waste time with questions that take us away from God, who is the source of love and happiness.

Let us begin to speak and act with love and our life will be always thanksgiving.

Amen. Fr. Germán

29º Domingo del Tiempo de la Iglesia

Año Litúrgico A

Los Ángeles 18 octubre del 2020

1ª lectura : del Libro del profeta Isaías 45,1.4-6

 Salmo : 95(96)1.3.4-5.7-8.9-10

2ª lectura: de la 1ª carta de San Pablo a los Tesalonicenses 1,1-5b

Evangelio: San Mateo 22,15-21

Acabamos de escuchar una de las frases más conocidas del Evangelio: “Den al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”.

Los fariseos y algunas personas mal intencionadas quieren poner una trampa a Jesús y éste responde con una hermosa frase que los obliga a callar.

A veces solemos hacer la misma pregunta a Jesús para justificar nuestra manera de vivir en la sociedad, nuestras riquezas, nuestras relaciones con los demás, nuestra falta de oración o alejamiento de la Iglesia, nuestra falta de compromiso en la vida de la comunidad. Tratamos frecuentemente, de encontrar en la Palabra de Dios respuestas que tranquilicen nuestra conciencia que se interroga.

Los invito hoy a tomar la segunda parte de la respuesta de Jesús, para descubrir la Buena Nueva que la Palabra de Dios nos trae este domingo, en el cual celebramos la Jornada Mundial de las Misiones.

“Den a Dios lo que es de Dios”.

Eso es lo que debemos hacer como creyentes, como cristianos, como bautizados y como misioneros enviados por Dios y por la Iglesia al mundo entero.

Nuestra misión, nuestra vocación y nuestra felicidad se realizan cuando damos a Dios lo que es de Dios. Y eso sucede, cuando actuamos por amor hacia Él, hacia la creación, hacia los demás y cuando le damos gracias en toda circunstancia.

Actuar por amor. Dios es amor, en donde hay amor ahí está Dios.

Solamente el amor puede salvar el mundo. Solamente con amor, podemos ayudar a nuestros hermanos y hermanas que viven en la ignorancia o en las tinieblas del mal. Solamente el amor puede ayudarnos a construir una familia, una sociedad, una ciudad, un país y un mundo en el cual todos se sientan felices de vivir.

La violencia, el odio, la mentira o el poder de cualquier presidente nunca han llegado a cambiar un país o una sociedad.

Jesús nos dice que debemos amar a nuestros enemigos y tiene razón. Si creemos que tenemos razón, si creemos que estamos en el buen camino, si estamos convencidos de que nuestro candidato es el mejor, no vamos a hacer cambiar de opinión a los que se equivocan con la fuerza de nuestros discursos. No nos escucharán. El único medio para que nos escuchen, se interroguen y probablemente cambien de opinión es el camino del amor.

Solo el amor nos permite dialogar con nuestros enemigos. Solo el amor ayuda a las personas esclavas de la droga o de un vicio a salir de su problema.

Si los misioneros son felices a pesar de los medios limitados que poseen, es porque su corazón está lleno de amor que comparten con la gente que encuentran. Son felices porque le están dando a Dios lo que es de Dios.

Dar gracias a Dios en toda circunstancia, también es un medio para dar a Dios lo que le pertenece. No podemos cerrar los ojos ante todo lo que el Señor nos ofrece. No podemos no reconocer todo el amor que Dios ha puesto en nuestros corazones, para vivir fraternalmente y mejor.

No perdamos tiempo con preguntas que nos alejan de Dios que es la fuente del amor y de la felicidad.

Empecemos a hablar y a actuar con amor y nuestra vida será una acción de gracias.

Amen. P. Germán
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